Carla Arriagada Malagueño, Directora Regional Subrogante del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, SernamEG.
60 mujeres recientemente comenzaron su trayectoria en la Escuela Mujer Emprende 2022, apostando por una de las iniciativas más significativas para nuestro Servicio en esta materia, ya que nos permite acompañarlas y apoyarlas, conociendo las dificultades que han debido abordar para jugárselas por el sueño que implica sacar adelante un negocio propio.
En tiempos normales ya era difícil para ellas el lograr cumplir sus sueños, pero en estos años de pandemia hemos visualizado a través de la Escuela Mujer Emprende cómo se han agudizado las inequidades entre hombres y mujeres; y cómo estas últimas han debido compatibilizar el cuidado – niñas y niños, adultas y adultos mayores, y personas dependientes- con las labores del hogar en común, así como su desarrollo profesional y personal. Sus historias nos hablan de una sobrecarga que en la mayoría de las veces le han quitado tiempo valioso para emprender o mantener sus negocios.
Sobre este último punto, es relevante destacar que uno de los datos que refleja la necesidad de contar con intervenciones programáticas adecuadas al escenario actual, es la encuesta realizada por la Asociación de Emprendedores de Chile «Impacto PYME ASECH», durante julio del 2021. En ella se establece que el 89,1 % de las personas encuestadas ha visto su emprendimiento afectado por la pandemia, de estos el 59,6% considera que lo ha afectado de manera grave o catastrófica. En relación con las ventas, un 45,7% declara haber perdido más del 50% de sus ventas anuales, enfrentándose a diversas problemáticas asociadas a la baja de ingresos económicos.
Si bien aún no tenemos claridad respecto al real impacto que el COVID- 19 ha tenido en los emprendimientos femeninos, existen algunos datos como lo informa el Instituto Nacional de Propiedad industrial (INAPI) con un reporte que data del año 2020. En él se estableció que hubo un aumento del 109% en comparación con 2019 en lo que respecta a mujeres titulares de marcas. Por otro lado, las solicitudes que incluyeron -al menos- una mujer titular en proyectos empresariales aumentaron un 101% en comparación con el mismo período. Por consiguiente, es muy probable que en el último tiempo producto de esta pandemia, más mujeres se hayan visto en la necesidad de levantar un negocio propio.
Para afrontar el impacto del COVID – 19, implementamos como SernamEG un plan de contingencia que involucró – entre otras acciones estratégicas- digitalizar todos nuestros modelos programáticos. En esa línea, el Programa Mujer Emprende se adaptó y se realizó 100% en línea; y al mismo tiempo, actualizamos contenidos lo que nos permitió responder al nuevo escenario que enfrentaban las participantes. En esta labor, la Corporación Simón de Cirene ha sido nuestra gran aliada y lo continúa siendo debido a que se adjudica la ejecución de la Escuela.
En concreto, la Escuela Mujer Emprende considera contenidos de género y de gestión técnica del emprendimiento; por lo tanto, quienes formen parte de este espacio podrán mejorar sus competencias y habilidades como emprendedoras, contribuir a la viabilidad y sostenibilidad de sus negocios, vincularse con la red de fomento productivo, tanto pública como privada, además de ser parte de una red que favorezca la comercialización de sus productos y servicios. Tal como ocurre en todos nuestros modelos programáticos, incorporamos temáticas de género, para ello, se contempla un enfoque transversal en los distintos módulos, el cual tiene como objetivo reconocer y fortalecer sus habilidades y competencias, para que alcancen una mayor autonomía en la toma de decisiones; sobre sus recursos y su desarrollo personal. Este proceso permite que reconozcan su identidad y autopercepción como emprendedoras. Les deseamos éxito a cada una de las mujeres que participan en esta nueva versión de la Escuela Mujer Emprende y esperamos que utilicen al máximo esta oportunidad; para avanzar en sus emprendimientos y en sus vidas.








