La comunidad de Puyuhuapi, ubicada a unos 230 kilómetros al norte de la capital regional, presentó este martes un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de Coyhaique, que pretende el retiro inmediato de la balsa jaula instalada en la bahía de la localidad turística de Aysén. Advierten que Salmón Concesiones XI región S.A., parte del grupo económico Errázuriz, estaría “vulnerando el derecho a la vida y el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación”.
La acción judicial fue presentada por el sindicato de buzos, tras la instalación clandestina -no habría permiso autorizado de la Armada- de artefactos navales, es decir, estructuras metálicas flotantes o balsa de cultivos de peces. “Estamos apoyando esta causa, por el atropello a una comunidad empoderada y consciente de su destino, que vienen trabajando hace mucho tiempo. Es una situación que no esperábamos que ocurriera, ya que esto pasó de la noche a la mañana, generando un conflicto dentro de la comunidad, como ocurre cuando se instalan estos grandes consorcios en comunidades pequeñas. Nosotros abogamos por un desarrollo armónico en Puyuhuapi, respetando los sectores productivos y la calidad de vida de sus habitantes”, indicó Almendra Silva, concejala de Cisnes.
La también trabajadora radial añadió que “hemos trabajado durante año por generar un sello que se vincula con los sectores productivos del turismo, destacando su atractivo y potencial turístico dentro de la región y esto genera un problema y es por eso que estamos acá para interponer este recurso de protección exigiendo que esta salmonera se retire de nuestra bahía. Hemos conversado con parlamentarios y constituyentes y generar canales de comunicación con otras organizaciones que les ha ocurrido algo similar en otras zonas del país”.
Luis Fuentes, presidente del sindicato de buzos de Puyuhuapi, agregó que “tenemos el apoyo de nuestras autoridades, de los parlamentarios, del alcalde, faltan algunos, pero de seguro se sumarán. Las salmoneras entraron en la noche, por el patio trasero y eso nos sorprendió. Nosotros queremos una bahía limpia”.
El recurso señala expresamente que lo realizado por Salmón Concesiones XI región S.A., “están lejos de constituir una actividad legítima, pues privan a mi persona como pescador, a los pescadores artesanales de la zona y demás residentes de la localidad de Puyuhuapi, del derecho de vivir en un medio ambiente libre de contaminación”.
Paola Rodríguez, presidenta de la junta de vecinos de la pequeña localidad, afirmó que “el 31 de agosto caducó su concesión y lo que pedimos es que retire, así como llegaron el 26 a escondidas de la comunidad es que se retire con sus jaulas y boyas de nuestra bahía. Nos hace mucho ruido, como dirigente hace tiempo que trabajamos con instituciones públicas y que tiene que ver con el borde costero y hasta ahora no hemos recibido respaldo o apoyo, ni menos información por parte de ellos. Se hizo un trabajo con todas las caletas de pescadores y aún así estamos esperando el respaldo de la ZOIT, somos una zona de interés turístico declarada y, aun así, hasta esta fecha, nadie del gremio del turismo o de las instituciones públicas se ha acercado a hablar con nosotros”.
En resumen, el recurso de protección busca el retiro inmediato de la balsa jaula instalada por la empresa. “Llevamos más de diez años haciendo un trabajo cultural y tenemos que defender el patrimonio natural y defender nuestro territorio. Hay movimientos en todo el país, donde la gente está cansada de las zonas de sacrificio y que nos pasen a llevar. Queremos vivir en un mundo más consciente con el medio ambiente”, señaló Pamela Rodríguez, presidenta del consejo de la cultura de Puyuhuapi.
Sacar ventajas
“Sabemos que la empresa que colocó la balsa jaula lo hizo con un fin preciso determinado, obtener de la autoridad más adelante una relocalización de este centro, pero eso no tiene porqué afectar o dañar a la comunidad de Puyuhuapi. Vino e instaló subrepticiamente una balsa sabiendo que le quedaban cuatro días de concesión que vencieron el 31 de agosto. El 1 de septiembre, así como lo instaló, debería haberla retirado, han pasado 15 días y la empresa sigue sin retirar la balsa del sector, quizás buscando ventajas económicas, para tratar de forzar a la autoridad a obtener una relocalización en otro lugar, no lo sabemos”, explicó el abogado patrocinante Lorenzo Avilés.
Ahora, la empresa debe contestar el recurso de protección y será la Corte de Apelaciones de Coyhaique la que resolverá.








