Carla Arriagada
Directora Regional Subrogante del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, SernamEG.
Recientemente, se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, que surge en memoria de las trabajadoras que perdieron la vida defendiendo sus derechos; y como es habitual cada año, las mujeres en el país y en el mundo, salieron a marchar en las calles con la finalidad de visibilizar sus demandas; relacionadas a las brechas de género que aún persisten en la sociedad. Una de ellas, tiene relación con la autonomía económica que se entiende, tal como lo define la CEPAL, como “la capacidad de las mujeres de generar ingresos y recursos propios a partir del acceso al trabajo remunerado en igualdad de condiciones que los hombres. Además, considera el uso del tiempo y la contribución de las mujeres a la economía”.
El trabajo que realizamos como Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, se condice con la definición anterior, ya que nuestros modelos programáticos consideran en su base, generar las condiciones para que las mujeres estén en igualdad de oportunidades que los hombres; quienes históricamente, debido a las construcciones socioculturales, no se han hecho cargo de las labores domésticas y de cuidado, lo que ha impactado en el desarrollo de la vida laboral de las mujeres.
Es así como el programa Mujeres Jefas de Hogar, es una de las intervenciones con más trayectoria en el país, que se remonta a la década del 90´; y tal como lo dice explícitamente su nombre abarca al segmento de la población que ha ido en un aumento sostenido en el tiempo. De acuerdo a la CASEN 2020 las jefaturas de hogar femeninas que estaban en situación de pobreza llegaban al 11,4% versus las jefaturas de hogar masculina que llegaba al 7,6%. Es decir, hay muchas más mujeres jefas de hogar que están en situación de pobreza respecto de los hombres.
El énfasis del Programa Mujeres Jefas de Hogar, que se ejecuta en convenio con la Municipalidad de Aysén, está en el desarrollo y fortalecimiento de condiciones para el trabajo remunerado de las jefas de hogar – habilidades, capacidades, redes, servicios sociales, entre otros- ya que las competencias en este nivel son las que contribuyen a la sostenibilidad en el mercado del trabajo y la generación de ingresos para las mujeres, mediante la trayectoria o proyecto laboral de cada una de ellas.
Otro de los modelos programáticos que apunta en la misma dirección, que incorpora el servicio de cuidado, es el 4 a 7, el que actualmente se ejecuta, vía convenio con los municipios, en las comunas de Aysén y Chile Chico. Hemos sido testigos en cada uno de los testimonios de las mujeres que, por un lado, los talleres que se desarrollan y las articulaciones con otras instituciones públicas le han permitido mejorar sus oportunidades para acceder a un trabajo de calidad; pero también cómo la realización de talleres y el apoyo en las labores estudiantiles, de las niñas y niños que están bajo su cuidado, son uno de los elementos más valorados por las participantes.
Cuando hablamos de políticas públicas que den una respuesta con enfoque de género y que visibilicen la brecha que persiste en nuestra sociedad, entre el trabajo doméstico no remunerado, la labor de cuidados y la autonomía económica, se suma el programa Mujer Emprende; el que a través de la entrega de conocimientos y herramientas técnicas y de gestión, apuesta a que las mujeres puedan robustecer sus emprendimientos.
Este año 2023, inicia con una serie de desafíos para nuestra Institución en términos de contribuir a retomar las tareas y actividades que existían previamente a la pandemia, es por ello que invitamos a las mujeres a que se informen y postulen nuestros programas especialmente pensados para ellas. Continuaremos contribuyendo para que, en la próxima conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, hayan más ayseninas con la libertad de tomar sus propias decisiones, acordes a sus proyectos de vida.








