En otro lugar del cara-cara político, los sectores más proclives a Aprobar la propuesta constitucional, con el apellido de “Aprobar para reformar” en una vereda y en la otra Aprobar la propuesta constituyente sin apellidos, otra novela se vive, las dos coaliciones de gobierno entran en una espiral de dimes y diretes sobre las posiciones de cada uno.
Con ello, las más diversas personalidades dentro de las figuras del socialismo democrático, firman una misiva un grupo de 49 ex ministros de Estado desde Alberto Undurraga hasta Marcos Barraza pasando por nombres como Claudia Pascal y Carolina Tohá, en favor de la posición de Aprobar sin apellidos, entendiendo que existen espacios para cambiar la propuesta constitucional pero comprenden el escenario político del avance del Rechazo y que finalmente esta discusión intestinal por quién es más del Apruebo no hace ningún favor a tener como país una carta constitucional que sea un espacio para convivir.
A modo de opinión, este espacio de habitar un lugar común donde se pueda mantener un espacio de cambio plausible y democrático del nuevo texto constitucional con todos sus bemoles, es un mal/bien menor, que debemos estar con la nueva constitución que entrega dicho lugar de potencialidad de transformación del Chile de las desigualdades y las camisas de fuerza, a propósito de los halos de cambios de los sectores conservadores y las perspectivas sobre los escenarios que entrega el Presidente Ricardo Lagos Escobar (que él mismo o no quiere o queriendo, le suministra un daño a la línea de flotación de la opción del Apruebo), entendiendo que existen dificultades y mejoras al texto presentado es un deber como ciudadano conversar, discutir y debatir desde la carta magna presentada por una convención electa democrática, paritariamente y que de forma transparente realizó un trabajo constituyente (con altos y bajos).
“Nadie puede bañarse en el mismo río dos veces”, sentencia Heráclito en el Crátilo (intervenido por Platón en voz de Sócrates), es una referencia al cambio, al cambio tanto como totalidad como un concepto que se contrapone a sí mismo, el cambio, si ese cambio que angustia pero que genera también esperanza.
Esta constitución (la de 1980) fue cambiada un 25 de Octubre del 2020 con el plebiscito de entrada, y con el plebiscito de salida del próximo 4 de septiembre se ratificará dicho cambio, pero dicho cambio no puede ser estático, inmóvil, desafectado de la realidad de todas y todos los Chilenos, debe poseer dicho componente de cambio de ese espacio de habitar un lugar común de cambio plausible y democrático. La realidad de la arremetida del rechazo es el escenario actual y no comprender dicho escenario que suscita aquello es quedarse dormido en los laureles, se debe con honestidad tanto intelectual como pragmática poseer estrategias en diversos escenarios posibles comprendiendo lo anteriormente señalado, siempre dispuestos al diálogo constructivo, y transparentar posiciones no es necesariamente algo nefasto sino un criterio imprescindible a la hora de consensuar posturas al construir un espacio para habitar lo común y lo diverso.
Cristóbal Bravo Alvear.
Militante Revolución Democrática Región de Aysén.








