Por Sebastián Martel Riquelme
A pesar que la mesa directiva de la Convención aceptó la renuncia de Rodrigo Rojas Vade a la vicepresidencia de esta instancia, su futuro dentro de la Convención aún es incierto, ya que no existen los mecanismos concretos, para su salida del organismo.
Una serie de polémicas se generaron, tras el comunicado emitido el pasado sábado, por el miembro de la Convención Constituyente y ex vicepresidente Rodrigo Rojas Vade, donde reconoció que no padecía cáncer, enfermedad por la cual se convirtió en uno de los símbolos del estallido social en 2019.
«Quiero decir la verdad, porque ya no puedo sostener esto. La enfermedad que yo tengo no es cáncer, es un diagnóstico que no pude reconocer hace ocho años por el estigma de la sociedad», dijo a La Tercera.
Esta fue parte la declaración del constituyente, a través de su cuenta de Instagram, quien luego de esto, el pasado domingo presentó su renuncia a la vicepresidencia de la Convención, la cual fue aceptada por la mesa directiva, siendo sucedido este lunes por la convencional, socióloga y política chilena, Tania Madriaga.
Tras haber sido aceptada la renuncia, la mesa directiva de la Convención Constitucional, emitió un comunicado lamentando la renuncia de Rojas Vade.
“Ante la seriedad de los hechos, hemos aceptado la renuncia que el señor Rojas ha presentado esta tarde a la vicepresidencia adjunta de la convención. Mantenemos nuestro compromiso irrestricto con la transparencia y la probidad en el ejercicio de nuestros cargos, por lo que iniciaremos los procedimientos internos correspondientes» señaló el anuncio.
Reacciones tras la renuncia
Tras la confesión, tanto en las redes sociales, como dentro del órgano encargado de redactar una nueva Constitución Política, se generaron una serie de críticas, donde se exige la salida de Rojas Vade de la Convención. Incluso, la noticia dio la vuelta al mundo, ya que, según el diario El Mostrador, varios medios internacionales, como, El País de España, BBC, Panam Post, La República e Infobae, hicieron eco de la confesión de Rojas Vade.
Por otra parte, la mesa de la Convención Constitucional solicitó a la Fiscalía investigar hechos que podrían tener carácter de delito, como una deuda de 27 millones de pesos en el Banco Scotiabank, que Rojas contrajo, para financiar un tratamiento quimioterapéutico contra el cáncer, cosa que el ex vicepresidente afirmó en su declaración de intereses y patrimonio, tras ser electo. Hecho por el cual se indagará el delito de perjurio.
A pesar de ser exigida la salida de Rojas Vade de la Convención, su futuro dentro ella aún es incierta, ya que no existen los mecanismos concretos, para su salida total del organismo.








