La historia del regalón de la provincia es conocida, primero como hijo putativo del fallecido senador Adolfo Zaldívar, quien cada vez que pudo negoció con la derecha, se fue de la Democracia Cristiana o para ser precisos lo expulsaron en 2007, para luego formar un partido que representara su pensamiento individual de derechas, junto a entre otros, el diputado Jaime Mulet.
El regalón de la Provincia, por tanto, creció al amparo del ala más derechista de la Democracia Cristiana, luego fue también delfín del senador Patricio Walker, con quien creció políticamente y aprendió la manera de aprovecharse de cualquier situación que le pudiera dar réditos económicos y políticos. Basta recordar los vínculos de Walker con minera Dominga o la arista Fipes, de financiamiento ilegal de la política o sus nexos con la industria salmonera, cuestiones que como buen político de derecha y representante de la oligarquía, zafó olímpicamente.
El regalón de la Provincia, entonces, aprovechó esas herencias políticas para alzarse primero como diputado y luego como senador, negociando siempre desde la derecha para distribuir riqueza arriba y pobreza abajo o a lo más, algo de clientelismo, que fue lo que lo llevó a controlar asociaciones de funcionarios con palos blancos corruptos que se prestaron para los efectos.
Hoy al regalón de la provincia se le acumulan más y más causas y para sorpresa de nadie, es bien probable que otra vez zafe de sus fechorías y siga usufructuando del Estado. Las acusaciones incluyen triangulación de dineros, soborno a fiscales y dineros de salmoneras para el financiamiento de sus campañas e incluso millonarios dineros de representantes de la República de Taiwán, depositados en la Fundación Futuro, controlada por el propio Regalón.
Así las cosas, es cuestión de tiempo para que más y más hechos se conozcan, para sorpresa de nadie, ya que sabemos que árbol que crece torcido, no se endereza. Buscará las maneras más sorpresivas para deshacerse de todos quienes puedan decir una verdad, el regalón es vengativo, no olvida, mete sus manos en todos los lugares donde puede hacer daño y lo seguirá haciendo, quien sabe si ya no exista algún pre acuerdo para salvarlo, como se ha hecho costumbre en su vida.








