Coyhaique.- El desaforado diputado Miguel Calisto anunció que en tan solo 22 horas, ha superado con éxito el mínimo de firmas requeridas para formalizar su candidatura independiente al Senado. Con 204 firmas validadas hasta el momento, Calisto se asegura un lugar en la papeleta, a pesar del desafuero y las investigaciones por corrupción que hay en su contra.
Cabe recordar que se acusa a Calisto de desvío de fondos públicos destinados para asignaciones parlamentarias “para fines no previstos en la ley de presupuestos de la Nación”, y de eventuales contratos fraudulentos y transferencias para campañas electorales.
La querella señala que Calisto se coludió con otras personas cercanas para realizar una serie de contratos de prestaciones de servicios para asesorarlo en coordinación y elaboración de estudios, entre ellos la educadora diferencial Carla Graf, quien trabaja a tiempo completo en un establecimiento educacional de Coyhaique.
De esta manera ambos habrían acordado un pago a honorarios que, según el Consejo de Defensa del Estado (CDE), “fue incrementándose con el tiempo” y no contó con antecedentes que acreditaran su cumplimiento.
Según el CDE, la situación era “conocida y aceptada” por el parlamentario, quien “incurriendo en múltiples acciones de administración desleal de los fondos públicos promovió la celebración de contratos por servicios no prestados”. Por esos servicios, la imputada habría recibido honorarios que superaron los 100 millones de pesos.
La querella también sostiene que se hallaron transferencias de dineros entre Miguel Calisto, Carla Graf, Ronald Cárcamo —ex dirigente de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (Fenats)— y Felipe Klein, consejero regional de Aysén.
El CDE indicó que los traspasos son “concordantes con épocas de campañas políticas en la región” y “habrían sido destinados a desviar dineros de asignaciones parlamentarias a fines no previstos, como financiamiento de campañas y gastos particulares en un contexto de conducta dolosa desarrollada por los responsables”, publica el medio Ex Ante.
Miguel Calisto fue delfín de Adolfo Zaldívar y Patricio Walker, dos recordados senadores que hicieron carrera con lo que se llamó “turismo electoral”, ya que no vivían en Aysén. Calisto ahora ex militante de la Democracia Cristiana, que fue el partido que le permitió visibilizarse e incluso tener importantes nombramientos políticos y que luego se acercaría al PRI, luego a Demócratas y también a Chile Vamos, en un periplo ideológico cruzado por aspiraciones individuales, más que colectivas.
Tras reunir las firmas para su candidatura al Senado deslizó críticas a Chile Vamos. «Hemos recibido un veto por parte de la clase política nacional, del mundo político central, de Santiago. Pero nosotros desde la Patagonia decimos con mucha fuerza que estamos convencidos de nuestra candidatura, de nuestro proceso, y que vamos a llegar hasta el final para transparentar también la situación que estamos viviendo en materia judicial».
Finalmente, el diputado afirmó que, a pesar de haber superado el mínimo, continuará el proceso de recolección de firmas hasta el final del plazo, que vence el próximo lunes al finalizar el día. «No nos detendremos. Seguiremos sumando apoyos, porque cada firma adicional representa una voz más que se une a este movimiento por un Chile más justo y equitativo. La ciudadanía es la verdadera fuerza detrás de esta campaña y lo seguiremos demostrando», concluyó el desaforado congresista ahora independiente.








