Felipe Quiroz Vásquez
Historiador
En las primeras elecciones democráticas tras el triunfo del plebiscito de 1988, la campaña del ex ministro de Pinochet, Hernán Büchi, se empleó una antigua táctica usada por la derecha de este país: resucitar antiguos fantasmas y guerras imaginarias como parte de la retórica que intentaba solventar la ausencia de un proyecto político propio, más allá de la continuación del legado del dictador. La candidatura del pinochetismo, comenzó a levantar un frente discursivo que se concentró en hablar de ellos, los continuadores del régimen, como baluartes de la libertad y la estabilidad, cosa que, como en el cuento del Traje Nuevo del Emperador, solo ellos podían ver, al ser otra de las tantas ficciones que acostumbrar a erigir como verdades. Tras el triunfo de Patricio Aylwin, estos fantasmas que apuntaban al resurgimiento de conflictos armados, inestabilidad y el miedo, comenzaron a disiparse en los años de la transición democrática.
Hoy, la errática campaña del candidato ultraderechista, resucita estos mecanismos fantasmagóricos intentando movilizar desde el miedo a los votantes. Dentro de las conversaciones que he podido sostener recorriendo las calles, aquello que más se repite es el miedo por las expropiaciones, quitar los dineros de los ahorros de los fondos de pensión y cuanta mentira que se ha levantado, nuevamente, por parte de la derecha para intentar tapar la inexistencia de un programa político claro, y se solo se mantiene en pie desde la oposición a la transformadora candidatura de Gabriel Boric.
En tiempos donde abundan las noticias falsas, creo que es necesario puntualizar las verdades que existen en el programa presidencial de Apruebo Dignidad. En ninguna de las más de 100 páginas que lo componen, se habla de expropiación, esta inexistente amenaza, sacada del manual de mentiras de una derecha desesperada, no es más que una mera ficción para intentar, en un abrumador gesto malicioso, propagar mentiras contra la campaña de Apruebo Dignidad. En lo que remite a la otra mentira repetida. y la irreal posibilidad de quitar de las manos de los trabajadores sus ahorros previsionales, la candidatura de Gabriel Boric es clara: la totalidad del dinero ahorrado por parte de las personas seguirá siendo de quienes han trabajado toda su vida para tener dicho dinero. Los manotazos que está dando la candidatura de continuación de este gobierno, se han focalizado simplemente en resucitar, una y otra vez, los fantasmas de las elecciones pasadas.
Podría proseguir en cada una de las mentiras que se han levantado desde el comando del candidato del gobierno actual, pero creo que la gran labor que están realizando los centenares de comandos ciudadanos que se han levantado para apoyar la candidatura de Gabriel Boric en el país y la región, se han abocado en batallar todas estas falsedades que vengo escuchando desde mi niñez, y hoy están cada vez más distantes de ser más que otra artimaña de una derecha desesperada.








