La socióloga Verónica Venegas, reconocida activista y miembro de la Agrupación de Derechos Humanos de Coyhaique, ha sido una figura clave en la preservación de la memoria histórica de Aysén durante la dictadura civil y militar chilena. Como investigadora, Venegas fue co autora del libro «Aysén, Muertes en Dictadura: Historia de Ausencia y Memoria» (2014), una obra que ha lanzado su segunda edición (2017) gracias al trabajo persistente de diversas organizaciones y personas comprometidas con la verdad y la justicia desde 1973.
El libro, elaborado con apoyo de Ariel Elgueta, Ninón Neira y el exministro de la Corte de Apelaciones, Luis Sepúlveda Coronado, busca reconstruir las historias de quienes fueron ejecutados o desaparecidos en Aysén, otorgando valor a sus vidas más allá de las tragedias. Venegas enfatiza la importancia de visibilizar tanto a quienes tuvieron participación política como a aquellos que, sin militancia, fueron víctimas del régimen de terror. “Se instalaban en el poder y se distribuían con distintas estrategias a lo largo de los territorios regionales para instalar el terror, tomar a las personas detenidas y dejar claro que el poder militar era el que estaba ahora al mando y que no se permitirían disidencias y rebeldías”, señala a propósito del libro que escribió junto a Claudia Andaur, Jeimy Fontecha y más tarde con colaboración de Francisca Vargas.
Y de esa manera cuenta como los militares llegaron a La Junta, Ñirehuao, Cisnes, Raúl Marín, Chile Chico, entre otras localidades. Esas memorias son las que busca rescatar Venegas, “porque son traumas colectivos y comunitarios, porque son tan salvajes y violentos durante tanto tiempo que las sociedades quedan traumadas y allí hay una memoria que es necesario recopilar”.
Destaca la conmemoración de los 50 años del golpe de estado civil y militar y las acciones que se realizaron para recordar lo que ocurrió en el país.
La socióloga, con una larga trayectoria en derechos humanos, recuerda cómo su vida familiar fue marcada por la dictadura, destacando su militancia juvenil en Santiago y su retorno a Coyhaique para contribuir a proyectos de memoria histórica, entre otras tareas profesionales y políticas. “He estado cerca del tema de Derecho Humanos siempre”, admite.
La idea y el sentido de su trabajo es aportar a preservar la historia y que es transversal a todas las personas, porque cada una le da su propia interpretación y re significación, “y los temas de derechos humanos son actuales, se ve todos los días en acceso a la información, salud, educación, género, diversidad. Es un desafío grande, pero inspirador”.
Venegas también ha colaborado en otras iniciativas, incluyendo el reciente libro póstumo de Ariel Elgueta sobre relegados políticos, y ha trabajado en ámbitos como la salud pública, el fomento productivo y la educación en género y derechos humanos en la Universidad de Aysén.
Al dirigirse a las nuevas generaciones, Venegas enfatiza la perseverancia y la confianza en la construcción comunitaria, destacando la importancia de las organizaciones sociales como espacios de participación y cambio, especialmente en tiempos de desafección política.
Este trabajo es un testimonio vivo del esfuerzo colectivo para mantener viva la memoria y asegurar que las futuras generaciones comprendan y respeten el valor de los derechos humanos ahora y siempre.








