Érase una vez un sabio que gustaba de enseñar a sus discípulos, no mediante largos y tediosos discursos, sino formulando preguntas al igual como lo hacia Sócrates por medio de la metodología de la Mayéutica.
Un día caluroso de verano, cuando tenía a todos sus alumnos reunidos alrededor de él, les pregunto lo siguiente: ¿Como podéis decir que es de día y ha dejado de ser de noche? Los discípulos pensaron durante un instante y de pronto, uno dijo: “Bueno, en ese momento en que hay tanta luz que podrías distinguir un manzano de un olivo”. Incorrecto, replico el sabio. Entonces, dijo otro “Debe ser cuando puedes distinguir perfectamente un ciervo de, por ejemplo, un burro” Incorrecto replico el sabio.
Entonces uno de sus discípulos dijo: “Bueno, quizás es ese momento en el que vas a oscuras y de pronto te encuentras a un hombre que te parece extraño y, de repente, con la luz, descubres que es tú vecino”. El sabio sonrió, se llevó la mano a la barba, se tironeo por un momento y dijo: Correcto, “tienes razón. Cuando uno de pronto contempla a un extraño y comprende que es su semejante, en su corazón ya ha amanecido”
En el marco de la funa al Alcalde Carlos Gatica por los más de 50 despidos injustificados desde la Municipalidad de Coyhaique. Como vecinos de esta hermosa comuna debo señalar que tenemos muy mala memoria quizás debiésemos incluir las pasas dentro de nuestra alimentación diaria. Debido que a casi un año de las elecciones municipales del 2021 (15 y 16 de mayo) en donde como ciudadanos por medio del sufragio popular fuimos nosotros mismos quienes elegimos al Sr. Gatica en desmedro de otros candidatos.
Aun recuerdo con mucho dolor como varios vecinos, no votaron por el Sr. Juan Catalán solo por ser una persona no vidente, pasando por alto su gran trayectoria profesional, valores morales y condición de destacado profesional de las comunicaciones. ¿ Qué pensaran ahora esas personas? Estoy convencido que hoy tendríamos otro Coyhaique, si el Sr. Juan Catalán hubiese asumido el rol de primera autoridad comunal.
Esta historia del sabio y los discípulos nos muestra la oscuridad en que vivimos como sociedad. Como vecinos fuimos ciegos, pero no de visión, sino ciegos del alma. Debido a que las personas sin su capacidad de visión han desarrollado de una manera sorprendente otros sentidos, el tacto, el olfato y siendo sus emociones siendo el sentido de perseverancia los mejores bastones para conseguir lo que se propongan.
En cambio, observamos a otras personas qué, aunque tengan una excelente visión, son no videntes, pero es su alma, es la que no ve y son incapaces de empatizar con el sufrimiento y problemáticas de las personas que los rodean. Despidiendo trabajadores en tiempos de pandemia y de inestabilidad económica, no importando que dichos trabajadores en la mayoría de los casos mujeres jefas de hogar.
Muchas veces el culpable de esta ceguera son los prejuicios internos y externos que tenemos sobre nosotros mismos y nuestra comunidad. LOS PREJUICIOS de ciertos vecinos fue lo que llevo al Sr. Gatica al sillón municipal. La formación de una opinión o juicio sobre alguna temática de forma anticipada y sin los antecedentes necesarios para plantear una opinión; implicando en la mayoría de los casos, la elaboración de un juicio acerca de una persona. Consiste en criticar casi siempre de forma negativa una situación o una persona sin tener suficientes elementos previos. Es una actitud que puede observar en todos los ámbitos tanto laborales, sociales y actividades cotidianas. En el campo de la psicología, los prejuicios cognitivos son distorsiones que alteran el modo en que las personas perciben la realidad.
A través de la fabula al principio de esta columna, podemos ver que incluso en la actualidad convivimos día a día con Prejuicios negativos en nuestra comunidad, como en otras épocas han existido muchos prejuicios sociales y culturales sobre los hombres y las mujeres que l han luchar y han entregado sus vida por una sociedad con más igualdad. Espero el día que ayudados por el lucero matutino que anuncia el fin de la oscuridad. A la hora del alba desaparezcan todos los prejuicios y miedos entre los hombres. Y que podamos vivir como verdaderos vecinos y hermanos de esta hermosa ciudad de Coyhaique.
“¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.”Albert Einstein
Ph.D (c) Miguel Angel Rojas Pizarro.
Psicólogo – Profesor de Historia y Cs. Políticas.








