Mientras la máxima autoridad comunal actual señala que los pobladores del lago O’Higgins “no se encuentran abandonados”.
Los pobladores del lago O’Higgins son seguramente los más aislados de la región de Aysén, una zona de la Patagonia, donde la conectividad está casi ausente, si no fuera por la barcaza Integración que recorre el lago desde el año 1992, trasladando animales y enseres desde y hacia las viviendas de los pobladores.
Justamente esta nave se encuentra en reparación, con problemas técnicos hace casi siete meses. Por ahora, es la lancha Soberanía la que cubre la conectividad lacustre.
Los primeros días de enero el ex alcalde de Villa O’Higgins y patrón de lancha, Roberto Recabal, solicitó al concejo municipal de la comuna hacerse cargo de la nave, para apoyar a unas 13 familias que viven en el sector, principalmente en el traslado de animales y productos de consumo.
La solicitud no fue acogida por el Concejo Municipal, a pesar que Recabal se comprometía a colocarla en operaciones en 25 días, posterior al traspaso. “En mi opinión personal no hay que cambiar motores, solo instalar las bombas inyectoras de motores de babor y estribor y, tras ello, empezar a entregar un vital apoyo a las trece familias que viven en diversos sectores del Lago O’Higgins. Estamos en la fecha de sacar animales, ingresar forraje, materiales diversos y el motivo porque no funciona la debe tener el señor alcalde. Espero que con mi solicitud busquen a la brevedad la solución con otra persona, ya que es fundamental para pobladores y servicios públicos”, dijo Recabal.
Recuerda que, al dejar la alcaldía en julio pasado, “las dos bombas de vapor y estribor las mandé a Santiago, porque estaba saliendo el petróleo muy crudo, previamente habíamos reparado los motores, trajimos el kit de Suecia y nos faltaron solo las bombas inyectoras para que la barcaza funcione 10 o 12 años más”, agregó Recabal.
Para el ex alcalde de la localidad más austral de la región, “lo único que falta es instalar las bombas inyectoras. Lamento que no se me haya entregado la barcaza, pensando en seguir apoyando a los pobladores que son los más aislados de la región de Aysén. Si no me la quieren entregar a mi en concesión o comodato, entréguensela a otra persona”, reclama.
“No hay abandono”
Para el alcalde actual, José Fica, lo seguro es que no se ha abandonado a los habitantes del lago. “Estamos presentando un proyecto FRIL de emergencia para el recambio de esos motores, porque tienen más de 30 años de vida útil. Los pobladores del lago O’Higgins no es que estén abandonados, porque el subsidio al lago sigue funcionando con una lancha que subvenciona el Ministerio de Transportes tres veces al mes”, apuntó.
Los problemas son para sacar la carga mayor y el traslado de forrajes. “Estamos haciendo inversiones, hasta que logremos tener los motores”.
Respecto a la barcaza nueva que estaría destinada al lago O’Higgins y que se construye en la región de Los Lagos no tendría las condiciones para el traslado de carga mayor, es decir, capacidad de carga, “puede llevar como nueve vacas y así cada vaca saldría como 3 millones de pesos, por eso queremos reparar la Integración donde entran 40 vacunos”. En otras palabras, la nueva barcaza, cuya construcción se ha visto en polémicas que han dilatado su entrega, sería para traslado de personas y turistas, en ningún caso sería la solución en temas de carga de animales, cosa que tendrá que seguir realizando la histórica barcaza Integración.








