Miguel Angel Rojas Pizarro*
Si Jesús naciera hoy, lo haría debajo de los escombros de una casa en Gaza. Esa es la cruda realidad. La triste Navidad que se vive en la ciudad de Belén por la guerra y el genocidio en palestina más de 8.000 niños, han muerto ya en la operación militar israelí en Gaza es la navidad real.
Atrás quedo la imagen romántica del pesebre color de rosas lleno de animales puros y la imagen de la sagrada familia siendo visitada por los reyes magos. Hoy la ofensiva israelí continúa sin tregua en Gaza y se centra en civiles palestinos inocentes, los asesinados superan ya los 20 000 en Belén, donde se sitúa el nacimiento de Jesús.
La imagen que ha dado la vuelta al mundo de un niño Jesús arropado con una kufiya palestina y acostado sobre escombros en lugar de un pesebre, es el homenaje que hace una iglesia de Belén a los miles de pequeños palestinos que han muerto durante los ataques del ejército de Israel contra Gaza.
Los ríos de sangre, los inmensos sacrificios, las dificultades y la heroica resistencia de nuestro pueblo palestino por su tierra son la vía hacia la libertad y la dignidad. Tras estas dantescas imágenes ¿Podemos celebrar navidad? Creo que este año no hay nada que celebrar, sino guardar silencio en nombre de los miles de niños asesinados. El pueblo palestino está decidido a continuar su lucha para lograr sus derechos legítimos, el principal de los cuales es el derecho a un Estado independiente y plenamente soberano, donde puedan vivir con dignidad en su patria.
Al igual que la conocida Canción de Los Tigres del Norte “La Navidad De Los Pobres” Aquí seria pero de los pobres del alma. Pobres son los que solo piensan en los regalos, la cena y las luces del arbor. La navidad no es eso. Reflexionar y hablar sobre el significado verdadero de la Navidad, no solo el afán consumista de los regalos. La Navidad, ya no será la misma que se vivía hace años atrás donde el amor era el centro de la fiesta. En miles de familias al otro lado del mundo cientos de sillas en esta “cena” estarán vacía y en otras un hijo no se sentará a la mesa debido a los bombardeos de palestina, pero, aunque estemos separados por miles de KM. nuestros corazones deben encontrarse más unidos que nunca con el sufrimiento de ese pueblo.
Esperemos que el amor llegue a los gobernantes que tiene sus manos manchadas de sangre tras los bombardeos. Que el amor ilumine la oscura avaricia. El amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe.
El amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El amor es Dios y Dios es amor.
Esta fuerza lo explica todo y das sentido a la Vida. Esta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no aprendido a manejar a su antojo. Llegando a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, por qué no tienes límites. Y mientras el pueblo de palestina siga luchando con ese amor, nunca serán vencidos.
Como lo señalo la gran Mercedes Sosa el Mejor regalo de navidad y de fin de año que podemos recibir es: “Solo le pido a Dios. Que la guerra no me sea indiferente. Es un monstruo grande y pisa fuerte. Toda la pobre inocencia de la gente. Es un monstruo grande y pisa fuerte. Toda la pobre inocencia de la gente”.
De Autor:
Miguel Ángel Rojas, Papá. Psicólogo Clínico y Educacional, Profesor de Historia y Cs. Políticas, Post Título en Orientación Vocacional, con estudios de Doctorado y Magíster en Educación y Convivencia Escolar. Bombero y Libre Pensador. Académico en la Facultad de Psicología de la Universidad de Aysen.
Columnista en el Diario El Trabajo (Valparaíso) y Tehuelche Noticias (Aysén) . Editor y columnista Prensamérica Chile. Ha escrito variados artículos en relación con la Psicología Educacional. Autor de los libros “Voyager 1, Viaje al Corazón” Guía Práctica para Trabajar el Autoestima” y “Desperté, Crónicas de la Revolución de Octubre”. Con más de quince años de experiencia en el ámbito educacional donde ha ejercido diversas funciones docentes y directivas.








