La Organización Mundial de la Salud, define la salud mental como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, trabajar de forma productiva y ser capaz de hacer una contribución a su comunidad.
En realidad, son muy pocas las instituciones que toman en serio las enfermedades mentales. La ignorancia y los prejuicios que rodean a este tipo de patologías hacen que algunas personas sean catalogadas como locos y sean rechazados o aislados del resto, muchas veces por estereotipos que las películas entregan
En Chile, según los estudios 2021, el 65,1 % de la población que tiene entre los 18 y los 65 años ha sufrido alguna vez en su vida un trastorno mental. Trastornos de ansiedad, depresión, trastorno bipolar, estrés post-traumático, trastornos psicóticos, que, en muchos casos, se viven en silencio y dificultan un diagnóstico y tratamiento adecuado. También las estadísticas del Compín, nos muestra que, en el país, las cifras de estrés laboral aumentado significativamente en los últimos años. Lamentablemente nuestra región, no escapa a esta triste realidad. El estrés o burnout aumentado su porcentaje específicamente en profesionales jóvenes, especialmente en aquellos que se desempeñan en Educación y en el ámbito de la salud son sus principales víctimas.
El burnout no sólo afecta la salud mental de una persona, sino que también influye en su rendimiento laboral y relaciones familiares, Los especialistas advierten que un Profesional que posee este síndrome se siente muy cansado, sin ganas de realizar su trabajo, incluso sin ganas de levantarse, sin empatía tanto con sus colegas y con un autoconcepto negativo sobre sus logros laborales.
En los últimos años la depresión infantil aumentado explosivamente. Debido que los adolescentes se han transformado en Zombis, Muertos de su identidad e historia familiar y social. Se han convertido en una mezcla de todo aquello por lo que han sido influenciados en redes sociales.
¿Cuantas acciones de la escuelas y liceos tienen foco en relación con el auto cuidado de sus profesores y trabajadores? ¿Cuántas actividades de desarrollo personal y trabajo de la autoestima hemos realizado en estos ultimo años? ¿Cuántos recursos se centran en mejorar las condiciones de salud mental del profesorado?
Es un desafío para los Nuevos Servicios Locales (SLEP) potenciar el rol de los Psicólogos dentro de las escuelas. Antes de la pandemia era un profesional en algunos casos poco conocido y qué desempeña funciones imprescindibles. El Psicólogo es una pieza angular del proceso que cumple el objetivo de colaborar en el desarrollo de las competencias integrales. A través de la clarificación de los proyectos personales, vocacionales y profesionales de modo que los estudiantes puedan dirigir su propia formación y su toma de decisiones y con ello generar una adecuada contención emocional
Las políticas públicas en relación con esta materia, lamentablemente, son casi nulas. podemos observar que la implementación de acciones para revertir estos datos en los establecimientos educacionales en los últimos años, solo se han centrado en la obtención de resultados cuantitativos como la encuestas ISTAS 21 aplicadas por las mutuales. enfocado exclusivamente a metas concretas que solo benefician al empleador o sostenedor. Pero como siempre, los profesores y trabajadores han sido dejado en un segundo plano.
Los profesores y Asistentes de la Educación necesitan apoyo y contención emocional ahora, Antes que lamentemos el suicidio de un estudiante o un colega. Además de contar con profesionales de la salud mental, los trabajadores del mundo de la educación necesitan ser tratados con dignidad. Dignidad a una estabilidad laboral, dignidad a infraestructuras y baños adecuados. En razón a lo anterior en algunos casos llega a dar pena los salones y baños de nuestros profesores y asistentes. Debemos preocuparnos de nuestros estudiantes, pero debemos comenzar primero por nuestros docentes y trabajadores de la educación.
No sirve con que las instituciones por un lado hablen de la importancia de la Salud Mental dentro de las instituciones pero cuando realizan convocatorias para psicólogos por 44 hrs , lo realicen con sueldos miserables. Si queremos una mejor salud mental debemos comenzar con lo básico que es pagándoles a los profesionales y expertos en la materia un sueldo digno y acorde al mercado y a su preparación académica. Mientras tanto los psicólogos no sean bien retribuidos en lo económico, no podemos comenzar la discusión sobre la salud mental.








