Cada año las trabajadoras del Plan de Mejoramiento Urbano (PMU) de la municipalidad de Coyhaique deben exigir a través de la presión de sus bases que esos planes se mantengan y puedan ser financiados a través del Gobierno Regional. Es una constante cada año y demuestra, según el consejero Benjamín Infante (PC) “el fracaso del sistema político de dar respuesta a los intereses de las y los trabajadores del país y particularmente de nuestra comuna”.
Por eso y como una manera de superar este impasse, el consejero Infante Rodríguez-Peña advierte que una buena solución es generar cooperativas lideradas por los propios trabajadores, que permitan hacer sostenible este tipo de subsidios, que, a diferencia de los programas, no son financiados en su totalidad. “Lo que nosotros le proponemos a las trabajadoras y trabajadores es que el subsidio se divida por metro cuadrado de área verde y algunos sectores sean ejecutados a través de empresas cooperativas de las mismas trabajadoras PMU, de manera tal que esos 50 millones que actualmente la empresa externa se mete al bolsillo como utilidad, sea repartida en ganancias entre las mismas trabajadoras que realmente trabajen y que sean parte de la cooperativa”, precisó Infante.
Al no ser un programa de empleo sino un subsidio, obliga a licitar la contratación para el manejo de las áreas verdes, lo que perfectamente podría estar en manos de los propios trabajadores.
Esto pasa, evidentemente, por una política pública que no tema a la administración que puedan hacer los trabajadores de un área en que tienen sobrada experiencia para hacerlo.








