Tres listas competirán este 23 de enero para dirigir la Democracia Cristiana, en un momento en que el partido de la flecha se encuentra con profundas diferencias políticas al interior de sus filas, divisiones históricas y nuevas, las que se mostraron públicamente tras el apoyo que le dio el partido a la candidatura presidencial de Gabriel Boric en segunda vuelta, donde su ex presidente, Ignacio Walker sentenció que si algún militante de la DC ingresaba al gobierno recién elegido, debía renunciar, mostrando claramente su oposición al presidente electo por el pacto Apruebo Dignidad.
En este escenario, las tres listas en competencia advierten diferencias en temas de experiencia política, contenido de sus programas y énfasis, como asimismo en los apoyos internos, para un conglomerado que llegó a tener 41 diputados y que actualmente sólo cuenta con ocho representantes en la Cámara Baja, viendo mermada de forma sostenida su votación e influencia en el país.
Será también el momento para cobrar viejas rencillas, como las que mantienen Ximena Rincón y Yasna Provoste, esta última le arrebató la posibilidad de ser candidata presidencial a Rincón, en una dura lucha interna, donde se impuso la senadora de Atacama.
Mujer de Provincia
Joanna Pérez Olea es diputada por el distrito 21 BioBío, administradora pública y espera ser quien encabece la directiva nacional a partir del próximo año. “La DC debe hacer una reflexión de los resultados electorales, reactivar su congreso ideológico y fijar un plan de acción para posicionarse como un partido moderno, descentralizado, que abra espacios a jóvenes, mujeres, desde los territorios, con amplia sintonía social, abierto al nuevo Chile y al mundo, cuidando y promoviendo nuevos y diversos liderazgos. Debemos unificar el partido no haciendo distinción de jóvenes y adultos”, comenta Joanna Pérez, quien lidera una de las listas a la dirección nacional, junto a Gabriel Ascencio, entre otros militantes de regiones.
Pérez promueve un giro descentralizador, renovando la estructura y propone una forma moderna de relacionarse con sus militantes y simpatizantes, activando centros de estudio y movimientos afines.
“La DC será un partido colaborador con los cambios que Chile requiere, apoyando las buenas propuestas del Gobierno, vigilantes de la democracia y el respeto a los DD. HH y el desarrollo y crecimiento teniendo como base siempre la justicia social”, indicó respecto a su relación con Apruebo Dignidad.
No obstante la diputada no pretende alejarse de sus socios de la Ex Concertación, sino mantener los lazos con ese mundo que decantó en un Nuevo Pacto Social. “Estamos muy coordinados en las bancadas de Nuevo Pacto Social, ya nos hemos reunido y hemos acordado una forma de trabajo y articulación conjunta, donde prime el diálogo, acuerdos y respeto para buscar mayorías y apoyar las buenas ideas y proponer mejoras en otras, teniendo plena libertad y autonomía para actuar sin presiones”.
No descarta llegar a amplios acuerdos con la coalición Apruebo Dignidad, “estamos abiertos al diálogo y a acuerdos para que le vaya bien al país”, dijo.
En ese sentido la diputada por la región del BioBío, señala que “nunca hemos pensado hacer alianzas políticas con la derecha, estamos por promover cambios para Chile, cuidando al país, sin retroceder en lo que hemos avanzado, más democracia, derechos sociales y en busca de ofrecer mejor bienestar a Chile, pensando en las personas de un país diverso”, apuntó.
Lista “Una Nueva Esperanza”

Para Diego Calderón, el joven abogado militante de la DC que también busca dirigir al partido, se trata de una nueva forma de conducción política, ya que, a su juicio, las directivas de los últimos años han llevado a la DC al peor resultado histórico en un proceso eleccionario. “Recibieron el partido en un 10% y actualmente lo van a entregar en un 4%”, asegura.
La idea de Calderón y su lista es mostrar renovación de personas que “han estado haciendo un esfuerzo en el territorio por representar nuestras ideas y, por lo tanto, conocen lo que la ciudadanía piensa de nosotros y sabe la importancia de generar un cambio en la conducción partidaria”.
Uno de esos jóvenes de la renovación de la DC de la que habla Calderón es Carlos Gatica, actual alcalde de Coyhaique “en quien el partido poco confiaba, pero que demostró en terreno que era capaz de representar una renovación y cambio y eso se comienza a notar en el lugar que a él le toca servir”, dice el ex candidato a constituyente.
Calderón asegura que son un proyecto distinto, que pretende construir un nuevo partido, “que aborde las temáticas del siglo XXI, que sea comunitarista, es decir, que reivindique la comunidad y que todos somos parte de un mismo cuerpo y actuar con generosidad, solidaridad y respetarnos en nuestra diferencia”
A su vez quiere darle un giro feminista, en otras palabras, un conglomerado político que esté a la vanguardia por el reconocimiento de los derechos de las mujeres y “un partido verde”, que se haga cargo de disminuir los efectos del cambio climático.
Por último, le hizo un guiño al presidente electo, Gabriel Boric, en orden a ponerse del lado de los movimientos que respaldan al diputado magallánico y que lo alzaron con una contundente victoria el pasado 19 de diciembre.
Desde el punto de vista de los contenidos, el candidato Diego Calderón y su lista, consideran el programa presidencial de Yasna Provoste una base para construir grandes acuerdos y la posición política de la DC en los próximos años.

La tercera lista en disputa la encabeza Luis Delpin Aguilar, actualmente alcalde re electo por la comuna de La Granja, quien lleva en su equipo de trabajo a la ex candidata presidencial, Yasna Provoste.
Luego de la elección de este 23 de enero, la nueva mesa directiva reemplazará a la que encabezó Carmen Frei, tras la renuncia de Fuad Chahín, luego de los malos resultados electorales en la elección de convencionales constituyentes.








