Ph.D(c) Miguel Ángel Rojas Pizarro.
Profesor de Historia y Cs. Políticas.
Psicólogo
A casi un año de la partida del connotado juez chileno, Juan Guzmán Tapia (1939 – 2021), conocido por su postura en contra los abusos de derechos humanos y sus enjuiciamientos al dictador general Augusto Pinochet, murió un 22 de enero del 2021. Originalmente partidario del golpe que llevó a Pinochet al poder, Guzmán en su juventud apoyo el Golpe de estado, pero con el paso del tiempo logro reconocer los horrores de la represión del régimen militar. Actuando sobre la base de las pruebas que le presentaron los abogados de derechos humanos, las familias de las víctimas de los miles de detenidos desaparecidos, Guzmán en una epopeya digna de David y Goliat, se convirtió en el primer juez chileno en responsabilizar legalmente a Pinochet por sus crímenes de lesa de humanidad y violación de derechos humanos. Su inspiradora búsqueda de la justicia se destacó por su astucia, valentía, empatía y tenacidad.
Hijo del poeta y diplomático Juan Guzmán Cruchaga y de Raquel Tapia Caballero, es sobrino del pianista Arnaldo Tapia Caballero. Nació en El Salvador, donde su padre se encontraba desempeñando labores diplomáticas. Realizo sus estudios en el Saint George’s College y se graduó en Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile en 1965. En 1967 obtuvo una beca para estudiar Filosofía del Derecho en París.
En el año 2000 logró el desafuero de Pinochet por 19 delitos de secuestro permanente y 57 casos de homicidio. Guzmán fue designado para investigar las casi diez mil querellas en contra de Pinochet por el denominado caso “Caravana de la muerte” que se encontraban rechazadas y durmiendo en el poder judicial. Guzmán encabezó numerosas exhumaciones de restos de detenidos desaparecidos, a raíz de los cuales creó la figura del “secuestro permanente”.
En una de sus numerosas entrevistas el destacado juez nos refleja su sinceridad y lado humano señalando que brindó con champán el 11 de septiembre de 1973 cuando Pinochet dio el golpe. Pero años después, señalo que se quebraba al escuchar los testimonios de las víctimas de la dictadura. “No pude retener las lágrimas en muchas ocasiones en que me fueron narradas escenas de torturas; de torturas de la mujer delante de su marido y viceversa, de introducción de objetos dentro del cuerpo de las mujeres o de los varones. En más de una ocasión me emocioné y no pude sujetar las lágrimas”
En 1998, Pinochet decidió viajar a Londres para realizarse exámenes médicos, ocasión que aprovechó el juez español Baltasar Garzón para ordenar su arresto bajo cargos de crímenes de lesa humanidad. Tras un largo proceso que duró 503 días, Pinochet evitó su extradición hacia España y fue devuelto a Chile. A los pocos días de aterrizar, en marzo del 2000, Pinochet fue imputado como autor de los crímenes de la «Caravana de la muerte», procesado además por desapariciones forzadas y el juez Guzmán inició el desafuero del dictador, que finalmente la Corte Suprema concedió en el 2004 sin embargo, el mismo tribunal tiempo después, revocó los cargos imputados a Pinochet y declaró que el dictador no podía hacer frente a un juicio por estar afectado de una supuesta “demencia”
La investigación del juez Guzmán concluyeron que los crímenes de la dictadura en 17 años dejaron 3.200 víctimas, de las cuales 1.192 son personas detenidas desaparecidas, mientras una comisión investigadora verificó casi 40 mil casos de torturas.
Tras su retiro, Guzmán Tapia se dedicó a la enseñanza universitaria, siendo Decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Central de Chile. A su vez fue candidato a senador independiente por la circunscripción quinta costa en el año 2009, dichos escaños en ese momento fueron obtenidos por los senadores Chahuán y Lagos Weber. ¿ Se imaginan como hubiese sido el Juez Guzmán como Senador? ¿ Se imaginan como el Juez Guzmán en su rol de senador hubiese defendido las causas sociales y de DDHH? Que gran Senador nos perdimos.
“La justicia de las clases burguesas fue nuevamente como una red que permitió escapar a los tiburones voraces, atrapando únicamente a las pequeñas sardinas.” (Rosa Luxemburgo)








