Una Constitución a la medida de tu bolsillo es lo que se fragua en el Consejo Constitucional, un documento que priva de derechos sociales a quienes no tengan la capacidad económica de solventarlos.
El consejero constitucional por Aysén, Julio Ñanco, señaló que “el proyecto constitucional asegura derechos sociales, pero de forma restrictiva con un rol preponderante de los privados, dicho de otra forma, se podrán ejercer los derechos dependiendo de la capacidad económica lo que es tremendamente complejo y en algunos casos discriminatorios. Particularmente en materia de salud y previsión se refuerza un modelo con visión ideológica de derecha de constitucionalizar una forma de provisión similar a las AFP e Isapres que no han cumplido las expectativas de las personas”, señaló en conversación con Tehuelche Noticias.
A su vez agregó que incluso es posible que la gratuidad en la educación superior, una medida que fue muy resistida por la derecha chilena en Bachelet II, pueda por fin materializarse y miles de jóvenes podrían efectivamente perder este derecho en los años venideros. “Eventualmente se puede terminar la gratuidad, ya que, al no estar garantizada en la constitución, puede existir un proyecto de ley que la elimine o la restringa y esto sería plenamente constitucional, dependerá de la visión que tenga el gobierno de turno y la composición del congreso” aseveró Ñanco.
Pero no solo el tema de educación o salud dependerán de tus recursos económicos y la voluntad de los privados, sino también la vivienda. “En relación al derecho a la vivienda, lo que se constitucionaliza es que si tienes los recursos podrás acceder a una vivienda y esta te asegura la propiedad y el último inciso está ahora en la comisión mixta, que exime de tributos a la primera vivienda, principal fuente de recursos de los municipios”.
Junto con la disminución del acceso a la educación, vivienda, salud, también los trabajadores se verán afectados con esta propuesta que resta los escasos derechos conquistados en más de un siglo de historia sindical. “Lo que ocurre con los años de servicios, es que se restringe de tal forma el derecho a huelga o la sindicalización, esto puede afectar directamente a las indemnizaciones de años de servicio”.
Para concluir Julio Ñanco no es muy optimista, ya que la Constitución escrita por la ultra derecha, encabezada por Republicanos y Chile Vamos, no deja espacio para los derechos esenciales de los seres humanos y retrocede en más de cien años las conquistas de chilenos y chilenas. Será, por cierto, la ciudadanía la que decidirá si quiere un país de pocos o continuar adelante con el proceso constituyente hasta tener una Norma Elemental que represente a todos y todas. “En todos los temas se garantiza la propiedad de tal forma que dependerá del Gobierno de turno para retroceder o avanzar en Derechos Sociales esenciales siempre cuando se respete la propiedad por sobre la colaboración, universalidad, solidaridad, etc…”, finalizó Ñanco.








