La consejera regional por la provincia de Coyhaique, Marisol Martínez, manifestó durante la sesión plenaria del Consejo Regional realizada este miércoles 10 de junio su rechazo a la aprobación de $500 millones destinados al inicio de operaciones de la Corporación de Desarrollo Regional del Gobierno Regional de Aysén.
Durante el debate, la consejera sostuvo que no resulta coherente aprobar recursos de esta magnitud mientras se reducen presupuestos destinados a programas de empleo que benefician directamente a cientos de familias de la región. En particular, señaló que los programas de áreas verdes urbanas y rurales en Coyhaique aún no comienzan, al igual que los programas de empleo ejecutados por CONAF, que cada año generan oportunidades laborales para mujeres y personas mayores.
Martínez afirmó que, en un contexto marcado por los recortes presupuestarios provenientes del Gobierno Central, las prioridades definidas por la actual administración regional no responden a las necesidades más urgentes de la comunidad.
“No podemos estar aprobando remuneraciones de $4.500.000 para el director ejecutivo de la corporación y de $3.400.000 para cuatro profesionales, equivalentes a grado 9 del Gobierno Regional, además de destinar $150 millones para eventos de producción y otros $150 millones para servicios asociados a eventos, mientras se reducen $169 millones a los programas de empleo de áreas verdes urbanas y $164 millones a los programas de empleo rurales”, señaló.
La consejera agregó que, además de los recortes, se retiró desde Contraloría el documento que contenía la aprobación original de los programas de empleo acordada por el Consejo Regional en febrero, situación que retrasó en más de un mes su implementación y afectó directamente a las familias que dependen de estas fuentes laborales temporales.
Martínez precisó que no se opone a la creación de la Corporación de Desarrollo Regional, pero considera que el actual escenario financiero obliga a priorizar otras áreas.
“Mi apoyo está para la corporación, pero considero que hoy no es el momento de ponerla en marcha. Cuando enfrentamos restricciones presupuestarias que afectan materias tan sensibles como empleo, salud, educación, vivienda, deporte y cultura, las prioridades deben estar puestas en las necesidades más urgentes de las personas”, afirmó.
Finalmente, la consejera concluyó que “personalmente prefiero respaldar iniciativas que entregan respuestas concretas a las familias de nuestra región antes que otorgar un cheque en blanco para el inicio de funcionamiento de una institución que puede esperar mejores condiciones presupuestarias”.








