Miguel Rojas
Últimamente hemos escuchado mucho la palabra “derecha Liberal o Centro político” al conversar de política. En razón a ello, me asalta la siguiente interrogante: ¿Existe la Derecha liberal o centro en Chile?
El liberalismo o pensamiento liberal, no es un concepto nuevo, surge en Europa del siglo XIX y podemos definirla como una doctrina de filosofía política cuyo aspecto clave es la defensa de la libertad individual y de las iniciativas privadas, limitando así las potestades del Estado y sus poderes públicos en el ejercicio social, económico y cultural de un país.
El liberalismo es un modelo de pensamiento opuesto a las dictaduras, conservadurismos y nepotismos, defiende las libertades civiles y económicas como fundamento del Estado de derecho y del pacto de convivencia social. En ese sentido, fue indispensable para la formación del pensamiento republicano, donde la separación de los poderes (Estado e Iglesia 1925 en Chile) hoy en día podemos hablar de la instauración de una República, siendo la República la armonía entre los hombres libres.
¿Qué significa hoy ser de derecha o de izquierda? Para explicarlo, tenemos que remontarnos un poco antes de la Revolución Francesa al periodo histórico conocido como la Asamblea Constituyente, a ese día de agosto de 1789 en el que estaba teniendo lugar la votación sobre el poder que debía tener el rey Luis XVI. De un lado, en las sillas ubicadas a la derecha del presidente del organismo, se sentó el grupo más conservador. Eran los fieles a la Corona, quienes querían contener la Revolución y que el rey conservara el poder y el derecho al veto absoluto sobre toda ley.
Del otro lado, en las sillas de la izquierda, se comenzaron a reunir los revolucionarios que tenían una visión 180° opuesta. Eran los más progresistas de la sala, los que pedían un cambio de orden radical. Para ellos, el rey solo debía tener derecho a un veto suspensivo. Suponía el fin del poder absoluto del monarca para remplazarlo por una cámara de diputados. Siendo todos los ciudadanos iguales en dignidad.
Hoy en día no constamos con reyes con corona y pelucas de corte pero si encontramos una cierta elite que son una especie de monarquía moderna. Para hablar de derecha o de izquierdas es clave hablar de economía. En primer lugar, hay que tener claro que estas políticas sociales y económicas son diferentes en cada país, dependiendo de la forma en que esté organizado el gobierno, sus leyes y sus instituciones.
Podemos señalar que las políticas de izquierda en un estado socialista de Europa como Noruega, Finlandia, donde el Estado corre con los gastos de los servicios públicos, es muy diferente a la izquierda en los Estados Unidos, un país capitalista donde la economía condiciona todos los aspectos de la vida (educación, salud, prestaciones sociales). Las medidas de izquierdas tienen como objetivo crear un estado del bienestar (J. Keynes) del que puedan beneficiarse todas las personas. Este sistema está sufragado por los impuestos que pagan los ciudadanos, cada uno en función de sus posibilidades (en principio, las grandes multinacionales y empresariado pagan más que los que ganan menos).
Por el contrario en 180°, la ideología de derecha está más centrada en el la iniciativa privada. Los gobiernos de derechas favorecen la economía de las empresas para que sean éstas las que generen la riqueza en un país. Por eso, los gobiernos de derechas suelen beneficiar más a los empresarios (porque desde su óptica son los que generan dinero) En la Elite o este pequeño grupo de familias que controlan el país se basa en el capital, en el lucro privado. Ellos serian los únicos damnificados en un posible gobierno socialista. Toda la historia de la sociedad humana, hasta la actualidad, es una historia de lucha de clases. El poderoso siempre ha intentado mantener su control sobre el pobre, haciendo de este último una persona totalmente desdichada y hoy por medio de un voto podemos cambiar este paradigma y escribir nuestra propia historia.
¿Entonces en que posición queda la derecha o centro liberal? En la actualidad la respuesta es la palabra: Consecuencia a los principios y valores que definimos en los párrafos anteriores. Porque de lo contrario la política se transformaría en una demagogia partidista de corte populista o un club de fanáticos parecido a hinchas de futbol que alientan solo su equipo y están en contra de los demás.
Evopoli en estos cuatros años ha traicionado su discurso y por ende hoy se encuentra a un paso de desaparecer. Recordemos que sus principales rostros como el Ex ministro Blumer salio muy cuestionado debido a la violación de DD.HH. al igual que el ex ministro Briones con paupérrimas políticas sociales dejaron en sus acciones encontrarse muy lejos de la política liberal que profesan dentro de sus filas partidarias. También podemos observar este patrón en sus parlamentarios como Kast, Undurraga, Cruz Coke siempre votaron en contra de proyectos de ley en temáticas de sexualidad y sociales alejándose aun mas de su discurso liberal transformarse en la juventud de la UDI. Hoy Evopoli cavó su propia tumba al apoyar a JAK en su candidatura presidencial. Lo que se reflejo en la renuncia de militantes y quedarse asilado dentro de su sector sin poder crecer hacia el centro. La clave dentro de la futura catarsis interna los militantes de EVOPOLI será que deben ser consecuentes con sus ideas de corte liberal o están condenados a desaparecer. Al parecer no evolucionaron sino todo lo contrario involucionaron (Invopoli) Involución Política quizás será su futuro nombre.
Lo mismo le sucederá al Partido de la Gente (PDG) ellos se definen como personas que no son de ningún sector político ese discurso se agotaría en si mismo si dicho sector le diera el apoyo al candidato de extrema derecha JAK. La coalición que sea mas consecuente con sus ideas y militantes sera la que pueda gobernar este país.
Un carabinero detiene al «conductor, Freí Montalva» del recién formado partido Demócrata Cristiano, y le pide que deje de manejar de manera zigzagueante. Esta agrupación, integrada por falangistas, ibañistas y conservadores era una gran incógnita para todos, a un año de su nacimiento en 1957








