Especial: Claudia Torres Delgado, desde La Plata
Una jornada de elecciones transcendentales se vivió este 14 de noviembre en Argentina, luego de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), proceso que puso en discusión el escenario político nacional para el Frente de Todos, bloque oficialista, el despliegue territorial de las organizaciones, movimientos político y militantes se hizo más necesario.
A las 18 horas con el cierre de las mesas de votación, se proyectaba una participación de más de un 70% del pueblo argentino. Los resultados con más del 96% de las mesas escrutadas en los 24 distritos los resultados son alentadoras para el oficialismo, quien logró acortar la brecha obtenido en las PASO, quedando configurado en los 2 bloques principales en diputados nacionales; Pacto Juntos por el Cambio con un 42,6% con 116 representantes, 33,7% 118 representantes. En el caso de los Senadores fue 48% con 35 representantes para Juntos por el Cambio y 28% para el Frente de Todos con 36 representantes.
Una de los distritos importantes en población, donde el escenario es poco alentador para el oficialismo fue en la Capital Federal, donde los pactos que representan a la derecha sumados obtuvieron 17 representantes en diputados nacionales y el Frente de Todos con 7 representantes. Sin embargo la Provincia de Buenos Aires, quedaron con poca diferencia en diputados 15 para el oficialismo y 15 para Juntos por el Cambio, más 3 representantes de la extrema derecha del pacto Avanza Libertad. (fuente: https://resultados.gob.ar).
Todo este proceso, cabe recordar, en un contexto de una Argentina resentida de 4 años de una profunda crisis social y económica, que endeudó al pueblo, con una de la deudas más grades en la historia del FMI, con 44.000 millones de dólares y con el desmantelamiento de ministerios claves, como el de Salud, fueron el escenario con la que el progresismo y la izquierda de la formula de Alberto Fernández y Cristina Fernández, tuvo que lidiar desde el primer día, y que a poco mas de 3 mes con una Pandemia mundial, agudizó las condiciones de vulnerabilidad de una parte importante de los y las argentinas.
En medio de todo esto, las elecciones parlamentarias son sin duda un proceso que cobra una mayor relevancia post pandemia, la elecciones de diputados y diputadas nacionales y provinciales, de senadores, marcarían el futuro de los próximos 2 años que quedan al gobierno nacional y popular. La decisión es clara, o se logra un congreso que acompañe y empuje las reformas necesarias para salir de la crisis, o se estanca virando a la derecha, que históricamente ha truncado las reformas profundas que el pueblo ha pedido en las calles.
Para el historiador y comunicador popular, de la Ciudad de La Plata en la Provincia de Buenos Aires, Matías Casal, nos indica el rol que implica el escenario de una nueva conformación del poder legislativo:
“Hay que tener en cuenta primero, que está elección renueva las bancas que se pusieron en juego hace 4 años atrás, donde los que son hoy oposición hicieron una buena elección, ganaron en muchas provincias y sobre toda la provincia de Buenos Aires, así que según los números que se manejaban en las PASO, entiendo que lo que puede significar una derrota para el oficialismo es no poder dar vuelta la correlación de fuerzas dentro de las cámaras”
“No creo que se vaya a profundizar una mayoría opositora dentro de las cámaras… desde mi punto de vista una pérdida de la oportunidad de cambiar la correlación de fuerzas sobre toda la cámara diputados nacional, qué es dónde está todo con mucha paridad y cuesta más por ahí lograr sacar las leyes es que precisa el gobierno para garantizar las políticas que ellos pretenden”
Al igual que en en el resto e la región latinoamericana, la función de los medios hegemónicos, ha llevado un discurso diario de inestabilidad, tensiones políticas internas, como una manera de preparar el camino a oposiciones liberales y de derecha. A poco más de 2 años que el Macrismo fue derrotado en las urnas, no hay un día en que el ex presidente Mauricio Macri no salga a dar una fuerte crítica al gobierno de Alberto Fernández.
En ese sentido y respecto a las cifras alentadoras de la derecha opositora, desde las coaliciones como Juntos por el Cambio liderado por el Macrismo y los sectores más extremos como el pacto Avanza Libertad, liderado por Javier Milei, Casal nos dice:
“Con la derecha extrema lo que yo veo, es que hay un movimiento qué históricamente la juventud fue captada por el pensamiento más anti sistema o más rupturista, cómo puede ser claramente los movimientos de izquierda, hoy por hoy lo esta captando la extrema derecha. Lo que ese sector está disputando es ese espacio de las juventudes y sobre todo se lo están disputando las izquierdas, la rebeldía propia de la juventud, que ya de por sí es una predisposición a pensar en ideas políticas rupturistas, renovadoras que cambie del orden establecido y bueno eso que históricamente la izquierda logró captar, hoy se lo está disputando la extrema derecha en la Argentina”
“En el caso de Milei yo no creo que tengan terreno fértil para avanzar mucho más de lo que hoy ya tiene, es un movimiento muy limitado, porque históricamente la Argentina hay un amplio sector de la población que tiene una una información y un pensamiento político bastante reflexivo y este tipo de discursos están basados en falsos paradigmas y en ideas falaces donde no preden las mayorías”
Por su parte el Presidente Alberto Fernández pasado las 22 horas, en un discurso por cadena nacional, celebró la participación del pueblo argentino en el proceso de elecciones, «hoy las urnas se han expresado. Una vez más escucho a los hombres y mujeres de mi Patria. Quiero felicitar muy especialmente al pueblo argentino por su participación pacífica y esperanzada en el marco de la democracia. Cada vez que el pueblo habla, la democracia nos hace más fuertes», con esto inició su intervención donde el centro de mensaje fue el llamado al diálogo a todos los sectores políticos, sociales y productivos nacionales, para sacar a la Argentina adelante en materia económica.
Aprovechó también para responder los dichos del ex presidente Mauricio Macri, responsable de la deuda que tiene en crisis a la nación, «debemos enfrentar este desafío para reparar, en la medida de lo posible, el enorme daño que este endeudamiento ha provocado, y cuyas consecuencias pesarán sobre varias generaciones, cuando el modelo económico del anterior gobierno reveló ser un fracaso, en lugar de cambiar el rumbo, decidieron tomar esa deuda de 44 mil millones de dólares con un doble propósito: pagar la deuda insostenible que habían tomado con acreedores privados y darle salida a capitales que habían ingresado solo para especular».
Sin duda, a partir de mañana los cuadros políticos del oficialismo deberán analizar su estrategia y trabajo político de base para poner en marcha la recuperación económica y la desigualdad social, para los 2 años que quedan para el gobierno de Alberto Fernández.








