Permitiría mayor autonomía política, administrativa y financiera para la toma de decisiones, incluyendo hacer políticas públicas contextualizadas. Con la vocación de dar más poder a las regiones, terminando con la histórica centralización del poder que se da en Chile, las convencionales Yarela Gómez, Amaya Álvez y Jeniffer Mella explican puntos claves de esta propuesta, donde el Estado sigue siendo unitario, pero las regiones adquieren mayores facultades y autonomía.
Sigue avanzando la elaboración de la nueva Carta Fundamental para Chile, esta semana se aprobaron en la comisión de Formas de Estado artículos que irán al pleno la próxima semana, donde se requieren 103 votos para su aprobación final y de conseguirlos, quedará en la Nueva Constitución.
“El resumen de lo aprobado es que Chile es un Estado Regional, plurinacional e intercultural, conformado por regiones y comunas autónomas, autonomías territoriales indígenas y territorios especiales. Nuestro territorio será único e indivisible y contemplará también el maritorio. Las regiones, las comunas y las autonomías territoriales indígenas tendrán personalidad jurídica, estatuto y patrimonio propio, con las competencias necesarias para autogobernarse, es decir, autonomía política, jurídica y financiera. Además, todos los niveles del Estado deberán garantizar la participación de sus habitantes”, señalan desde el equipo de la constituyente, Yarela Gómez Sánchez.
De esta manera los principios que regirán este Estado serán la coordinación y asociación entre entidades, en relaciones de solidaridad, cooperación, reciprocidad y apoyo mutuo. Además, el Estado garantizará un tratamiento equitativo y un desarrollo armónico y solidario entre las entidades territoriales.
A su vez, se priorizará el nivel local sobre el regional y ésta última sobre el Estado en la realización de las competencias, es decir, las funciones públicas se espera que estén contextualizadas para cada región y comuna. Estas competencias que tendrán las entidades territoriales deberán ir acompañadas por el personal y los recursos financieros suficientes y oportunos para su ejecución, considerando políticas públicas que se adapten a las necesidades de cada territorio. La ley definirá el procedimiento para la resolución de competencias entre las entidades y el Estado central.
“La aprobación en particular del Estado Regional es una gran noticia para Aysén, pues tendremos más autonomía política, administrativa y financiera para tomar decisiones, incluyendo hacer políticas públicas contextualizadas. Tendremos regiones y comunas autónomas, con estatutos propios definidos con participación social, lo que nos permitirá imaginar en comunidad cómo queremos proyectar el futuro”, dijo la convencional constituyente de Apruebo Dignidad, Yarela Gómez.
Amaya Alvez, convencional por el distrito 20, agregó que “el Estado Regional transformará el ejercicio del poder estatal. Los territorios, a través de las Regiones y las Comunas, serán más autónomos en la toma de decisiones en determinadas materias, lo que permitirá dar una solución eficaz a las problemáticas locales, contando con los recursos necesarios para ello. Esta profunda transformación será progresiva, ya que la ley deberá desarrollar algunas cuestiones para su implementación, y luego serán las propias Regiones las que se darán los estatutos que les permitirán funcionar. Somos muy conscientes del ritmo paulatino con que deben implementarse estos cambios”.
Algunos países que siguen distintas versiones de este modelo son Reino Unido, Francia, Grecia, Bolivia, Italia, Nicaragua, China e Indonesia.
Según aclaró Jeniffer Mella, coordinadora de la Comisión de Forma de Estado, esta propuesta se diferencia del modelo federal en que aquí estaría considerada una sola constitución de carácter nacional, un sistema de justicia, un Congreso Plurinacional, complementado de mayor autonomía a niveles subnacionales y multiplicando los centros de impulsión política en el país. Por esto hizo un llamado “a todos los convencionales, sobre todo a la derecha, y a todos los habitantes del país a leer nuestra propuesta y dejar atrás los fantasmas y miedos. No podemos caer en los prejuicios y caricaturas, esta es una propuesta trabajada y razonable que mejorará la calidad de vida de miles de chilenas y chilenos a lo largo de Chile”.
En total son veinte artículos que pasarán al Pleno la próxima semana y que podrían quedar a firme en la propuesta de nueva Constitución para Chile, proceso que deberá concluir en julio próximo.








