De forma simultánea este domingo, tanto en Coyhaique y Comodoro Rivadavia, ambas localidades de la Patagonia, coincidieron en una protesta para solicitar a los gobiernos de Argentina y Chile la reapertura de las fronteras terrestres, por razones humanitarias.
“El poder central de los gobiernos de Chile y Argentina están en un escritorio y ellos no entienden nuestra realidad, es muy diferente, somos pocos habitantes por kilómetro cuadrado, y debe ser que ellos deciden desde allá y nosotros vivimos acá. Nadie niega nada, tenemos que aprender a vivir con las epidemias, pero hay una necesidad familiar y afectiva”, señala desde Comodoro Rosa Calvis, chilena residente.
La situación también afecta a la inversa, ya que hay personas que viven regularmente al otro lado de la pampa, arrendando en Coyhaique y con su casa en Comodoro, pero no pueden cruzar hacia Argentina. “Hay varias situaciones humanitarias, de familias que se encuentran separadas no solo por la distancia física, sino por la imposibilidad de viajar entre uno y otro país”.
Calvis añadió que “pasan todos los días camiones con mercadería por Argentina, que vienen de Chile por Huemules, nosotros pedimos permiso para una visita humanitaria, que necesito abrazar a mi madre de 86 años, ya esperé dos años para cruzar la frontera”, indicó Calvis.
Recuerda que en marzo pasado le dieron un permiso de carácter humanitario para entrar a Chile, pero para regresar a Argentina tiene que viajar desde Balmaceda a Santiago, luego Buenos Aires y Comodoro Rivadavia “y eso es mucho dinero, siete mil dólares y estamos en pandemia y crisis económica”, manifestó.
Lo que pretenden los chilenos y chilenas avecindados en Argentina es que los gobiernos apliquen un criterio humanitario para “que la gente se reencuentre con sus afectos”.
Y Calvis aprovecha de señalar “que recuerden los políticos que los delitos de lesa humanidad no prescriben y no tienen fecha de vencimiento, para que diputados y senadores de ambos gobiernos no están haciendo nada por sus habitantes, que tengan celeridad con los pobladores patagónicos”.
Insiste en que “la frontera de Huemules no ha estado cerrada en ningún momento, porque todos los días pasan camiones con mercadería y funcionarios de la PDI de Chile han venido al consulado a buscar los votos de la gente que vota acá para las presidenciales”.
De este modo continuarán en contacto permanente con quienes están pasando por la misma situación, en una zona que se caracteriza por la gran cantidad de parientes que viven de uno y otro lado. “Hay muchos como yo que están esperando que se abra la frontera para ver a su adulto mayor que le queda”.

Coyhaique
Mientras eso ocurría en Comodoro, a la misma hora, pero 500 kilómetros al oeste, en Coyhaique, un grupo de personas hacía la misma protesta en calle Prat.
“Han jugado con nuestras emociones, muchos de nosotros con depresión por no poder ver a sus familiares, ha habido muertes y familias que no hemos podido despedir, la región de Aysén también es Chile y Chubut también es Argentina. Estamos cansados de que se vulneren nuestros derechos, sabemos que un gran porcentaje de gente en Comodoro es chilena”, apuntó Adriana, una de las personas que habló en la manifestación en Coyhaique.
La manifestación contó con el apoyo de organizaciones ligadas al turismo, quien también se sumaron a la petición. “Nosotros como sector turismo solidarizamos con esta situación, queremos la rea apertura de las fronteras, pero junto con eso también solidarizamos con la parte social, con la muerte de esta persona en Chile Chico, no puede ocurrir que alguien muera tratando de ver a su familiar y por otra parte la apertura de fronteras igual dinamiza la economía turística local”, señaló Karla Morales, de la AG de Todos por Turismo Aysén.








