Tehuelche Noticias
No Result
View All Result
  • INICIO
  • SOMOS
    • SOMOS
    • EDITORIAL
    • CONTACTO
  • Noticias
    • REGIONAL
    • NACIONAL
  • ENTREVISTAS
    • Entrevistas
    • OP. CIUDADANA
  • Las Voces de Aysén y su Aporte a la Identidad Local
  • COLUMNAS
Tehuelche Noticias
  • INICIO
  • SOMOS
    • SOMOS
    • EDITORIAL
    • CONTACTO
  • Noticias
    • REGIONAL
    • NACIONAL
  • ENTREVISTAS
    • Entrevistas
    • OP. CIUDADANA
  • Las Voces de Aysén y su Aporte a la Identidad Local
  • COLUMNAS
Morning News

Columna: Es lo que hay

Tehuelche Noticias Por Tehuelche Noticias
25 de agosto de 2023
En Columnas, Destacadas
Columna: Es lo que hay
Compartir

Por Benjamín Infante, profesor de Historia y Ciencias Sociales e investigador del Círculo de Estudios Sociales de Aysén.

“Para los pobres del mundo todos los tiempos son de lucha” decían en Uruguay para azuzar la lucha en contra de la dictadura. En tiempos que se perciben las contradicciones y límites de las estructuras, es necesario detenerse para establecer una perogrullada: la lucha institucional como estrategia principal de la izquierda para la disputa del futuro es compleja y requiere de tremendos sacrificios, pero sus estrategias previas prácticamente se sostenían sobre un relato de martirologio, así que, es importante dejar en claro que esta es la cancha en la que nos toca jugar, “es lo que hay”. No hay alternativa en una estructura social como la nuestra que la disputa institucional articulada de batalla cultural e ideológica.

Las condiciones objetivas para el cambio estructural están bullantes, no obstante, nos sentimos en una pieza luminosa donde vemos al infinito, pero estamos solos e impedidos de accionar ante el estímulo lumínico de la pantalla. Por esto, nos parece fundamental que la izquierda construya un método que le permita robustecer su estrategia principal de lucha en el sentido de un cambio estructural. Para ello, es necesario reconocer la brecha en la modernización política pendiente en Chile, los alcances de la fase de disputa democrática en que estamos e identificar métodos ya construidos para fortalecer nuestra posición como la Planificación Estratégica Situacional de Carlos Matus y la planificación presupuestaria descentralizada de Marta Harnecker.

Quizás, no vemos que, si ya no tenemos que batallar hasta la muerte por nuestros derechos, es justamente porque la misma “trampa de la modernización capitalista” como caracterizara Marx a la Democracia, se ha difundido desplazando los valores dominantes en la época previa al desarrollo industrial. Tal vez el paralelo de una clase criolla beneficiada con la modernización borbónica en período colonial, permite comprender mejor el tránsito que vive nuestro país que quiere una modernización política habiendo vivido una modernización económica radical bajo las políticas neoliberales. La historia efectivamente se puede retrotraer, pero hay un sentido histórico de democratización que la reacción no puede detener, sino solo retrasar momentáneamente.

“En el claroscuro emergen los monstruos” y aquí vamos, de un gobierno progresista a un experimento neofascista de valores premodernos, tal cual ocurría en los tiempos del comunista italiano (Gramsci). Solo que entonces, al irracionalismo se le llamaba por su nombre y no “iliberalismo” como se le denomina a la amalgama de anarco capitalistas, eco fascistas y nacionalistas que componen el fenómeno de la nueva derecha que parece haberle quitado la bandera de la rebeldía a la izquierda. Una izquierda que, llegado al centro del poder institucional, parece no atreverse a propiciar las transformaciones estructurales que requiere el enfrentamiento del problema de modernización política que se debe afrontar. Son 30 años de un estilo tecnocrático de gobierno, que, amparado en la desideologización del arte de gobernar, asume como propias las premisas de la modernización económica de la mano invisible y sin pueblo.

La izquierda, posicionada en la disputa política institucional desde el lugar de la socialdemocracia, abandonó hace casi un siglo la “independencia de clase” como principio de construcción política[1], sin embargo, aún no ha tirado ancla en las profundidades de la cultura de ese “pueblo complejo y diverso” que busca interpretar. Su batería ideológica sigue haciendo referencia a la idea de emergencia de un sujeto aún no constituido, dificultando la tarea de volver creíble un futuro posible, ya que, con justa razón, se resiste a lo “realmente” nuevo. Cuando sabemos que el cambio siempre opera por sustitución de lo viejo, el cambio es imposible introducirlo “desde fuera”.

Mientras, la derecha sigue apostada sobre posiciones de clase oligarcas, cuyo interés es la defensa del monopolio que administran vía legitimación de las desigualdades heredadas. Antes la tierra, hoy grandes corporaciones, la reproducción del capital demanda una sociedad que justifique la desigualdad por apellido, aún sea echando mano al relato del mérito. Eso hace que nuestras derechas, pese a su gran diversidad interna, reproduzcan la imagen hacendal que defendió en el pasado la esclavitud como mecanismo de acumulación. Cuando hablamos de valores premodernos, justamente nos referimos a esta defensa, soterrada o explícita a las desigualdades hereditarias. Esta imagen está arraigada en nuestras clases populares, dice relación con los valores originales de la patria representados por la clásica imposición del orden portaliano frente a la libertad.

Seamos claros, vivimos en una patria grande que si fuera mesa se sostiene de tres patas y tambalea, como dijera Veliz de la realidad de una américa con república, pero huérfana de burguesía para dirigir su modernización. El Che tenía razón, la oligarquía latinoamericana es una burguesía raquítica, “con poco poder para convencer y mucha necesidad de asustar” como agregó Errejón en su estudio sobre el proceso de cambio en Bolivia (Errejón, 2012). Esta clase asentada sobre un modo de producción expoliador, no puede dar respuestas contundentes a la contienda entre la industria del mundo y la especulación financiera, ya que no tiene la capacidad para conducir estratégicamente a nuestros países en procesos de diversificación productiva que den respuesta a las necesidades de las grandes mayorías. Cuando efectivamente dicha clase condujo transformaciones estructurales, fue a su pesar, gracias a la intervención extranjera directa en los asuntos internos de nuestras naciones. Entonces, ¿qué rol podría jugar esta oligarquía de escasa integración nacional ante la disyuntiva histórica que tiene nuestra patria?

Es necesaria la emergencia de una nueva clase dirigente capaz de convocar a un proyecto estratégico de desarrollo, y que, desde esa posición, vaya construyendo lenta, pero asertivamente, las condiciones que sostengan la legitimidad de las transformaciones culturales. Debemos aprender a caminar despacio, pero de manera asertiva y estratégica. Como se dice en educación, “andamos lento porque vamos lejos”. Ya sea de la mano de la izquierda o de una derecha rebelde napoleónica, el ascenso de una nueva clase dirigente que represente los intereses de ese pueblo complejo y profundo en el proceso de modernización política pendiente es una necesidad histórica.

Nuestra américa demanda proyectos políticos de disputa institucional robustos. La lucha institucional no es fácil ni exenta de contradicciones, pero no podemos decir que tirar bala y articularse en el campo delictual era menos contradictorio para la izquierda de los sesentas y ochentas. Hay que recuperar la épica del intento de transformación estructural, como se dice “creerse el cuento”. No escogemos el tiempo histórico que nos toca vivir, sí escogemos qué hacemos con nuestra voluntad.

La democracia, creía Marx –y hasta Aristóteles diría Borón-, en su desarrollo tendería a la democracia económica. Y, efectivamente, el mundo moderno ha demostrado una correlación entre democracias estables y organización sindical. De lo contrario, no hay contrapeso entre intereses creados para perpetuar o cambiar una estructura desigual. El equilibrio es necesario para la sostenibilidad democrática y agilizar los procesos de toma de decisión. No puede ser que en Chile llevemos más de 15 años discutiendo sobre un nuevo sistema de pensiones sin dar pie con bola, o que desde 1982 se esté reclamando en contra del financiamiento de la educación vía voucher y aún no haya ningún gobierno que se haya atrevido a tratar abiertamente ese tema. El proceso de modernización política pendiente, dice relación con equilibrar los intereses de clase en nuestra sociedad por medio de una democratización de las estructuras que toman y ejecutan las decisiones.

Ahora, para desarrollar modificaciones en la estructura económica y que estos se estabilicen en posiciones con intereses creados; para que los procesos de subjetivación de nuevas posiciones construyan cultura y así se probabilice el cambio cultural, se requiere de tiempo.

Mientras ello no ocurra, las ruedas del desarrollo cultural seguirán avanzando sobre los rieles de las posiciones existentes. Esta es, mayoritariamente, la de un pueblo con un estilo mesocrático de vida, que justifica las desigualdades a razón del mérito, de comportamiento autorrestringido y pornográfico a la vez. Normativa y estéticamente disruptiva, nuestra cultura cultivada en el neoliberalismo, vive en nosotros. El dinero ha expandido los vínculos sociales y al mismo tiempo los ha restringido al intercambio de una mercancía. Paradójicamente, este vínculo se ha vuelto cada vez más personalizado. La expansión del crédito habilita el aumento de la capacidad de consumo y vuelve dispensable la acción clasista en un medio tremendamente difícil para ella como el mundo privado. Los motivos económicos que antes movilizaban la acción clasista, son fácilmente conseguibles vía endeudamiento.

Por otro lado, tanto en la esfera de lo público, como en los restos de lo que queda de una otrora significativa clase industrial, se siguen dando pautas tradicionales de conflicto de clase. Esto no significa que el conflicto de clase no ocurra en el mundo privado, solo que su dinámica se da en clave moral de manera directa en contra de representaciones del capital, como lo es por ejemplo el poder institucional. El mercado, desprovisto de moral, se salva de ese enjuiciamiento y de la merma de la confianza en las relaciones sociales, lo que explica que hoy la población global sostenga una desconfianza enorme en las instituciones públicas, al mismo tiempo que una confianza equivalente en el mercado (Edelman, 2023).

Tal cual como planteara la Escuela de Frankfurt en su crítica al capitalismo, nuestro tiempo histórico demanda más racionalidad, no menos. Y por lo mismo, requiere de proyectos políticos que se anclen en las profundidades de la emoción nacional. En una estructura con propiedades más antiguas y resilientes que el influjo cultural provocado por casi medio siglo de neoliberalismo, bajo el mantra de “no veo sociedad, solo individuos”. Al mismo tiempo, requiere incorporar aspectos de dicho influjo cultural. Como diría Foucault, “el neoliberalismo vive dentro nuestro”, por lo que debemos asumirlo como un condicionante de la acción de cambio. Es inútil rehuir de él (Foucault, 2008).

Empezar a construir dispositivos ideológicos que disputen en el campo cultural un proyecto estratégico, pasa por recuperar el legado de la intelectualidad chilena exiliada que se abocó al desarrollo de técnica política para la concreción de metas estratégicas de gobiernos con agenda de cambio. Construir una técnica politizada, que reúna ciencia e ideología en un mismo artefacto, es necesario para poder gestionar las vicisitudes del proceso de cambio estructural. En otras palabras, es saber que, si estamos tomando medidas desde el Estado a cierto nivel de superficialidad, esas medidas van sedimentando de alguna manera algo más profundo que permite ganar posiciones en la batalla cultural.

Hay que recuperar el esfuerzo intelectual de la economía política, que reunía en una misma ecuación al poder de Maquiavelo con las leyes económicas. Inyectarle más racionalidad a la izquierda pasa por asumir un método que no disocie la ciencia de la ideología, ni la ideología de la ciencia, sino que las reúna en una visión secular del ejercicio político. Un trabajo de este tipo, método lógicamente tecnopolítico, debería tender a afinar sus bases conceptuales y medios simbólicos de comunicación a medida que se implementa. Su propio ejercicio por medio de la conducción estatal nos llevaría a revisar los pendientes ideológicos de una izquierda que en Chile construyó su relación con la patria desde la emergencia de una “nueva clase trabajadora” durante los años treinta y cuarenta, en vez de disputar las raíces de la cultura nacional.

La construcción ideológica para la disputa hegemónica de la totalidad es una necesidad urgente de la izquierda chilena, renunciar a esa construcción es cederle todos los significantes de la estructura nacional a la reacción, ¿podremos desentrañar el ethos nacional de una Capitanía General celosa de sus vecinos virreyes, desconfiada de los privilegios de los Pueblos de Indios, y resentida al mismo tiempo de los señoritos criollos? ¿Puede tener el período en que se terminó con la nobleza y la esclavitud, dos caras de las desigualdades heredadas, una interpretación por izquierda que nos haga sentido? ¿Puede la izquierda ofrecer una lectura anti oligarca y modernizadora de O’Higgins que dispute la sensibilidad de las Fuerzas Armadas y de Orden?

Si lo que condujo a la derrota de los proyectos socialistas en la “larga década de los sesentas” fue un desacople entre unas condiciones subjetivas aceleradas y otras objetivas retardadas (Gilman, 2003). Actualmente vivimos un desacople contrario. En consecuencia, la principal labor de la izquierda en términos estratégicos ha de ser construir bases ideológicas profundas para desarrollar las condiciones subjetivas que nos permitan no desaprovechar una buena crisis de época.

Referencias

Edelman. (27 de Abril de 2023). edelman.com. Obtenido de Edelman Trust Barometer: https://www.edelman.com/trust/2023/trust-barometer

Errejón, I. (2012). La lucha por la hegemonía durante el primer gobierno del MAS en Bolivia (2006-2009): un análisis discursivo. Madrid: Universidad Complutense.

Foucault, M. (2008). Nacimiento de la biopolítica. Curso en el Collége de France (1978-1979). Buenos Aires: Fondo Cultura Económica.

Gilman, C. (2003). Entre la pluma y el fusil. Buenos Aires: Siglo XXI.


[1] Solo en Argentina, la “independencia de clase”, concepto acuñado en los tiempos del leninismo con Lenin vivo para referirse a la estrategia de Clase contra Clase, sigue siendo una bandera que aglutina a parte de la izquierda, marginal en materia electoral (2%). Curiosamente, es ese país, uno de los que tiene mayor desarrollo de élites locales, burguesía industrial y proletariado urbano.

Tags: AysénBenjamin InfanteCESCiencias SocialesMarxUruguay
Noticias Anteriores

Festival Deportivo Rumbo a Panamericanos Santiago 2023 llega a la región de Aysén

Siguientes Noticias

Concejal de Cochrane: “Los Parlamentarios aprobaron el año 2018 una ley difusa en torno a la Asignación de Zona para los Asistentes de la Educación”

Otras Noticias Relacionadas

Podemos seguir administrando lo mismo en treinta años: No son 30 pesos, son 30 años
Destacadas

Podemos seguir administrando lo mismo en treinta años: No son 30 pesos, son 30 años

26 de agosto de 2026
Casi 4 de cada 10 estudiantes de Aysén faltan de forma crónica a clases
Destacadas

Casi 4 de cada 10 estudiantes de Aysén faltan de forma crónica a clases

24 de agosto de 2026
Fallece destacado periodista y luchador socio ambiental
Destacadas

Fallece destacado periodista y luchador socio ambiental

22 de agosto de 2026
Habitar el cargo: La incomodidad de la crítica y el vaciamiento del ideario de izquierda
Columnas

Habitar el cargo: La incomodidad de la crítica y el vaciamiento del ideario de izquierda

21 de agosto de 2026
El frío que mata
Columnas

El frío que mata

19 de agosto de 2026
El Gobierno del Ruido
Columnas

El Gobierno del Ruido

11 de agosto de 2026

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PUBLICIDAD

FACEBOOK

PUBLICIDAD

INSTAGRAM

tehuelchenoticias

Detenidos por conducción estado de ebriedad y sus Detenidos por conducción estado de ebriedad y sustancias psicotrópicas aumentan un 5% respecto a 2022
AUTORIDADES Y ORGANIZACIONES CIUDADANAS DESTACAN E AUTORIDADES Y ORGANIZACIONES CIUDADANAS DESTACAN ENTRADA EN VIGENCIA DE LA LEY DE RESPONSABILIDAD PARENTAL Y PAGO EFECTIVO DE PENSIONES DE ALIMENTOS
TRIBUNALES DE FAMILIA PODRÁN RETENER FONDOS DE CU TRIBUNALES DE FAMILIA PODRÁN RETENER FONDOS DE CUENTAS BANCARIAS Y DE AFP PARA EL PAGO EFECTIVO DE DEUDAS DE PENSIONES DE ALIMENTOS
Cuenta Pública Participativa del Servicio de Salu Cuenta Pública Participativa del Servicio de Salud Aysén destaca reducción de listas de espera quirúrgica e inversión en infraestructura
Seremi de Minería destaca avance de proyecto de r Seremi de Minería destaca avance de proyecto de royalty minero que permitirá recursos frescos para las regiones
Columna: Educación inclusiva: resguardando la vid Columna: Educación inclusiva: resguardando la vida de las y los estudiantes
Síguenos en Instagram

TWITTER

Tweets Por TehuelcheNotic

Categorías

  • 50 años del Golpe
  • Columnas
  • Destacadas
  • Editorial
  • El rol de las mujeres en organizaciones sociales.
  • El Rol de los Dirigentes de los Pueblos Originarios en las Organizaciones Sociales.
  • Entrevista
  • Nacional
  • Opinión Ciudadana
  • Regional
  • Sin Categoria

Publicaciones Recientes

  • Podemos seguir administrando lo mismo en treinta años: No son 30 pesos, son 30 años
  • Casi 4 de cada 10 estudiantes de Aysén faltan de forma crónica a clases
  • Fallece destacado periodista y luchador socio ambiental
  • Habitar el cargo: La incomodidad de la crítica y el vaciamiento del ideario de izquierda

 Fono: +56 9 93095358

Correo: contacto@tehuelchenoticias.cl

  • A 50 años del Golpe: Testimonios y Relatos desde Aysén
  • Columnas
  • Contacto
  • Destacados
  • Editorial
  • El rol de las mujeres en las organizaciones sociales. Empoderamiento femenino: Entrevistas y testimonios
  • El Rol de los Dirigentes de los Pueblos Originarios en las Organizaciones Sociales
  • Entrevistas
  • Las Voces de Aysén y su Aporte a la Identidad Local
  • Nacional
  • Nosotros
  • Opinión Ciudadana
  • Propuesta Constitucional
  • Regional

© 2022 Tehuelchenoticias - Todos los derechos reservados

No Result
View All Result
  • A 50 años del Golpe: Testimonios y Relatos desde Aysén
  • Columnas
  • Contacto
  • Destacados
    • INICIO
  • Editorial
  • El rol de las mujeres en las organizaciones sociales. Empoderamiento femenino: Entrevistas y testimonios
  • El Rol de los Dirigentes de los Pueblos Originarios en las Organizaciones Sociales
  • Entrevistas
  • Las Voces de Aysén y su Aporte a la Identidad Local
  • Nacional
  • Nosotros
  • Opinión Ciudadana
  • Propuesta Constitucional
  • Regional

© 2022 Tehuelchenoticias - Todos los derechos reservados