El deber de lo Público: Equidad Territorial
Ya son dos años, nuestra región ha visto cambios abruptos en el ámbito educativo. Las escuelas y Liceos cerraron sus puertas a la metodología didáctica que realizaban por décadas debido al COVID-19, un nuevo y peligroso virus que se propagó rápidamente en las comunidades de todo el mundo. Desde entonces, el mundo ya no es el mismo, han sido tiempos muy convulsionados que ha costado numerosas vidas, pero después de las tinieblas siempre llega la luz, y en ese andar educativo hemos aprendido mucho.
Una de las lecciones importantes que nos llevó aprender esta pandemia, aunque fue a duros golpes en materias de políticas públicas. Que las orientaciones e instructivos con una mirada centralista lejos de la realidad local (problemas de conectividad, internet, vulnerabilidad) ya están obsoletas, Lo que género que las clases remotas agrandaran la brecha educacional de nuestros estudiantes entre los más acomodades y los de escasos recursos. Sumado al poco liderazgo y falta de preparación de las autoridades locales en visualizar el cambio de paradigmas que llego de golpe. Esperemos que las futuras autoridades trabajan junto al pueblo y no sean solo perros falderos del centralismo.
Creo que todos llegamos a la misma conclusión, es importantes el retorno a clases y la presencialidad es lo mejor para nuestros niños y adolescentes. Los estudiantes obtienen mucho más que educación en la escuela. Muchos también obtienen acompañamiento (alimentación y sociabilidad). La conectividad digital, no es un lujo es una obligación de derechos fundamentales, el estado tiene un deber en nuestra región, la cual aun se está al debe en la conectividad.
El retorno presencial debe ser consensuado con los profesionales de la salud para cumplir con el resguardo sanitario correspondiente y con los protagonistas del ámbito educativo como el Colegio de Profesores, asistentes e la educación y agrupación de padres y apoderados.
Los estudiantes con mayor riesgo en este último tiempo de pandemia y para este retorno presencial son los jóvenes con alguna afección médica crónica de alto riesgo, es posible que necesite adaptaciones adicionales para mantenerse seguro en este próximo retorno. Las familias de los estudiantes afectados por la inseguridad de vivienda, la inseguridad alimentaria o el acceso a Internet de alta velocidad y dispositivos para completar el trabajo escolar en el hogar son los mas afectados al no poder asistir a sus escuelas.
Los estudiantes con capacidades diferentes o del PIE aún pueden tener dificultades para hacer la transición al aprendizaje en la escuela o pueden perder tiempo de educativo. O pueden haber tenido menos acceso a los servicios escolares, como la terapia ocupacional, kinesiólogo y del habla y el lenguaje, o de apoyo a la salud mental.
El sistema educativo, apoyado por el estado, debe estar preparado para brindar un servicio de salud mental para este retorno a clases. Esto incluye reconocer signos de ansiedad o angustia. Los estudiantes, apoderados y profesores pueden estar haciendo “duelo” por la pérdida de sus seres queridos a causa del COVID-19. Es fundamental que las escuelas y liceos también pueden ayudar a los estudiantes con pensamientos o conductas suicidas a obtener el apoyo necesario.
Los beneficios de la escuela presencial siempre serán mucho mayores que la modalidad remota. Las escuelas y liceos son lugares seguros, estimulantes cognitivamente y enriquecedores para que los jóvenes socialicen con sus pares mientras las madres y padres trabajan.
Las familias, las escuelas, Colegio de profesionales y el Estado pueden trabajar juntos para ayudar a garantizar que los estudiantes puedan permanecer físicamente juntos de manera segura en la escuela, donde deben estar y a su vez no sean vectores de contagio para nuestros adultos mayores en el hogar. El proceso de vacunación es fundamental. Aunque es voluntario, es clave que reciban la vacuna contra el COVID-19 y la vacuna contra la influenza y las otras vacunas del plan nacional vacunatorio.
Ser responsables y usar en todo momento una mascarilla facial, quedarnos en casa cuando estamos enfermos y hacer todo lo posible para mantener seguros a los que nos rodean. Cuando todos hacen su parte, toda la comunidad está protegida.
La comunicación y el dialogo que tengas los distintos protagonistas educativos será clave en este retorno a clases. Aprender a escucharnos y sentarnos a la mesa todos los actores con una mirada integral con única meta que es el bienestar y seguridad de nuestros niños. El mundo de la Salud (director del Hospital, Cesfam, Colegio Médico y Seremi de Salud) son fundamentales para conocer el estado de disponibilidad de camas y de atenciones de los profesionales de la salud para cubrir las necesidades de todos los estudiantes de la región. Desde el mundo de la Educación es clave conocer el estado de salud mental de nuestros profesores y en qué condiciones se encuentran los establecimientos. Los profesores y asistentes de la educación son la primera línea de trabajo y contención de nuestros estudiantes. También la voz de los padres es fundamental ¿Los apoderados de la región desean volver a la presencialidad? ¿Existen las condiciones laborales para apoyar a esas madres y padres? Por último, el transporte y la locomoción publica también serán fundamentales para poder trasladar de forma segura a nuestros estudiantes.
“Comunicar es conectar nuestras historias vitales. No comunica el que mejor habla, si no el que mejor escucha.”
PhD© Miguel Ángel Rojas Pizarro
Profesor de Historia y Cs. Políticas
Psicólogo Clínico








