“Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo». Con esta famosa frase empieza el manifiesto, reconociendo a los comunistas como una fuerza reunida en Europa que se opone al sistema establecido. Hoy un nuevo fantasma recorre Chile, el miedo instaurado por los grandes medios de comunicación y algunos sectores políticos que definen cualquier acción contraria a sus ideas de ser comunistas. ¿Chilezuela? ¿Futuras expropiaciones? ¿Gulag? ¿Comen guaguas? ¿terrorismo? deslegitimando el proceso constituyente.
El terror a las masas, el miedo a lo nuevo está sirviendo en este país como discriminador semántico y bochornoso de actitudes culturales y sociales por parte de algunos sectores que temen perder sus privilegios. Sin miedo, vota independiente o como tú quieras, pero vota, es el mensaje claro que se debe señalar a la ciudadanía y no decir que todo lo distinto está marcado con la hoz y el martillo. Votar sin miedo, por las demandas del pueblo y la construcción de un nuevo Chile.
Pero ¿ Que es el comunismo? es un sistema político y un modo de organización socioeconómica, en los cuales se propone una sociedad sin clases sociales y sin propiedad privada, exclusivamente de los medios de producción ( fabricas estatales, mineras, servicios básicos). Se trata en principio de un modelo opuesto al del capitalismo. Sus fundamentos provienen de la obra filosófica del alemán Karl Marx (1818-1883), autor entre muchos textos de El manifiesto comunista (1848) y El capital (1867), libro que rompió los paradigmas de la sociedad industrial contemporánea. De acuerdo con Marx, la historia ha de comprenderse como el resultado de una lucha de clases, desatada desde el principio de los tiempos con la aparición de la propiedad. Los sectores de la sociedad compiten por hacerse con el control de los medios de producción, y poder así dirigir el Estado a su favor. De este modo, se da la explotación del hombre por el hombre, frase que quiere decir que los seres humanos requieren del trabajo de otros hombres para obtener beneficios y enriquecerse.
Siguiendo esta comprensión de la historia, la lucha de clases hace de “motor” del cambio social, económico y político, empujando las sociedades hacia la adopción de nuevos modos de producción: de la esclavitud de antaño, pasando por la organización feudal, hasta llegar a la época industrial y al nacimiento del proletariado la clase obrera y en la actualidad podríamos decir que sería la clase media y el pueblo.
El terror de masas, el miedo a la extensión de los cambios sociales frenó nuestra sociedad durante los últimos cien años, al igual que la mitad del XVIII estuvo marcada por el miedo a la Revolución Francesa, el historiador Josep Fontana, en su magistral ensayo «El siglo de la revolución” explica didácticamente esta situación. Para que se produzca una revolución se necesita, una fuerza olvidada en el conjunto de la sociedad. Es fácil que se produzcan revueltas como el Estallido social del 2019, pero eso no cambia la sociedad; y mientras los padres de esos jóvenes indignados sigan votando por los mismos de siempre, nada cambiará.
Nuestro mundo gira en torno a los valores culturales del capitalismo. Nada es neutral, desde pequeños nos inculcan la competitividad, tener éxito y acumular riquezas, no importa la manera de lograrlo. La propiedad privada cala hasta los huesos. Deseamos ser millonarios como en los videos de reggaetón, la figura del ganador nadando en un mar de oro. ¿Fantasía? Nuestro mundo es película de sueños. Nos moldean individualistas, avaros, calculadores. Es adoctrinamiento y socialización cultural. Despreciamos al pobre o a lo diferente, lo degradamos, lo deshumanizamos. La nefasta frase “ Los Pobres tienen lo que se merecen, estudiaron poco”. Mas triste aun la frase “La pobreza siempre ha existido, luchar contra ella es ir contra natura.” Por eso reivindicar la democracia es un asunto de los pobres. Es más fácil ser socios de ONG y apoyar causas humanitarias depositando un monto todos los meses y con ello ganarme el cielo.
¿ Quizás por ello muchos se autodefinen como anticomunista? Lo cual no es problema, es lo propio de un sistema educativo anquilosado. En los medios de comunicación, en la literatura, el cine, los dibujos animados somos bombardeados, podemos preguntarnos: ¿Quiénes salvan la civilización en las películas de ciencia ficción? La raíz del mal, el comunismo camuflado en los deseos de justicia social, igualdad y dignidad. Es muy cómico, incluso los ovnis, cuando atacan la tierra siempre eligen Estados Unidos como objetivo, el resto del planeta no existe.
El terror de masas y los auto designados como anticomunista no requieren pensar, sólo practicar lo aprendido durante años. Por el contrario, quienes desean un cambio y justicia social. Es un acto de conciencia y reflexión crítica. Justamente lo que esta sociedad persigue y criminaliza. Vivir en la ignorancia es conseguir el cielo. (edad media) Sea positivo, mañana serás millonario.
“El fascismo se cura leyendo y el racismo, viajando”. Miguel de Unamuno
PhD(c) Miguel Ángel Rojas Pizarro.
Psicólogo
Profesor de Historia y Cs. Políticas.
@psicologopatagon








