*Sin embargo, ex empleada advierte que aún no paga finiquito por servicios prestados.
Tras la publicación conjunta entre los medios Interferencia y El Divisadero, (Ver Aquí) que dio cuenta de los lazos del candidato a diputado por el PRI, Jaime Briceño, con los Organismos Técnicos Intermedios para Capacitación (OTICS), el principal aludido quiso replicar la información proporcionada por los medios y que se sostienen en el testimonio de una ex empleada de la OTEC de Briceño, Tamara Unda, quien trabajó con él por más de 13 años y ex trabajadores de su empresa, que advierten irregularidades para captar fondos a través de información privilegiada que era suministrada por Michel Faure, presidente de la OTIC Proforma y del gremio Asociación Nacional de OTIC, quien compartía los precios que debía ofertar Briceño, para hacerse de las licitaciones a través de su Organismo Técnico de Capacitación (OTEC) Transcap.
A través de una declaración pública, el ahora candidato a diputado, Jaime Briceño, señaló que no existiría acceso a información privilegiada, ya que “esta información es de carácter público, incluso, se puede encontrar en las páginas webs de las distintas OTICS, adquiriendo las denominadas bases de licitación”. En ellas se entregan detalles de “tipos de cursos, su código, las horas, público objetivo y el tramo de cobro de hora por persona, loque permite determinar el valor a cobrar por las capacitaciones”. Por lo tanto, desde su punto de vista, no existiría delito, “ya que la información está disponible en cada concurso”.
En el documento coloca especial atención y se refiere a las declaraciones de su ex colaboradora, Tamara Unda, de quien advierte que “en relación a Tamara Unda, lamento profundamente que pueda estar pasando por un mal momento, ya que fuimos socios de éste y otros emprendimientos, siempre cumpliéndose con las obligaciones laborales, tanto de ella como del resto de los colaboradores, razón por la cual Transcap ni yo hemos tenido denuncia o juicio alguno en la inspección del trabajo. Todo esto pese a los malos momentos económicos ocasionados por la pandemia. Esto último, nos llevó a quebrar la empresa Transcap a fines del 2020. Me veo en la obligación de aclarar que a fines del 2017 y previo a la adquisición que realizamos en conjunto de un Centro de Formación Técnica (Artes del Fuego SA), el que terminé cediendo en su totalidad a Tamara, fue finiquitada de su labor en Transcap (Adjunto documento). Esto, con el fin de partir de cero como socios en este nuevo emprendimiento”, precisa.
Efectivamente, Briceño adjunta un finiquito de hace cuatro años (2017), sin embargo, omite que ambos continuaron trabajando juntos, de tal manera que en 2020 terminaron la relación laboral, cuando Briceño se declara en quiebra, dejando a sus trabajadores sin el pago de sus finiquitos y algunos pagados solo de forma parcial. En ese acto se configura un nuevo finiquito para Tamara Unda de más de diez millones de pesos, los que no han sido pagados hasta ahora.
El yerno de Álvaro Corbalán, agente de la Central Nacional de Inteligencia (CNI), condenado por la Operación Albania, asesinatos del sindicalista Tucapel Jiménez, el carpintero Juan Alegría, la joven Paulina Aguirre, Juan Rivera y el periodista, José Carrasco, entre múltiples otras muertes, de miembros comunistas y del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), no se hace cargo de la deuda de este segundo finiquito, cuando la relación vía correos electrónicos continuó más allá del año 2017, lo que confirma la relación laboral entre ambos.
Tamara Unda: “Me llamó para comprar mi silencio”
Tamara Unda, tras la publicación en la red social Facebook, de Briceño, señaló que todo se trataría de una “mentira”, y que la relación laboral permaneció hasta noviembre de 2020, sin que hasta ahora Jaime Briceño pague el finiquito a su ex trabajadora por servicios prestados, documento firmado por Javier Rotman Garrido, abogado liquidador de la quiebra, quien actualmente aparece como dueño de la OTEC Transversal Capacitaciones.
Cabe señalar que en las últimas horas Jaime Briceño, llamó a Tamara Unda, para ofrecerle un trato monetario. “Me llamó para preguntarle cuál es mi valor, cuánto quiero. Es decir, reconociendo la deuda y tratando de comprar mi silencio y no estuve de acuerdo en recibir nada de su ofrecimiento, porque le mencioné que eso tenían que verlo mis abogados”.
Para Unda, es al menos “curioso” que alguien que se declara en quiebra, “tenga para asumir una campaña y una candidatura del nivel que lo está haciendo”. En el mismo acto, Briceño habría reconocido la deuda por concepto del finiquito de 2020, lo que fue aprovechado por la ex empleada para hacerle ver la imprudencia de publicar públicamente en redes sociales los datos personales y exponiéndola, “no corresponde tampoco, porque no es la realidad”.
Finalmente, Tamara Unda le hizo un llamado “a su conciencia, porque siendo un candidato quiere mostrar una buena imagen y querer hacer las cosas bien, tiene que partir por cumplir y pagar lo que corresponde y no subir cosas que no son verdad”.








