En Haití y con una intensa lluvia este lunes continúan las labores de búsqueda de los desaparecidos tras el terremoto 7,2 grados Richter que se registró el sábado en ese país del Caribe.
Alexis Nichenson, inmigrante haitiano con cuatro años de residencia en la ciudad de Coyhaique, vivió el terremoto del año 2010 que significó más de 300 mil muertos. “El 2010 fui víctima y testigo del terremoto de ese año en la capital de Haití, pero ahora es en parte del sur del país, una zona vulnerable, pero es peor porque hay una amenaza de huracán y varias cosas, porque no hay una seguridad política, asesinaron a nuestro presidente. Por mi parte no tengo ningún familiar víctima de esta tragedia, pero aquí en Chile algunos amigos y compañeros de clases afectados, mucha pérdida material y humana”, acotó.
Nichenson agregó que “en este momento la diáspora haitiana en Chile, Estados Unidos, Canadá, Europa, todos se movilizan para coordinar apoyo, porque nadie quiere que pase lo que pasó el 12 de enero de 2010. En ese momento hubo mucha ayuda humanitaria internacional, pero el país sigue igual, no hay cambios, todavía hay gente sin casa, con discapacidad, no hay ningún cambio, el país sigue más pobre, todavía ese traumatismo está, pero ahora es más grave”, precisó.

Nichenson habla de lugares turísticos naturales que desaparecieron por completo en el sur del país. “La comunidad internacional como Chile, Cuba, República Dominicana, Venezuela y Estados Unidos están apoyando de forma humanitaria e igual la comunidad haitiana de otras zonas del país. En la diáspora de República Dominicana, Chile o cualquier parte del mundo, estamos viendo cómo podemos ayudar y coordinar la ayuda humanitaria, para que no ocurra lo que pasó el 12 de enero de 2010 en este 14 de agosto de 2021”.
Cabe señalar que el terremoto de 2010 en Haití fue uno de los más devastadores en la historia de la humanidad de la cual se tenga registro.
Entretanto el foco sísmico del pasado sábado estuvo localizado a 10 kilómetros de profundidad y el epicentro se ubicó a 12 kilómetros al noreste de Saint-Louis du Sud, Haití. “Hasta ahora no se ha terminado de contar a las víctimas, según las últimas informaciones tenemos alrededor de 1300 muertos y casi seis mil personas heridas, son informaciones extraoficiales, porque hay zonas donde no se ha podido llegar, sobre todo en el campo, zonas donde no hay caminos o carreteras, y hay muchas piedras grandes obstruyen las vías y no se puede pasar”, informó desde Haití, Colette Lespinasse, periodista y trabajadora social.
La también docente de Derechos Humanos, agregó que “estamos cuidando a muchas personas heridas que están sufriendo, tenemos que gestionar en el país una tormenta Grace que está pasando ahora y tenemos miedo que tengamos inundaciones”, indicó.
Lespinasse añadió que “la situación es muy difícil en Haití, tenemos por ejemplo campesinos aislados y la ayuda comienza a llegar, pero al principio fue solo la población que sacaba a la gente debajo del concreto, hay ayuda nacional de médicos, personas que trabajan en salud y traen medicamentos y también profesionales para operar. Hay muchas personas heridas que se trasladan de un lado a otro, porque la mayoría de los centros de salud se dañaron o colapsaron”.
La comunicadora social advirtió también que “el medio ambiente está golpeado, las fuentes donde la gente tomaba agua que desaparecieron con el movimiento de la tierra. La gente se moviliza para tener agua y cuidar a las personas heridas, para buscar comida y sobre todo para tener donde pasar la noche. Hay muchos desplazados en las calles, se habla de 30 mil viviendas quebradas y no hay donde dormir y la gente tiene miedo de entrar a casas que no fueron destruidas y están de pie, pero están con problemas. Por eso se necesita lonas, madera, clavos, para hacer rápidamente algo donde ponerse”.
En estos momentos “el gobierno ha decretado un mes de estado de emergencia para cuatro departamentos, los tres golpeados y también el oeste”.

Seguridad
Cabe señalar que el país ubicado en las Antillas, se encuentra viviendo un complejo panorama político, tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse el 7 de julio de este año. “La situación a nivel de la seguridad es un desafío, porque la vía para salir de Puerto Príncipe al sur está muy peligrosa, por la presencia de grupos armados, desde casi dos años y particularmente de julio”, advirtió Lespinasse.
Se ha señalado que dejarán pasar a las caravanas, “hasta ahora no se ha reportado ningún problema, esperamos que dure bastante tiempo para que la ayuda pueda llegar a las personas damnificadas”.
La ayuda de países y organizaciones internacionales, intentan llegar a las zonas inaccesibles, “como el sudeste que quedó aislado del resto del país, por grandes piedras y dos montañas que colapsaron en el camino, cerca de un río y no se puede pasar”.
Las ayudas se pueden coordinar directamente a través de este Instagram https://instagram.com/fonten.haiti?utm_medium=copy_link de la Fundación Fonten.Haití.








