La decisión inconsulta del alcalde de Chile Chico, Luperciano Muñoz, de eliminar séptimo y octavo año básico de la escuela de Puerto Bertrand sigue sumando opositores. Esta vez es el propio profesor de la escuela, Leonardo Acuña, quien levantó la voz para hacer ver su desencanto con la decisión del alcalde Muñoz. “Estoy en profundo desacuerdo con la medida del alcalde de Chile Chico de eliminar séptimo y octavo de la escuela, debido según señala, a razones económicas, ya que no sería rentable mantener a un profesor por los pocos alumnos. Pero no se toma en cuenta la distancia geográfica, si son dos alumnos se deberán trasladar a Guadal para terminar su enseñanza básica, un traslado muy peligroso por la ruta y el clima. Esos niños tendrán que cambiar su lugar de residencia e irse a vivir a Guadal o en el peor de los casos quedarse sin enseñanza básica”, dijo Acuña.
Más injusta es la situación cuando uno de los dos niños tiene capacidades diferentes, “y esas variables que son humanas, de derechos, no se toman en cuenta, solo la parte económica”.
Es probable que en otras localidades la situación pueda ser distinta, ya que los niños y niñas podrían tener opciones, pero en lugares de profunda ruralidad eso no existe. “Es una medida arbitraria, que no se comunicó ni informó, solo cuando estaba resuelta, en octubre, cuando los papás tienen muy poco tiempo para reorganizar la educación de sus hijos para el próximo año”, agregó el también candidato a consejero regional por la provincia General Carrera.
Acuña además menciona que desde que asumió el nuevo alcalde, Luperciano Muñoz, se quedaron sin delegado municipal, ni representantes de la municipalidad. “Los niños juegan a la intemperie, porque el gimnasio está cerrado, con este frío, estamos desamparados y abandonados por esta nueva gestión, este abandono y desidia afecta no solo a lo educativo, sino que es estructural. No tenemos acceso al alcantarillado, al retiro de basura”.
De esta manera la comunidad educativa espera un pronunciamiento de la Contraloría y la Defensoría de la Niñez, además de la Superintendencia de Educación, que adelantó algunos vicios en la decisión, según contó Acuña. “Es una medida ilógica y antojadiza del nuevo alcalde”, remató el docente.
Así el profesor Acuña se suma a las palabras de Fernando Pavéz, vocero del centro de padres, quien también coincidió en recalcar la situación de abandono y postergación por la que atraviesan. “Estamos quedando un poco al margen, otra vez, porque sabemos que esto viene de administraciones anteriores y estamos quedando otra vez afuera”, señaló hace unos días atrás.








