*La situación reveló las pésimas condiciones laborales en las cadenas de supermercados y tiendas en todo el país y la falta de fiscalización adecuada por parte de las entidades.
Mónica Vásquez no aguantó el estrés, la tensión acumulada y el trato de su jefatura que la gritoneaba de forma permanente y sostenida en el tiempo. Esto habría provocado un paro cardiaco que le costó la vida en su lugar de trabajo, un supermercado Líder Express de Concepción.
La situación dejó en evidencia las inhumanas condiciones laborales en el retail, donde se conjugan jornadas extenuantes, malos tratos de clientes y jefes, lo que se suma a los bajos salarios que pagan estas multi millonarias empresas, algunas de capitales extranjeros, como el caso de Walmart, controladora de Líder y cuyos dueños se encuentran entre las grandes fortunas del mundo.
“Apenas conocimos la situación de fallecimiento de nuestra compañera en el supermercado, como Central Unitaria de Trabajadores repudiamos lo ocurrido. Desde el punto de vista regional, tanto sindicatos públicos como privados, lamentamos el hecho. Esto obedece a que se cambie la forma en la que son tratados los trabajadores y trabajadoras por los tribunales de justicia y la Inspección del Trabajo y las mutualidades, que cuando se denuncia maltrato o acoso laboral, sean escuchados”, dijo Mauricio Muñoz Gatica, presidente de la CUT Aysén.
El dirigente sindical agregó que “para evitar este tipo de situaciones los parlamentarios tienen que legislar rápidamente el proyecto que está en el Congreso que tiene relación con las 40 horas. Es fundamental poder lograr una reducción de la jornada laboral, sobre todo en los holdings de supermercados, además apurar el cierre que hemos luchado los últimos años, o sea, que el gran comercio cierre a las 19:00 horas, con eso avanzaríamos para mejorar la salud de los trabajadores y trabajadoras, en medio de un ambiente de mucha presión y enorme carga laboral que existe entre los trabajadores del retail”.
Quien conoce bien el trabajo en los supermercados es la sindicalista de Unimarc Coyhaique, Cristina Carrera, quien sostuvo que “muchas veces hemos hecho denuncias por el estrés laboral que se les genera a los trabajadores por el exceso de trabajo y las condiciones precarias. Las cajeras son de las que más se exponen. Es lamentable que en Chile aun no exista una ley que proteja a los trabajadores y que la salud de ellos sea expuesta de esta manera. La dirección del trabajo exige, pero no son capaces de prever este tipo de situaciones, el maltrato sicológico, sobre todo en pandemia, es mayor y las licencias no son recibidas por las empresas, que le bajan el perfil a la salud mental”.
Por eso la responsabilidad de la Dirección del Trabajo y sus organismos fiscalizadores deben lograr empatizar y conectar con la vida de los funcionarios y empleados, “no basta con fiscalizaciones a la rápida, porque los trabajadores por sí solos no van a denunciar, a riesgo de perder su trabajo. ¿Qué le vamos a decir a esos niños que quedaron esperando que su mamá regrese del trabajo?”, se preguntó Cristina Carrera.
Agregó que “esperamos que, en este nuevo gobierno, la vida y la salud de los trabajadores sea una prioridad y se escuche a quienes están tan abandonados, con sueldos precarios, persecuciones y entidades que no se responsabilizan ante las denuncias”.
Junto con lamentar la inexplicable pérdida de una compañera de trabajo en Concepción, la dirigente añadió que “nuestra compañera entregó su salud y vida a una empresa que no la valoró y que le quitó la vida. No es justo que por culpa de los patrones opresores nuestros compañeros tengan que fallecer al nivel de morir en tu propio lugar de trabajo. No hay salas de reanimación, quedamos a la deriva y abandonados”, se lamentó.
De esta manera hizo un llamado a no rechazar las licencias médicas, “no contamos con seguridad social y exigimos que se haga justicia por nuestra compañera que tuvo que dejar su vida en un lugar que no la valoró”.
Por su parte la Federación Nacional Walmart ante el fallecimiento de Mónica Vásquez, indicó que “quedó clara constancia que se hicieron denuncias a la inspección del trabajo, a la comisión de ética de la empresa y a toda la línea de ejecutivos de la que depende el local afectado. Desgraciadamente, y esto ocurre a menudo, las declaraciones de los trabajadores no se sostuvieron por temor a la pérdida del empleo”, acotaron.








