La unión comunal de la discapacidad, el centro de padres y madres de la escuela España y la Agrupación de Padres, Familiares y Amigos de Personas con Trisomía 21, APAFAT 21, ofrecieron un punto de prensa este martes para exigir la mayor condena penal posible para el asesino de Damián Velásquez, joven que el 25 de diciembre del año 2020, mientras caminaba cerca de su hogar en Pampa Zurita de esta capital regional, fue apuñalado y golpeado por un sujeto de iniciales J.R.L.A, de 45 años, quien tras cometer el delito, escapó de la ciudad y fue detenido días después en las cercanías de Puerto Río Tranquilo.
“Queremos expresar como agrupaciones nuestra inquietud para que el juicio asegure que la persona quede privada de libertad con los años efectivos. Hemos visto rapidez para llevar a cabo la sentencia de esta persona que asesinó a Damian, pero queremos que la pena se cumpla y sea efectiva”, dijo Luz Marina Muñoz, presidenta de la unión comunal de la discapacidad Entre Mate y Esperanza
La dirigente agregó que “estamos hablando de un joven que era discapacitado y que desafortunadamente el hombre le quitó la vida. En este tiempo apelamos a que no se trata de un crimen común y corriente, sino que es un niño que tenía una condición y no tenía su entera capacidad física y mental para poder expresar que él era una persona discapacitada y eso creemos que el Ministerio Público lo tome en cuenta”.
Damián Velásquez era un joven reconocido y muy querido en la comunidad educativa de la Escuela España, donde asistió durante varios años. Santos Márquez, presidente del centro de padres y madres del establecimiento, precisó que “queremos que la condena sea efectiva en su totalidad y que no tenga derechos a beneficios”.
Carolina Jara, presidenta de APAFAT 21, recalcó que no es un juicio cualquiera y que hay situaciones que deben ser consideradas por la justicia. “Exigimos justicia y que se cumpla la pena máxima que le deben dar a esta persona, porque le quitó la vida a un joven de 16 años con discapacidad, que estaba lleno de vida, ayudaba a su mamá, cuidaba a su hermanito que también tiene discapacidad y eso no lo va a reparar nada, ni nadie. Lo mínimo que pedimos es la pena máxima de años que le puedan dar y que el poder judicial haga justicia, como una manera de proteger también a nuestros hijos e hijas”, sentenció.
Cabe señalar que el 3 de febrero se leerá la sentencia contra José Llanquín Alvarado, el único imputado por el crimen.








