La escasa gestión del alcalde Carlos Gatica parece no preocupar a los habitantes de Coyhaique, sus deslices políticos y su falta de claridad ideológica son parte del paisaje y de los requisitos no exigibles a la autoridad comunal.
Ese tono socarrón de eterno alcalde en práctica, como dicen en círculos de su propio partido, no le hacen mella. Sus mentiras, omisiones y su trato anti trabajador tampoco parecen perjudicarlo.
La Central Unitaria de Trabajadores y Trabajadoras Provincial Coyhaique y los Sindicatos de Mujeres de la comuna, hace unos días expresaron “su profunda preocupación por la exclusión de las dirigentes sindicales Máxima Díaz y Alejandra Muñoz de la contratación de trabajadoras por parte de la Municipalidad de Coyhaique”.
La máxima organización de trabajadores y trabajadoras agregó que “los Sindicatos de Mujeres han trabajado incansablemente durante más de 25 años para tramitar recursos administrativos y económicos que permitan la absorción de mano de obra en la comuna. La Municipalidad de Coyhaique ha sido beneficiada por la gestión sindical de nuestras organizaciones de mujeres, recibiendo recursos económicos que han sido gestionados por nuestras dirigentas. En la última contratación, solo se permitió el ingreso de 231 mujeres, excluyendo a las dirigentes Trabajadoras Máxima Díaz y Alejandra Muñoz”.
Añadieron que “esta exclusión es aún más grave considerando que ambas dirigentas han sido fundamentales en la tramitación de recursos y proyectos de absorción de mano de obra”.
Los trabajadores manifestaron que “la exclusión injusta, mezquina y discriminatoria hacia Máxima Díaz y Alejandra Muñoz obedece exclusivamente a una persecución política por parte del alcalde Carlos Gatica, quien se ha aprovechado de su poder eventual, para excluir a nuestras dirigentes; por tanto, llamamos al edil Gatica a recapacitar su denegación personal que se observa como maldad, en contra de quienes históricamente han peleado por el bienestar de las mujeres más vulnerables de la comuna”.
No es la primera vez que tiene problemas e inconvenientes con los trabajadores, Gatica cuenta con una serie de demandas, la mayoría perdidas en tribunales, donde ha tenido que pagar cuantiosas sumas de dinero a cargo del erario propio, no… cómo creen, a cargo del erario público, claro está.
Sus volteretas políticas lo hicieron recurrir al apoyo del partido comunista, con cuyos votos y trabajo electoral salió electo, pero que luego una vez en el sillón alcaldicio decidió desconocer, entre otras cosas se comprometió a fortalecer las organizaciones de trabajadores y de jóvenes, mejorar los espacios laborales al interior del municipio y crear fábricas comunales y plantas cooperativas y otros compromisos que parecen haber quedado en el olvido.








