Una serie de inconvenientes han imposibilitado que entre en operaciones, a casi un año del término de las obras.
Cuatro mil millones de pesos fue la inversión del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) para el nuevo terminal de buses de Coyhaique, 1.545 metros cuadrados construidos en un terreno de casi 5 mil, con 18 oficinas y 9 andenes. Una obra moderna y muy necesaria para la región de Aysén. Sin embargo, hasta hoy, a casi un año de terminadas las obras, es triste testigo de la inoperancia, falta de voluntad y errores propios y ajenos de diversas instituciones públicas. Desde el By Pass contempla la ciudad, a la espera que esa enorme inversión quede al servicio de la comunidad, como debe ser.
Cabe recordar que el 16 de enero pasado el Ministerio de Obras Públicas entregó el nuevo terminal de buses regional al Gobierno Regional de Aysén como mandante de la obra y a la municipalidad como administradora. La recepción de obras ocurrió al día siguiente en el marco de la visita de la ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Gloria Hutt.
“Con el nuevo terminal de buses se mejora la infraestructura urbana de Coyhaique y se avanza en fortalecer el sistema de transporte regional, mediante una edificación moderna, espaciosa y adecuada para satisfacer las necesidades de los usuarios como también de las empresas que realizarán sus operaciones desde este nuevo recinto”, destacó la ministra Hutt en la oportunidad, hace diez meses atrás.
Mientras el entonces alcalde Alejandro Huala señaló que “estamos muy contentos de poder recibir esta infraestructura, y en un par de meses más poder comenzar a funcionar, para dar condiciones adecuadas a todos quienes son usuarios y que permanentemente viajan hacia la capital regional. Esta no es una obra para Coyhaique, esta es una obra para la región de Aysén y eso nos pone muy contentos”.
El rodoviario debía entrar en operaciones en mayo pasado, pero diversas observaciones desde la cartera de Transportes y que debían ser subsanadas por la municipalidad impidieron que comenzara a operar, entre ellas la habilitación de los semáforos y la recepción de obras por parte de la Dirección de Arquitectura.
Hoy esas observaciones están levantadas, por lo que el terminal regional debería entrar en funcionamiento. Para ello, no obstante, se requiere un nuevo trámite, que explicó el alcalde Carlos Gatica, donde endosó parte de la responsabilidad al Ministerio de Transportes. “Es un tema netamente administrativo, el terminal está funcionando al cien, todo el sistema revisado, eléctrico, cámaras, telefonía, hasta calefacción, pero tenemos el problema de que para que funcione el terminal necesitamos la autorización del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y allí está el origen del problema, porque para que autorice la operación del terminal de buses municipal de Coyhaique tiene que haber un trámite que es que el conservador de bienes raíces reconozca el terreno como tal, de una situación saneada, o sea, que el terreno donde está el terminal esté saneado, normalizado y con traspaso al municipio, ya que no puede operar nada que no esté a su nombre”.
Es decir, desde su construcción el terminal tuvo problemas con terrenos sin sanear y regularizar y aún eso no ocurre, admite Carlos Gatica.
Es difícil creer que estando construido el terminal, con recepción de obras e inauguración, con presencia de la propia Ministra de Transportes y altas autoridades regionales, no pueda entrar en funcionamiento una obra que es necesaria para la región, largamente esperada.
De esta manera el alcalde de Coyhaique, agregó que “estamos esperando que ese pequeño trámite se realice en el conservador de bienes raíces y que le entregue al municipio y quede bajo su operación”, informó.
Desde la cartera de Transportes, en tanto, explicaron que para dar la autorización correspondiente se requiere la documentación que entrega el conservador de bienes raíces, referida a la propiedad del terreno.








