La Justicia es un valor conocido como bien común por la sociedad. Nace de la necesidad de mantener la armonía entre los hombres. Podemos definirlas como un conjunto de pautas y criterios que establecen un marco de bienestar para las relaciones entre personas e instituciones públicas y privadas, autorizando, prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de estos. El símbolo de la Justicia es más a menudo representada por una mujer y en su mano sostiene una balanza típicamente suspendidos de su mano derecha, en la que se mide la fuerza de apoyo de un caso y la oposición. Ella también es a menudo vista llevando una espada de dos filos en su mano izquierda, simboliza el poder de la razón y la justicia, que puede ser ejercido a favor o en contra de cualquiera de las partes. ¿Realmente es ciega la Justicia?
Hoy, esa “Justicia” ordenó la prisión preventiva del alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, al considerarlo una «persona peligrosa para la seguridad de la sociedad». Una la resolución totalmente injusta y desproporcionada, además de carecer de antecedentes claros respecto a los delitos al alcalde de Recoleta. Mientras los imputados por numerosos casos desfalco se encuentran en la comodidad de su hogar. ¿Existe una discriminación solo por ser comunista, palestino y amenazar a un mercado abusivo?
En Recoleta existe el proyecto de soberanía energética en donde las y los usuarios arriendan los techos de las casas o instituciones quedando sin pagar por la luz de por vida, la municipalidad instala un panel fotovoltaico y crea tres veces el gasto energético de la casa quedando el usuario libre del pago, los otros dos excedentes se van directo a la matriz, así la empresa recibe energía sin tener gastos operacionales y descuenta el valor de esa energía a la cuenta de la municipalidad. Se imaginan que en todo Chile se haga lo que hizo el alcalde Daniel Jadue en sus comunas para apoyar al ciudadano en los gastos de luz. Ya no necesitaríamos otro combustible y nuestros bolsillos se aliviarían. A eso también debemos agregar las farmacias populares, librerías y ópticas populares. El alcalde Daniel Jadue ¿Un peligro contra la Sociedad o un Peligro contra el Sistema Neoliberal imperante?
Estos casos de supuesta “Justicia” me recordé de la obra de arte, la novela conocida como: Los miserables del escritor y político francés Víctor Hugo, publicada en 1862. La narración de Los miserables tiene un claro estilo romántico en el que se desarrollan distintas problemáticas vigentes hasta hoy en cuanto a la bondad y la maldad, la ética y la justicia,, los personajes se basan principalmente en las figuras del protagonista y antagonista: Jean Valjean (Ladrón) y Javert (policía)
Los Miserables busca criticar la sociedad a partir de sus leyes y tradiciones. El mismo Víctor Hugo aseguraba que el propósito de su libro era denunciar la degradación del hombre y la sociedad. El personaje de Jean Valjean es simbólico, pues desde su juventud fue alguien potencialmente inclinado a hacer el bien, pero la sociedad lo llevó al extremo de la desesperación y se vio obligado a robar un simple pan para dar de comer a sus hermanos y por eso es detenido, humillado, encarcelado y marcado para siempre.
El contexto de la novela, no se aleja mucho de la realidad de las crónicas de la injustica que se encuentra viviendo Daniel Jadue, la relectura de la novela los Miserables permite entender la realidad que viven muchos personajes, como el ansia de revolución y de cambio, la pobreza y el deficiente sistema de justicia que había en Francia en ese momento muy parecido al nuestro en la actualidad, plagado por prejuicios que en muchos casos no permiten a la justicia salir adelante. Muchos de los acontecimientos dentro de la novela tienen por sí mismos un sentido especial, como los numerosos actos de misericordia y perdón de Jean Valjean, así como la liberación de Fantine y el perdón a Javert; son momentos de verdadera justicia que, en muchos casos, faltan en la sociedad. Es por eso por lo que Los Miserables es una novela que realmente hace una crítica a la sociedad de su tiempo, y aunque se base en valores cristianos, las luchas que tienen que pasar sus personajes están presentes en todas las culturas. Definitivamente, la lectura de Los miserables nos invita hacernos la siguiente pregunta: ¿Cuál es la justicia que necesitamos como país, una que persigue al oprimido o una que lo redime?
Espero que la mujer de la espada y la balanza sea realmente ciega de visión, pero no del corazón y se pronuncie de forma sabia en el caso del alcalde Daniel Jadue y pueda redimir su alma al igual como lo hizo Jean Valjean.
“A los que ignoran, enseñadles todo lo que podáis; la sociedad es culpable de no dar enseñanza gratis: es responsable de la noche que produce. Esta alma está llena de sombras, y allí se comete el pecado. El culpable no es quien ha cometido el pecado, sino aquél que ha hecho la sombra.” Víctor Hugo.
Miguel Angel Rojas Pizarro. Papá. Psicólogo Clínico y Educacional, Profesor de Historia y Cs. Políticas, Post Título en Orientación Vocacional, con estudios de Doctorado y Magíster en Educación y Convivencia Escolar. Bombero, Académico de la Escuela de Psicología de la Universidad de Aysén y Libre Pensador.








