Desde su rol como presidenta de la Junta de Vecinos de la población General Bernales, Mireya Catalán se ha convertido en un referente de liderazgo comunitario, destacándose por su compromiso con las necesidades y el bienestar de su comunidad. Catalán asumió como dirigenta en 2019, primero como secretaria, durante un período marcado por los desafíos de la pandemia y los problemas de seguridad que impulsaron la organización vecinal desde su creación en 2014.
“Es hermoso ser dirigenta. Hemos logrado en este poco andar sacar adelante iniciativas autogestionadas, atendiendo necesidades inmediatas y proyectándonos a largo plazo. Mi rol es ser un puente entre la comunidad y las autoridades”, expresó Catalán.
Entre sus prioridades, Catalán destaca la importancia del trabajo colectivo para superar obstáculos y fortalecer el tejido social. Gracias a su liderazgo, se han impulsado actividades como carnavales infantiles y tardes navideñas, generando espacios de encuentro y participación entre los vecinos.
“No es fácil ser dirigenta; el camino es complicado porque las necesidades son urgentes, pero la burocracia retrasa las soluciones. Sin embargo, como mujeres, nos entregamos completamente porque sabemos que nuestro aporte es fundamental”, comentó, enfatizando el rol clave de las dirigentas en sus comunidades.
Logros y Desafíos
Bajo su gestión, la comunidad ha logrado avances significativos en infraestructura y equipamiento mediante proyectos financiados por fondos estatales. Estas iniciativas han mejorado la sede social y los espacios comunes, fomentando la unidad y el reconocimiento entre vecinos.
Sin embargo, Catalán señala que persisten desafíos críticos: pavimentación, construcción de muros de contención y la creación de espacios recreativos y una guardería infantil, una demanda prioritaria para las mujeres de la comunidad que buscan conciliar el trabajo y el cuidado de sus hijos.
Un Llamado a la Justicia Social
Catalán también denunció un episodio de discriminación ocurrido en julio pasado, cuando los niños de la población Bernales fueron segregados en el centro de esquí El Fraile. “Me dolió profundamente que nuestros niños fueran tratados de forma desigual. Si buscamos una sociedad justa, estas situaciones no pueden repetirse. La indiferencia de algunas instituciones en ese momento fue inaceptable, donde estuvo Mejor Niñez y el resto, no pudimos permitir esta segregación a un segmento tan vulnerable como nuestros niños y niñas y me dolió mucho que un prestador de servicios, una entidad, la Seremi de Salud haya hecho vista gorda de lo que vivimos allí y que hayan limitado a mis niños de forma ordinaria. Me molestó mucho”, recalcó.
Cabe recordar que en julio pasado asistieron al centro de Sky El Fraile, donde los niños y niñas de la población Bernales se sintieron discriminados en ese lugar y ese espacio.
Mireya Catalán sigue abogando por una relación más estrecha entre autoridades y comunidades, destacando la importancia de mesas de trabajo que prioricen las demandas vecinales. “El respeto y la confianza de los vecinos son mi mayor fortaleza. Entiendo hasta dónde puedo llegar, y eso hace que mi comunidad valore lo que hacemos juntos”, concluyó.
La presidenta de la Junta de Vecinos de la población General Bernales se consolida como un ejemplo de liderazgo social en Coyhaique, demostrando que el trabajo conjunto y el compromiso comunitario son claves para construir una mejor calidad de vida para todos.
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