En el contexto político actual que enfrentará la candidatura de ultraderecha y de centro izquierda, se hace necesario comparar los programas de gobierno de Jeannette Jara y José Kast, los que sin lugar a dudas revelan diferencias significativas, especialmente en temas de derechos sociales. Por eso queremos destacar algunos puntos clave que se requieren conocer para votar de manera informada este domingo 14 de diciembre, más allá de las fake news que proliferan en los espacios virtuales y redes sociales.
Es así que el principal enfoque de la administración Jara será la promoción de derechos sociales fundamentales, como la educación, la salud y la vivienda. La abogada y administradora pública respalda políticas inclusivas que buscan reducir las desigualdades y garantizar el acceso universal a servicios básicos, tales como el sueldo vital de 750 mil pesos, el hipotecazo joven para una primera vivienda en menores de 35 años o restar el IVA a los medicamentos, además de mantener lo avanzado hasta ahora en materias sociales.
En el caso de Kast, aunque propone algunas medidas de apoyo social, su enfoque tiende a priorizar la economía de mercado sobre las intervenciones estatales, es decir, flexibilidad para los grandes capitales, lo que limita el acceso equitativo a derechos sociales, más aún en un Estado que cuenta con una Constitución pro gran empresariado y de carácter subsidiaria.
En temas de salud y educación Jara promete fortalecer el sistema de salud pública y mejorar la calidad de la educación. Su plan incluye mayores inversiones en infraestructura y programas de apoyo a estudiantes de sectores vulnerables, manteniendo, por ejemplo, la gratuidad hasta el 60% de los estudiantes de educación superior e incluso de ser posible, aumentarla.
Por su parte la propuesta de Kast tiende a favorecer la educación privada y la desregulación del sistema de salud, lo que podría resultar en un acceso desigual a estos servicios y convertirse en un “sálvese quien pueda”.
En tema de protección a grupos vulnerables también hay claras diferencias entre los programas de Gobierno. Jara tiene un compromiso claro con la protección de estos grupos, como mujeres, adultos mayores, comunidades indígenas, LGBTQ+ y jóvenes. Sus políticas están diseñadas para promover la inclusión y el respeto a la diversidad.
Mientras Kast aunque menciona la importancia de la seguridad y el orden, sus propuestas no abordan de manera efectiva las necesidades específicas de estos grupos, lo que puede perpetuar la exclusión y sus ideas no se desarrollan más allá de los titulares y slogan de campaña.
En temas laborales, mientras por una parte Jeannette Jara busca proteger a la clase trabajadora, Kast busca precarizarla a través de medidas concretas como la flexibilidad para la contratación y facilitar los despidos a todo evento, generando que sean los propios trabajadores quienes se paguen su indemnización en caso de ser echados por la empresa.
Otro tema que es muy relevante es la participación ciudadana, eje de cualquier democracia en el mundo. En ese sentido Jara promueve la participación activa de la ciudadanía en la toma de decisiones, fomentando un gobierno más transparente. Esto es crucial para construir una sociedad más justa y equitativa.
Entretanto el enfoque centralizado de Kast limita la voz de la ciudadanía en asuntos clave que afectan a la sociedad.
En conclusión, el programa de Jara se presenta como una opción favorable para aquellos que valoran los derechos sociales, la solidaridad y la equidad. Su enfoque inclusivo y su compromiso con la protección de grupos vulnerables contrastan con las propuestas de Kast, que, aunque buscan el crecimiento económico, dejan de lado la justicia social y el acceso equitativo a derechos fundamentales.








