La Bancada de Centroizquierda del Consejo Regional de Aysén manifestó su preocupación por los efectos del Oficio Circular N°17 del Ministerio de Hacienda, documento que establece nuevas restricciones para la programación presupuestaria de los Gobiernos Regionales y que, a juicio de las y los consejeros, representa un retroceso en el proceso de descentralización que Chile ha impulsado durante las últimas décadas.
Desde la bancada señalaron que las exigencias contenidas en el oficio obligan a las regiones a planificar su inversión bajo criterios altamente restrictivos, limitando la capacidad de respuesta frente a necesidades emergentes de los territorios y subordinando las decisiones regionales a definiciones adoptadas desde el nivel central.
“Si desde el 2005 el Estado decidió caminar hacia la descentralización, el Oficio 17 del gobierno de Kast avanza en un sentido contrario. Las decisiones vuelven a concentrarse en Santiago y eso debilita la capacidad de las regiones para definir sus propias prioridades de desarrollo”, indicaron.
Las y los consejeros agregaron que las nuevas disposiciones obligan a los Gobiernos Regionales a proyectar compromisos de gasto a varios años plazo sin contar con certezas respecto de los recursos que efectivamente recibirán en el futuro.
“Mientras a las regiones se les exige comprometer su planificación a cinco años, el nivel central no garantiza esos recursos. Eso genera incertidumbre para proyectos fundamentales para el desarrollo de Aysén y dificulta responder con oportunidad a las necesidades de nuestras comunidades”, señalaron.
La bancada advirtió además que las exigencias establecidas por el Ministerio de Hacienda son particularmente complejas para las capacidades operativas de los Gobiernos Regionales.
“Este oficio le resta fuerza a las regiones y establece disposiciones imposibles de lograr por parte de las DPIR. En la práctica, se restringe la capacidad de los territorios para impulsar nuevas iniciativas y atender demandas que surgen desde las propias comunidades”, afirmaron.
Asimismo, las y los consejeros recalcaron que la descentralización no consiste únicamente en transferir responsabilidades administrativas, sino también en entregar herramientas reales para que los territorios puedan tomar decisiones pertinentes a su realidad.
“Las soluciones para Aysén deben construirse desde Aysén. Cuando las decisiones estratégicas se concentran nuevamente en Santiago, se debilita la capacidad de respuesta de las regiones y se aleja la inversión pública de las necesidades concretas de las personas”, sostuvieron.
La bancada alertó que las nuevas directrices podrían afectar la autonomía de los Gobiernos Regionales y debilitar uno de los principales avances institucionales alcanzados en las últimas décadas: la capacidad de las regiones para definir una parte importante de su inversión pública de acuerdo con sus propias prioridades y desafíos.
Finalmente, la Bancada de Centroizquierda del Consejo Regional de Aysén hizo un llamado al Gobierno a revisar el contenido del Oficio Circular N°17 y abrir un diálogo con los gobiernos regionales del país, resguardando los principios de descentralización, autonomía territorial y desarrollo equilibrado que han orientado las reformas impulsadas durante los últimos años.
“La descentralización no puede transformarse en una transferencia de responsabilidades sin recursos ni autonomía. Regiones extremas como Aysén necesitan más capacidad de decisión, no menos. El desarrollo de nuestros territorios requiere confianza en las regiones y no una nueva concentración de facultades en el nivel central”, concluyeron.








