Úrsula Mix Jiménez, Seremi de Gobierno Aysén
En Chile arrastramos deudas que van más allá de lo económico. Son deudas que se miden en años de espera, en frustraciones acumuladas, en derechos postergados. Son las deudas con quienes educaron generaciones completas, con quienes construyeron comunidad desde los barrios, con quienes han criado a sus hijos solas o solos, y con las regiones que por décadas vieron cómo los recursos se concentraban lejos de sus territorios.
Es por eso que el Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha asumido con convicción la tarea de hacerse cargo de esas cuentas pendientes del pasado, de esos dolores, con responsabilidad y sentido de justicia. No se trata solo de reparar lo pendiente, sino de dignificar a las personas detrás de cada historia.
Hace unos días se dio inicio al pago de la Deuda Histórica con las y los profesores de Chile, una promesa que durante más de 40 años pareció inalcanzable. No es un bono, no es un favor. Es un acto de reparación a quienes vieron vulnerados sus derechos por decisiones del Estado. Detrás de cada uno de los más de quince mil docentes beneficiados hay familias, una vida de servicio público, vocación y entrega.
Pero esta no es la única deuda que este Gobierno ha comenzado a saldar. Bajo el mandato del Presidente Gabriel Boric también se han impulsado medidas concretas para mejorar las pensiones de quienes trabajaron toda su vida, para otorgar mayor protección a los dirigentes y dirigentas sociales, para fortalecer la salud pública y reconstruir la educación pública como espacio de igualdad.
Una de esas primeras medidas fue la Política Copago Cero, que entró en vigencia el 1 de septiembre de 2022, y eliminó el copago en atenciones de salud en la red pública de los usuarios de Fondo Nacional de Salud (FONASA) de ciertos tramos A los tres años, ha significado un ahorro acumulado de casi $370 mil millones para las familias, y un beneficio directo para poco más de 1,9 millones de personas.
El 31 de agosto de 2022 fue promulgada la Ley de Responsabilidad Parental y Pago Efectivo de Pensiones de Alimentos (“Papito Corazón), que entró en vigencia el 20 de mayo de 2023 y ha garantizado el pago de pensiones de alimentos de quienes tienen esa obligación, facilitando el acceso a su información financiera y estableciendo mecanismos de pago desde cuentas bancarias, instrumentos financieros o fondos previsionales. A los dos años de implementación, se han ordenado pagos por cerca de $2,5 billones, beneficiando a más de 282.000 familias.
También cabe relevar la presentación, el 6 de marzo de este año, de la Primera Política Nacional de Apoyos y Cuidados y su plan de acción, que busca reconocer el trabajo de tantas mujeres invisibilizadas, tomando en consideración que, de acuerdo con cifras de la Subsecretaría de Servicios Sociales el 86% de las personas cuidadoras son mujeres y que tres de cada cuatro viven en hogares del 40% más vulnerable de Chile. Valga aquí señalar que la Red Local de Apoyos y Cuidados inició durante este año una expansión histórica en nuestra Región, alcanzando 416 hogares de las comunas de Tortel, Cochrane, Coyhaique, Lago Verde, Ibáñez, Guaitecas y Aysén, con una inversión local que regional pasó de $300 millones en 2024 a $631,9 millones este año,
Cada una de estas acciones ha tenido un objetivo en común: poner a las personas en el centro.
Y es que saldar deudas no es mirar hacia atrás, es construir hacia adelante. Es reconocer los errores del pasado con la firme voluntad de no repetirlos, y entender que el progreso no se mide solo en cifras macroeconómicas, sino en la capacidad del Estado de cuidar, proteger y reparar.
El desafío que sigue es grande: que cada política pública llegue efectivamente a quienes más lo necesitan, y que cada compromiso se traduzca en cambios reales en la vida cotidiana de las personas. Porque solo así podremos hablar de justicia social con sentido pleno.
Hoy podemos decir con claridad que este es un Gobierno que cumple, que escucha y que repara. Y eso, en tiempos donde la confianza se ha vuelto tan escasa, es también una forma de esperanza.








