Por Miguel Rojas Pizarro
En el último tiempo hemos observado cómo la población migrante, ha aumentado exponencialmente estos últimos meses. A principios de año cerca de mil 600 inmigrantes ingresaron por el paso fronterizo con Bolivia en la comuna de Colchane, lamentablemente dos de ellos, de nacionalidades venezolana y colombiana, fallecieron mientras realizaban la travesía. El alcalde de Colchane, Javier García, denuncia que lo que está ocurriendo allí es la peor crisis humanitaria que han vivido cómo comuna.
“Y veras como quieren en chile al amigo cuando es forastero,” muy alejado de la clásica tonada, triste fueron las imágenes del desalojo de migrantes desde la céntrica plaza Brasil en Iquique donde la máxima expresión de la intolerancia digna escena de la Alemania Nazi en 1936 cuando la comunidad judía fue victima de este sector político. Más de 100 familias de migrantes fueron desalojados en su mayoría de nacionalidad venezolana, lo que fue criticado por organismos como la Defensoría de la Niñez, debido a que en el lugar se encontraban familias enteras, con niños, y habitan en condiciones precarias e insalubres en carpas.
¿Atrás quedaron las promesas de mediados de febrero de 2019, donde el presidente Sebastián Piñera cuando viajó a Cúcuta, para entregar ayuda humanitaria avaluada en $102 millones y solidarizar con el pueblo venezolano? Desde un podio y hablando a un costado de Juan Guaidós, Piñera señalo: “No hay nada más perverso que un régimen que niega la ayuda humanitaria…”.
Vale recordar que el mismo Sr. Longueira cuando era ministro de Economía en 2012, dio una entrevista al diario español La Vanguardia, que se tituló: ¡Véngase a Chile, tenemos trabajo para todos ustedes!, donde expresaba que hace 30 años nuestro país optó por la apertura adhiriendo a múltiples tratados internacionales y donde promocionaba nuestra estabilidad económica e institucional, cuando los españoles enfrentaban una compleja crisis social.
En estos momentos no solo en Iquique también en nuestra comuna necesitamos Doctores (a) , enfermeros (a) o paramédicos que puedan verificar el estado de salud de las familias migrantes, que viven en campamentos y en paupérrimas condiciones, pero ¿ Cuál es la respuesta de política pública? Enviar fuerza pública y generar odiosidad, violencia solo atrae más violencia. Necesitamos asistentes sociales para realizar proyectos sociales que puedan reubicar a las familias migrantes, necesitamos profesores, psicólogos y educadoras de párvulo que puedan contener al grupo de niños de estas familias, necesitamos ingenieros, arquitectos, obreros y trabajadores para construir infraestructura modular que albergue a las familias inmigrantes, Pero ¿Qué está haciendo el Gobierno? ¿En qué estoy aportando yo? ¿Dónde se encuentran los lideres religiosos abriendo sus iglesias para cobijar al mas necesitado? ¿Si los migrantes de Iquique hubiesen sido europeos la situación hubiese tenido el mismo epilogo? Lamentablemente muchos compatriotas se olvidan de que sus abuelos también fueron migrantes.
En estas futuras campañas presidenciales, necesitamos candidatos con humanidad, empatía y altura de mira con soluciones reales con relación a esta temática. Incluso, algunos fascistas de extrema derecha plantearon en su momento hacer una zanja. En el caso acontecido en Iquique hubiésemos enviado a los mejores profesionales de nuestro país para afrontar esta crisis humanitaria, pero ¿Cual fue nuestra respuesta? La respuesta fue la indiferencia, intolerancia y la violencia.
¿Iquique tierra de Campeones? A juicio personal creo que sí. Curiosamente crecí en Iquique y estudié en el colegio que se encuentra al frente de la plaza emplazada. Pasé mis mejores años de juventud en dicha plaza, conocí mucha gente solidaria y humanitaria. Espero que la fraternidad de muchos ciudadanos iquiqueños, no se vea empañada por estos grupos de fascistas que solo saben generar odio. No podemos esperar soluciones desde el estado también es fundamental la acción de las autoridades locales para encontrar las soluciones en esta materia tan sensible.
Nadie sale de casa a menos que te persiga el hogar fuego bajo los pies, sangre caliente en el vientre no es algo que nunca hayas pensado en hacer hasta que la daga queme las amenazas en tu cuello, e incluso entonces llevaste el himno bajo tu aliento sólo rompiendo tu pasaporte en los aseos de un aeropuerto sollozando mientras cada bocado de papel dejó claro que no volverías.
Tienes que entender, que nadie pone a sus hijos en un bote a menos que el agua sea más segura que la tierra, nadie se quema las palmas de las manos bajo los trenes, debajo de los carros, nadie pasa días y noches en el estómago de un camión alimentándose de periódicos a menos que las millas viajadas signifiquen algo más que un viaje. Extracto «Hogar» por Warsan Shire, joven británica de origen somalí.
Ningún ser humano es ilegal. MAR
Ph.D(c) Miguel Ángel Rojas Pizarro.
Profesor de Historia y Cs. Políticas.
Psicólogo
www.miguelrojas.cl








