“Guerra contra el Narcotráfico”
Según informaron los medios de comunicación, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, decidió aumentar la presión sobre el gobierno derechista de Rodrigo Duterte en Filipinas, para detener la matanza indiscriminada de pobres, con la excusa de luchar contra la delincuencia y el narcotráfico.
En ese país cada día hay 27 ejecuciones extrajudiciales, simplemente por sospecha, ejecutadas por las fuerzas armadas filipinas. El 2016 un reportaje del New York Times dio a conocer las condiciones en que las por simple sospecha son ejecutados en plena calle cientos y miles de filipinos de los barrios pobres de Manila. “Nos están masacrando como animales”, dijo un filipino en la ocasión.
Junto con ello se hacen arrestos injustos, asaltos y la consiguiente muerte de padres e hijos en un país bañado en sangre y donde lejos de disminuir el narcotráfico, sigue vigente. Todo esto ha devenido en una Dictadura cruel y sangrienta, en terrorismo de Estado en toda ley, con un miedo incesante a estar en la mira de alguien que te puede liquidar en cualquier momento.
En la búsqueda de generar espacios para terminar con esta matanza, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, agudizó las medidas contra el régimen y aprobó un seguimiento profundo y un informe de la situación del país asiático. Chile no adscribió a esas medidas, poniéndose del lado de Duterte y absteniéndose de apoyar la realización de un mayor control de la situación humanitaria.
Los escuadrones de la muerte, como se le denominan, están constituidos por el Ejército de Filipinas, que se ven reforzadas en su actuar por el lenguaje violento del Presidente Duterte, quien asegura que no le importa matar a drogadictos y narcotraficantes. ‘Olviden las leyes sobre derechos humanos, haré lo mismo que cuando fui alcalde. Es mejor que los traficantes, los ladrones armados y los vagabundos se vayan, porque voy a matarlos’, dijo Duterte en un acto de la campaña presidencial.
Y en Chile hace seis semanas, el Presidente Piñera descartaba que nuestras FF. AA pudieran ser parte del combate contra el narcotráfico, sin embargo, esta semana el Presidente da un giro de 180 grados y dice justamente lo contrario, es decir, podrán colaborar con el combate al narcotráfico.
Esta noticia no puede ni debe pasar desapercibida para nadie. Es del todo grave, dado que es de público conocimiento que usar a las fuerzas armadas para estas causas, sólo generan más muerte, miedo y finalmente más narcotráfico.
Además, nuestras FF. AA han sido parte de terribles causas de corrupción, de venta de armas a narcos y hasta posible tráfico de cocaína. Recordemos que, en Basilea, Suiza, se encontró un cargamento de cocaína dentro de un container que transportaba insumos para el Ejército.
La única forma posible para derrotar al narcotráfico es más educación, reinserción y prevención, lo otro simplemente apunta a la destrucción del país y de las poblaciones más pobres. Basta recordar lo que pasó con el famoso Comando Jungla, que apenas llegaron a la Araucanía, terminaron matando a un inocente por la espalda.
Lo que se necesita son políticas públicas inclusivas, una mejor distribución de la riqueza, equidad en el acceso a los servicios básicos, y asegurar los derechos a todos los chilenos y chilenas sin distinción.
En este sentido es gravísimo que las FF. AA sean invitadas a ser parte de medidas que deben estar en manos de instituciones especializadas, incorruptibles y conformada por personas íntegras. ¿Será necesario crear tal cuerpo de elite para el país?




