“Si Canal 13 define que va a ser el canal de un candidato particular y dice que va a ser de extrema derecha y que va a representar a los violadores de Derechos Humanos, lo podría hacer, pero eso debiera estar en su definición programática, no plantearnos efectivamente a todos los chilenos que son canales plurales, cuando efectivamente no lo son”, señaló Daniel Jadue, candidato a La Moneda del Partido Comunista (PC), al referirse a la necesidad de una ley de medios durante el debate de las primarias presidenciales del pacto Apruebo Dignidad, transmitido por CNN Chile y CHV.
Al día siguiente, el canal aludido sacó una declaración pública donde señalaron que las afirmaciones de Daniel Jadue son “injustificadas” y que ellos como medio de comunicación defienden el pluralismo editorial, salvo aquellas expresiones que promuevan el odio y la violencia. Y luego defendieron su imparcialidad, pluralismo, objetividad y ética, además el “respeto, responsabilidad social y rigor”.
Sin embargo, las palabras de Jadue se relacionan con la absoluta falta de pluralismo de los canales de televisión chilenos, que no disimulan su parcialidad hacia determinados sectores de la sociedad chilena, lo que intentan esconder tras palabras vacías, que hace rato no tienen sentido para la gran población chilena.
Tanto es así que el mismo canal 13 se ha permitido invitar a defensores de la Dictadura Cívico Militar y las violaciones a los derechos humanos cometidos en el régimen pinochetista, tales como Hermógenes Pérez, o reportajes de dudosa ética, como fueron el supuesto adoctrinamiento escolar de la izquierda, en una actividad de clases, donde se discutía el rol del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) en Dictadura y que luego se demostró no tenía nada que ver con lo que el canal promocionó en sus informativos.
También cabe recordar -como bien lo hizo el medio La Voz de los que Sobran-, cuando se acusó sin pruebas de ladrón al comunero mapuche Camilo Catrillanca, muerto por las fuerzas represivas del Gobierno, o la sonada entrevista a un líder neonazi como Sebastián Izquierdo o las falsedades en el inicio de un incendio en la Universidad Pedro de Valdivia, con información que luego fue descartada. Son algunos ejemplos de la “imparcialidad”, “objetividad”, “pluralismo” y “ética” de canal 13.
Pero la inconsecuencia de los grandes medios llega más lejos, de hecho, el propio presidente Piñera realizó llamados para interrumpir las transmisiones de las movilizaciones sociales y a través de sus asesores llama a los canales de televisión para quejarse por los contenidos, cuando éstos no lo representan, coartando descaradamente la libertad de expresión en el país.
Daniel Jadue: Este modelo de comunicación excluye voces y sobre representa intereses de sectores hegemónicos”
El candidato presidencial de la izquierda chilena, Daniel Jadue, tiene en su programa de Gobierno (www.danieljaduepresidente.cl) un capítulo completo, donde releva la importancia de los medios de comunicación y que éstos efectivamente se comprometan con la democracia -un mínimo estándar- y que mantengan a todas las voces dentro de su contenido.
“La herencia de la dictadura y la nula acción de los gobiernos democráticos permitieron sostener un modelo de comunicación privatizado que excluye voces diversas y sobre representa intereses de los sectores hegemónicos. Una de las principales trabas se encuentra en la actual Constitución, la que establece en el artículo 19 – N°12 “la libertad de emitir opinión y la de informar, sin censura previa, en cualquier forma y por cualquier medio…”, desconociendo el derecho de la población a comunicar y recibir información oportuna, diversa y veraz, ya que omite, sin más, a la sociedad receptora y la dimensión colectiva de los derechos asociados a la comunicación. Además, prohíbe solo el “monopolio estatal sobre los medios de comunicación social”, sin regular otros sectores, dice parte del programa de Daniel Jadue.
Aquello ha provocado un escenario medial de alta concentración de la propiedad de medios privados, sin medios públicos, y persecución a medios sociales o comunitarios. Uno de los peores escenarios de América Latina.
Es por esto que el programa de Daniel Jadue propone crear un medio público, que modifique el nombramiento de su directorio y contemple financiamiento mixto (público y privado) que le permita cumplir con su rol de educar, informar y entretener. Además, pretende impulsar un software libre en la administración y educación pública, gratuito, estable, más eficiente y con énfasis en las instituciones educativas públicas.
A su vez y en línea con lo que definió la Asamblea General de las Naciones Unidas el año 2016, el acceso a internet es un derecho humano y debe dejar de ser “una mercancía administrada por pocas empresas”. De esta manera se propone un plan de banda ancha para Chile que garantice el acceso.
Se buscará también sentar las bases de una plataforma de medios públicos, a través de un modelo que integre distintas plataformas. “Promover una ley Orgánica de Comunicación (LOC); Ley de Servicios Mediales, Ley de Medios o como prefiera denominarse. Chile carece de una institucionalidad en materia de comunicaciones; adicionalmente, la legislación que regula el sector está repartida en múltiples leyes de diferente alcance y ámbitos de emanación, a diferencia de otros países como Ecuador o Canadá. Una LOC permitiría establecer una política pública de creación y fomento de medios de comunicación; estableciendo garantías para la existencia de los tres sectores de la comunicación: medios públicos fortalecidos; privados con regulaciones en su estructura de propiedad y sociales o sin fines de lucro con apoyo público que les haga sustentables; así como el contexto digital. Asimismo, permitiría administrar de un modo transparente y democrático, la asignación de frecuencias y los diversos mecanismos de financiamiento que hoy existen y que son opacos y fragmentados. La nueva Carta Magna deberá dar rango constitucional a la existencia de esos tres sectores de medios y a la regulación de la concentración de la propiedad medial privada”. La propuesta de Jadue también incluye la creación de la defensoría de audiencias y públicos.
Colegio de Periodistas: “Los medios de comunicación y periodistas no pueden transformarse en jueces”
En esa misma línea, el Colegio de Periodistas hace años que critica la concentración de medios y su propiedad y lo mal que le hace a la democracia una situación que se naturalizó en Chile, tras los gobiernos de la Concertación. «Las redes sociales hoy en día, no sólo para este caso, están bien activas y, por lo tanto, influyendo y opinando sobre lo que hace la televisión y los medios de comunicación, algo que antes no veía uno de manera tan explicitada. La revuelta social llevó a un cuestionamiento de parte de la ciudadanía del rol que tenían los medios de comunicación y eso se hace efectivo en las redes sociales», dijo a El Mercurio, Danilo Ahumada, presidente del Colegio de Periodistas.
Respecto al rol de los periodistas y su falta de imparcialidad en las entrevistas en las que agudizan el formato con determinados líderes de opinión, mientras que a otros se le cuestiona poco o casi nada, el presidente del gremio señaló que “hemos propiciado que en un plano de debate constituyente y donde estamos ad portas de un proceso de elecciones presidenciales, es importante que los medios de comunicación y los periodistas también, pongan en evidencia las propuestas, más que muchas veces se transformen en juez o inquisidores de algunos candidatos o candidatas”.
Por último, Danilo Ahumada acotó que los medios de comunicación deben promover el pluralismo informativo, la pluralidad de voces y eso, a nuestro juicio y en términos generales, no solo en el caso de canal 13, hay un problema de pluralismo.








