Las alarmas se encendieron en la Coordinadora No Más AFP, luego que el gobierno de Sebastián Piñera anunciara que le otorgara suma urgencia a la reforma de pensiones que actualmente se encuentra en el Senado. “Nuestro rechazo al intento de sacar adelante una reforma previsional que mantiene intactos los pilares de la capitalización individual y que sólo tiene efectos cosméticos y no resuelve el fondo del problema, las bajas e indignas pensiones y la ausencia de un verdadero sistema de seguridad social que garantice pensiones justas y suficientes, demanda que ha estado entre las principales exigencias del estallido social y por la cual millones de personas, desde hace años, se han movilizados y salido a las calles en todo el país”, señalaron a través de un comunicado público.
La misma opinión mantiene Clarisa Tipaina, vocera de la Coordinadora No Más AFP en Aysén. “Nos sumamos a esta declaración pública desde Aysén, que hemos trabajado en conjunto como trabajadores y trabajadoras, donde rechazamos la reforma previsional del Presidente Piñera, rechazamos la suma urgencia que le ha puesto a este proyecto, porque creemos que es un intento para salvar los negocios de los empresarios que administran las AFP, porque un gobierno con un 6% de aprobación no tiene las condiciones para tramitar una reforma previsional de fondo y por último también, porque en este proyecto se está amarrando un aumento en el pilar básico solidario en el que beneficiaría a más de 240 mil personas. Creemos que el aumento es necesario, pero para ello el presidente tiene la facultad de tramitar este aumento a través de una ley corta”, sentenció.
Para la Coordinadora, los temas de fondo que busca imponer el gobierno no deben levantarse en medio de la discusión constituyente, “porque en un proceso que vamos a cambiar la constitución, nosotros como Coordinadora No Más AFP, nuestro principal interés es que desde nuestra nueva Carta Magna garanticemos seguridad a todas y todos los chilenos”, agregó Tipaina Altamirano.
En su declaración desde la Coordinadora añaden que “el gobierno de Piñera, con una mínima aprobación ciudadana, pretende que las AFP sigan administrando el actual 10% de cotización y propone un aumento del 6%, del cual sólo 3% irían a solidaridad y el otro 3% a cuentas individuales. Según los especialistas en el tema, pese a este aumento en las cotizaciones, con el proyecto en discusión las pensiones de los actuales y futuros jubilados continuarán siendo bajas, entre otras razones, debido a la caída de las rentabilidades futuras”.
Luis Mesina, vocero nacional de la Coordinadora, también se sumó al rechazo a esta iniciativa del Ejecutivo. “La rechazamos categórica y contundentemente”, porque “no es más que la consolidación de un modelo que ya ha sido fuertemente cuestionado, ya que a 40 años la única conclusión que podemos inferir es que no va a pagar pensiones que dignifiquen la condición humana, por lo tanto, parece razonable avanzar hacia un nuevo sistema público de pensiones”, aseguró.








