Tehuelche Noticias
No Result
View All Result
  • INICIO
  • SOMOS
    • SOMOS
    • EDITORIAL
    • CONTACTO
  • Noticias
    • REGIONAL
    • NACIONAL
  • ENTREVISTAS
    • Entrevistas
    • OP. CIUDADANA
  • Las Voces de Aysén y su Aporte a la Identidad Local
  • COLUMNAS
Tehuelche Noticias
  • INICIO
  • SOMOS
    • SOMOS
    • EDITORIAL
    • CONTACTO
  • Noticias
    • REGIONAL
    • NACIONAL
  • ENTREVISTAS
    • Entrevistas
    • OP. CIUDADANA
  • Las Voces de Aysén y su Aporte a la Identidad Local
  • COLUMNAS
Morning News

Columna: Santiago

Tehuelche Noticias Por Tehuelche Noticias
13 de agosto de 2024
En Columnas, Destacadas
Columna Manuel Riesco: Restauración
Compartir

Dedicado a Miguel Lawner el Arquitecto de Allende, publicado originalmente en el día de su cumpleaños 96.

Premio Nacional de Arquitectura, fundador y primer director del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz y miembro del Directorio de CENDA. 

Un gigante revolucionario imprescindible y uno de los más importantes constructores de la principal obra del pueblo trabajador de Chile: Santiago

Manuel Riesco

11 de agosto de 2024

El crecimiento y transformación de la población y el pueblo trabajador de Chile en lo que va del siglo es asombroso. Se deben en gran medida al extraordinario influjo de personas de otras nacionalidades. 

Su llegada ha significado un aporte cualitativo notable a lo largo de toda la historia republicana de Chile, contribuyendo en forma decisiva a la conformación de la sociedad, economía, ciencia, cultura e instituciones. Sin embargo, un rasgo distintivo del país es que la inmigración nunca ha sido masiva, hasta ahora. 

Por primera vez, personas de otras nacionalidades constituyen hoy una proporción significativa, más de una de cada diez de las que hoy conforman el pueblo trabajador de Chile. Ellas han aportando la mitad o más de su crecimiento en años recientes. 

Consecuentemente, una proporción muy importante, entre un tercio y la mitad, del crecimiento del producto interno bruto, PIB, el que se ha duplicado en las últimas dos décadas, ha sido agregado por el trabajo de estas personas de otras nacionalidades.  

Poco menos de la mitad del crecimiento poblacional de las últimas dos décadas se concentra en la Región Metropolitana de Santiago. Esta creció en más de un tercio y se ha convertido en una aglomeración urbana de dimensiones respetables, ubicada en la medianía de las 100 más importantes del mundo. 

El impacto mayor ha sido en la Comuna de Santiago, que ha más que duplicado su población en las últimas dos décadas. Se puede afirmar así, sin temor a equivocarse, que en la actualidad personas de otras nacionalidades constituyen alrededor de la mitad o más del pueblo trabajador que reside en la comuna capital de Chile. 

Sin embargo, las restantes regiones del país absorbieron una parte aún mayor del incremento de población. Las de más rápido crecimiento fueron cuatro regiones del norte, Tarapacá, Coquimbo, Antofagasta y Arica Parinacota, en ese orden. Pero todas las regiones crecen y aunque algunas lo hacen más rápidamente, mantienen en general el orden según el tamaño de su población, mientras el país se descentraliza levemente, en lo que va del siglo. 

Según la proyección del INE del año 2018, la población del país se ha multiplicado 1,28 veces en las últimas dos décadas, más de un cuarto, agregando 4,4 millones hasta completar poco más de veinte millones En el año 2024. Un 30,4 por ciento de ese incremento, poco más de 1,3 millones de personas, corresponde al saldo migratorio acumulado en el período. 

Sin embargo, los registros de personas afiliadas a los sistemas previsionales, que son un cuasi censo de la población mayor de 16 años, actualizado mensualmente y disponible por nacionalidad en los últimos cuatro años, revelan un crecimiento significativamente mayor. Tanto del número de personas que conforman el pueblo trabajador, como del segmento que informa otras nacionalidades. 

Estas últimas alcanzan ya a cerca de un 12 por ciento de la población afiliada no jubilada en el sistema AFP y han aportado más de la mitad de su crecimiento en este período.   

Hay que acotar que la proyección INE 2018 corrige el grosero sesgo de la proyección publicada en el año 2014, por esta prestigiosa y centenaria institución, bajo la misma dirección de ella que comprobadamente manipuló e inutilizó el censo del año 2012. Aquella proyección asumía inmigración cero para los años siguientes ¡justo aquellos en que alcanzó una magnitud sin precedentes! 

Lamentablemente, la proyección 2018 parece adolecer todavía del mismo sesgo, en alguna medida. No es aventurado sospechar que la motivación del sesgo consiste en exagerar el natural incremento en la edad media de la población. Este es el principal logro de la modernidad pero cierto sector lo presenta como “envejecimiento” y lo exagera como amenaza, con propósitos inconfesables. Felizmente esta cuestión será zanjada por el censo recién realizado en el año 2024.

Los cambios ocurridos en la población y el pueblo trabajador de Chile en las primeras dos décadas del siglo XXI representan una transformación extraordinaria, de inmensas repercusiones demográficas, económicas, sociales, culturales y políticas. 

Sin duda la inmigración masiva tiene un papel muy significativo en ellos. A decir verdad, esto no debería asombrar ni atemorizar a nadie. 

En primer lugar porque ahora sabemos a ciencia cierta, y constituye uno de los grandes descubrimientos científicos recientes, que somos una especie migrante. Todas las personas que vivimos fuera de África descendemos de los pequeños grupos de nuestros antepasados que emigraron desde allí hace unos sesenta mil años atrás. Ellos bordearon las costas de los continentes, saltaron de unos a otros y atravesaron una era glacial completa, hasta poblar todo el planeta. Alcanzando sus más remotos confines donde se encuentra ubicado el territorio que hoy se llama Chile. 

Adicionalmente, la gigantesca migración del pueblo trabajador desde el campo a la ciudad, actualmente en su clímax alrededor del planeta, es nada menos que el motor del advenimiento de la modernidad. Así lo ha sido desde que hace tres siglos se inició masivamente en una pequeña y remota isla ubicada al borde del círculo polar Ártico, la que revolucionó completamente y convirtió en la potencia hegemónica del mundo a lo largo del siglo XIX. 

Chile ha venido experimentado hasta casi completar esta migración interna masiva del pueblo trabajador. Gigantesco movimiento tectónico en la base de la sociedad que es la causa directa del telúrico comportamiento de la economía y la historia del país a lo largo del último siglo. 

La población rural de Chile sin duda ha cambiado radicalmente su forma de vida y trabajo, pasando del aislamiento, ignorancia y sumisión al viejo latifundio, a la participación activa en el mercado del trabajo y en todos los ámbitos de la vida del país. Pero su número se mantiene alrededor de los mismos dos millones de personas que el censo del año 1930 constató constituían entonces el 51 por ciento de la aún pequeña población total del país. 

La población urbana, en cambio, se ha multiplicado nueve veces hasta alcanzar cerca de 18 millones de personas, que representan más del 90 por ciento del total del país en la actualidad.

Esa gigantesca migración interna es la causa directa, y exclusiva en Chile el inicio y hasta fines del siglo XX, de la explosión demográfica que el país ha experimentado desde entonces y ha multiplicado por cinco su población desde el año 1930. Hasta ahora. 

En efecto, todos los países que han experimentado esta migración interna masiva, viven paralelamente una explosión demográfica. El mejor acceso a la protección sanitaria durante el curso de la misma prácticamente erradica la hasta entonces extendida mortalidad infantil. Antes que las familias del pueblo trabajador reduzcan el número de sus hijos, quienes en el campo tradicional eran la fuente de su riqueza.

La siguiente ola migratoria interna masiva del pueblo trabajador es consecuencia directa de la primera, y sucede cuando la siguiente generación de sus mujeres salen del hogar y se incorporan masivamente al mercado del trabajo. 

Esta segunda migración interna extingue asimismo la explosión demográfica, al reducir entonces las familias del pueblo drásticamente el número de sus descendientes. De este modo, y así lo constata Chile en las últimas dos décadas, el llamado crecimiento vegetativo de la población vuelve a los muy moderados niveles, inferiores al uno por ciento anual, que Chile mostraba a inicios del siglo XX. La humanidad ha experimentado estas modestas tasas de crecimiento a lo largo de toda su existencia de centenares de milenios, anterior al inicio de la doble migración interna recién aludida. 

La migración internacional, por su parte, que Chile ha experimentado por primera vez en su historia en las últimas dos décadas y que lo tiene asombrado, inquieto y algo atemorizado, es asimismo consecuencia de la migración del campo a la ciudad. En efecto, una parte de las familias del pueblo trabajador migrante, rebalsa las ciudades del propio país y emigra. 

Termina siendo la fuerza motriz de la vida social y económica de otros países que  experimentaron su migración interna antes y, precisamente por ello, han alcanzado ya un cierto nivel de desarrollo social y económico. 

Compensa en ellos la caída en el crecimiento vegetativo de la población y les permite mantener un ritmo interesante de crecimiento demográfico y económico. Si se considera el mundo en su conjunto, este efecto compensatorio de la migración internacional seguirá operando a lo largo del presente siglo. En Chile ha resultado decisivo en las dos últimas décadas. 

La segunda explosión que experimentan los países cuyo pueblo trabajador ha migrado del campo a la ciudad no es demográfica sino económica. Dicho en forma más precisa desde el punto de vista conceptual, a consecuencia directa de esta doble migración interna masiva, los países experimentan el nacimiento de sus modernas economías, ni más ni menos. 

El concepto de economía moderna está asociado al de valor y este aparece masivamente en las sociedades recién cuando la masa de su pueblo trabajador ha migrado a las ciudades. Sólo allí sus manos adquieren el Toque de Midas. Todo lo que tocan se convierte en oro. Su trabajo toma entonces la forma de valor porque su producto ahora se vende en el mercado. Consecuentemente, este valor agregado aparece registrado de modo riguroso en el producto interno bruto, PIB, de las economías, el que crece rápidamente en ese tiempo. 

Eso es lo que sucede cuando los campesinos migran masivamente a las ciudades y poco más tarde sus mujeres migran del trabajo en el hogar al trabajo en el mercado. Antes, durante milenios, solo una mínima parte del producto del trabajo humano se vendía en los mercados, precisamente porque la masa del pueblo trabajador permanecía aislado en el campo y en el hogar.  

En el campo tradicional donde, es bueno recordarlo porque marca el carácter de la época que vivimos, todavía vive y trabaja media humanidad, el pueblo trabajador produce cosas, bienes y servicios, pero la mayor parte lo autoconsumen allí mismo, los terratenientes y las familias campesinas. El trabajo de sus mujeres en el hogar produce bienes y servicios para su familia. Ni unos ni otros se venden en el mercado, por lo cual sus valiosísima utilidad, que consiste nada menos que en sostener la vida de sus familias, además de la opulencia de los terratenientes, no adquiere sin embargo la forma de valor económico. 

De este modo, la migración del pueblo trabajador a las ciudades es la madre de la economía moderna misma. Es lo que ha sucedido en Chile en el curso del último siglo. Desde el año 1930 y hasta el año 2024, la población se multiplicó por cinco, la población urbana se multiplicó por nueve y el PIB se multiplicó ¡veintitrés veces!

Pero esta gigantesca transformación, generada por la masiva inmigración del pueblo trabajador del campo a la ciudad, seguida poco después por la protagonizada por sus mujeres cuando migran masivamente del trabajo en el hogar al trabajo en el mercado, no solo genera una revolución demográfica y una revolución económica. Durante su curso los países que la viven experimentan asimismo una turbulenta “era de revoluciones” políticas populares. 

De esta sucesión de ciclos de irrupciones populares masivas en el espacio político, en el curso de su doble migración interna masiva, los pueblos distinguen a un ciclo en particular y le llaman su Revolución y le escriben con mayúscula. Es aquel ciclo de actividad política popular que por vez  primera vez suma masivamente al campesinado, el que despierta de su siesta secular y se une masivamente al pueblo trabajador de la ciudades, en una ola arrolladora que acaba para siempre con las viejas formas de propiedad que sostienen los rancios y variopintos señorialismos agrarios. 

Es así como la sucesión de las Revoluciones Modernas escritas con letra mayúscula es la que marca el caprichoso curso de las dobles migraciones populares internas masivas que a lo largo de los últimos tres siglos ha venido barriendo el planeta y que cubre ya la mitad de la humanidad y constituye el parto de la época moderna. 

Esta “era de revoluciones” populares modernas sobre el trasfondo de la doble migración referida, es la que proporciona la fuerza motriz de las transformaciones institucionales que resulta en la creación de los modernos Estados nacionales y supranacionales. 

Los modernos Estados, por su parte, se convierten en el actor institucional determinante en la conformación, transformación y desarrollo, en parteras de sus respectivas sociedades modernas. Prohijan, protegen y cuidan a sus actores sociales modernos fundamentales. Constituyen, protegen y regulan de sus modernos mercados.  

Por una parte, los modernos Estados prohijan —generalmente con violencia, la modernidad llega “chorreando sangre y lodo por todos los poros, de los pies a la cabeza” como escribió Marx—, protegen y cuidan al pueblo trabajador moderno, hasta convertirlo en uno mayoritariamente urbano, razonablemente sano y calificado, que obtiene la mayor parte de sus ingresos del salario. 

Por otra parte, prohijan —en ocasiones a partir de funcionarios tornados en grandes empresarios apropiándose los bienes públicos que administran—, protegen y cuidan a la moderna clase propietaria del capital. Esta vive principalmente de las ganancias que obtiene de la contratación masiva del moderno pueblo trabajador asalariado, principalmente urbano, para producir bienes y servicios que se venden en mercados competitivos. 

Asimismo, los Estados dirigen y regulan la forma en que la clase propietaria del capital organiza y financia la producción y reproducción social modernas. Es así que son los modernos Estados quienes han constituido todos los modernos mercados. 

Estos últimos, la moderna clase capitalista y los modernos mercados, y también la teoría económica moderna misma se puede agregar, nacen y se desarrollan al amparo de los modernos Estados, siempre en pugna con los rentistas. Ésta, la tercera clase social principal de las sociedades modernas, vive de la renta de la tierra de la cual se ha apropiado, y de las cuasi rentas monopolistas de los mercados que ha logrado controlar.

Las “eras de revoluciones” modernas, como la vida, usualmente incluyen no sólo brillantes victorias sino también espantosas derrotas. Invasiones y contrarrevoluciones reaccionarias que intentan reponer por la fuerza bruta restauraciones de rancios señoríos muertos. Son por eso mismo, tiempos de reacción generalizada históricamente breves. Más temprano que tarde son aventadas por nuevos ciclos de la respectiva era de revoluciones populares.

Más peligrosas y brutales aún que las contrarrevoluciones y restauraciones, son las reacciones agresivas de potencias que han adquirido cierta transitoria hegemonía internacional. Precisamente en virtud de su acceso pionero a la modernidad y precisamente porque su pueblo trabajador ha realizado antes su doble migración. Esta es generalmente interna, pero también en connotados casos, regiones y a veces países completos, han conformado la mayoría de su pueblo trabajador en base a la inmigración internacional. 

Dicha reacción agresiva ocurre cuando otros países inevitablemente emergen como potencias rivales, precisamente como resultado de la misma e inevitable doble migración interna de su pueblo trabajador. Ella ha resultado en el horror de las guerras mundiales originadas en Europa. Hoy la desatada reacción agresiva del autodenominado “Occidente” por este preciso y explícito motivo, amenaza al mundo entero.

Chile ha vivido a lo largo de un siglo su doble migración interna, a raíz de la cual ha experimentado su explosión demográfica, su explosión económica, y su “era de revoluciones“, ésta con brillantes victorias y espantosas derrotas seguidas de reaccionarias restauraciones. Los abusos y distorsiones allí originados son los que el pueblo trabajador justamente por estos tiempos pugna por acabar y enderezar, mediante los últimos ciclos de actividad política popular que culminarán su “era de revoluciones”. 

Justamente en ese preciso momento, por primera vez en su historia, el país ha recibido en las últimas dos décadas el impulso adicional de migraciones internacionales masivas. Asunto nada simple del que trata el texto que sigue. 

El mismo busca contextualizar este fenómeno para canalizar su poderoso impulso. Otros, con propósitos inconfesables, aprovechan el temor que genera para intentar frenar la culminación de la era de revoluciones de Chile, para intentar frenar su inevitable paso a la época verdaderamente moderna. 

Para canalizar este fenómeno importante en un sentido de progreso, es necesario fusionar al pueblo trabajador recibido desde el resto de América Latina y el Caribe en las dos últimas décadas. Con el pueblo trabajador que a lo largo de un siglo llegó a las ciudades de Chile, también como el grueso de los actuales inmigrantes, desde el campo. 

Transitando el núcleo consciente del pueblo trabajador chileno por el enganche a extraer salitre del desierto del norte y su retorno masivo como cuadros fogueados en la lucha obrera tras la crisis de los años 1930. A los conventillos y de ahí a las tomas de terreno de Santiago. Otros regresaron al campo desde donde fueron enganchados, a protagonizar desde allí unas décadas más tarde, junto a sus camaradas de las ciudades, la Revolución Chilena.

Urge fusionarlos ambos, el pueblo trabajador chileno y su ahora significativo componente de otras nacionalidades, en las luchas políticas del pueblo trabajador de Chile. Como ya se han fusionado en su economía aportando buena parte de su crecimiento. Como ya lo hicieron, de alguna manera, durante el 18-O.

Porque, valga reiterarlo, lo que estamos viviendo en medio de una crisis política nacional de padre y señor nuestro, es la culminación de la “era de revoluciones” modernas de Chile. Para abrir paso en el curso de las décadas venideras al gigantesco progreso en todos los órdenes de nuestra propia “era del capital”, que ojalá no conduzca como en Europa a una “era del imperio” que desate una “era de extremos”.

Porque hablar de modernidad es hablar de migraciones, internas y externas. Porque hablar de modernidad es hablar de revoluciones. Porque hablar de modernidad es hablar de modernos Estados. Porque hablar de modernidad es hablar de urbanización. Porque estamos construyendo hoy una de las urbes modernas de tamaño respetable en el mundo de hoy.

Por todo eso, el título de este texto que habla de todo ello y cuyo cuerpo completo se puede leer en este vínculo, se titula simplemente: Santiago. 

Manuel Riesco, Agosto de 2024

Santiago

“Todo lo Sólido se Desvanece en el Aire”. Así empieza la hermosa frase de la primera edición en inglés del Manifiesto Comunista, escrita en la víspera de la “Primavera de los Pueblos de Europa” de 1848. Fantástica ola revolucionaria que en una semana había barrido con el antiguo régimen en todas las capitales del viejo continente en una sucesión tan rápida que, recuerda Eric Hobsbawm, caían uno tras otro antes que llegaran a cada capital los correos a matacaballo con la noticia de los que habían caído recién. 

Fantástico super estallido popular continental que culminó la “Era de las Revoluciones” de Europa, iniciada medio siglo antes en la Bastilla de París. Como muestra el gran historiador británico, dió paso a la “Era del Capital”, otro medio siglo que él considera “simpático”, durante el cual se construyeron todas las grandes capitales de Europa y relumbraban en ellas todas las industrias, todas las ciencias y todas las artes, que han maravillado y hegemonizado al mundo entero, hasta hoy. Trágicamente, esta grandiosa culminación de la Ilustración derivó en la “Era del Imperio”, que precipitó al continente y buena parte del mundo a los horrores de la “Era de los Extremos”.

Esa frase titula también la magistral oda a la modernidad de Marshall Berman, escrita más de un siglo después en Nueva York. Del brazo de la modernidad revolucionaria y contradictoria de Marx y Engels, y del Fausto de Goethe, saluda a Baudelaire escribiendo El Cisne, entre escombros del París medieval con el corazón atravesado de parte a parte y a boulevarazo limpio por el barón Hausmann. Siguen con Dostoievski mientras hace lo propio en San Petersburgo, entre otros, mientras el mismo Berman llora por su viejo Bronx recién rasgado a sablazos por las supercarreteras de Erwin Moses. 

La obra de Berman parece interesante lectura obligatoria para los habitantes del Santiago de Chile de 2024. Quiénes la visiten dentro de un siglo imaginarán cómo habrá sido vivirla en este tiempo pues, al igual que turistas de las capitales europeas de hoy, también comprobarán que la gran urbe moderna que sin duda les maravillará, se habrá construido completa en este tiempo que tenemos el raro privilegio de vivir hoy.

Hace algunas décadas, observábamos Santiago al anochecer, desde los respetables 3.200 metros de altura de la cima del cerro San Ramón. Pocas ciudades grandes del mundo fuera de Los Andes tienen el privilegio de este escenario monumental, aún desaprovechado. Teherán es una de ellas. Esa excursión anual nos permitía pasarle por encima, aunque fuera durante un fin de semana al año, al tráfago de la vida cotidiana del pueblo trabajador de Chile del que formábamos parte. Doblemente intenso en su combate diario contra la dictadura. 

Nos extasiaba el ronroneo poderoso, sordo e incesante y el titilar de gigantesco e inteligente “chip” luminoso, de la gran ciudad que sin duda alguna constituye la obra principal de nuestro trabajo colectivo. 

Desde las alturas menores pero más cercanas del cerro San Cristóbal, verificamos durante las noches de protesta de los años 1980, la eficacia con que certeros cadenazos del pueblo en Rebelión iban apagando Santiago manzana por manzana, y de tanto en tanto voladuras de torres la apagaban completa, de un par de guascazos. Sólo se veían entonces las fogatas entremedio de la humareda negra, espesa y fétida, que la cubría a baja altura, de neumáticos quemados en miles de barricadas. El silencio sobrecogedor de la ciudad paralizada era acompañado del alegre golpeteo de millones de cacerolas y también sacudido por ráfagas de metralla disparadas contra el pueblo, que las volvía a encender no bien eran barridas por miles de militares guerreando en su contra.

Por esos años, las 22 comunas de la Provincia de Santiago no alcanzaban los 3,5 millones de habitantes. Una década antes, cuando muchas marchas de cientos de miles hacen latir allí el corazón de la Revolución Chilena y sus calles atestiguan el bombardeo de La Moneda, la población de las mismas sumaba apenas 2,7 millones. Hoy alcanza a 6,2 millones de habitantes, incluyendo 1,3 millones sumados sólo en las dos primeras décadas de este siglo.

Capital inmigrante

El por entonces venerable y tranquilo corazón de la Comuna de Santiago, donde transcurría buena parte de nuestra jornada laboral, sumaba apenas 225 mil habitantes a inicios de este siglo. Hoy alcanza a 544 mil habitantes siendo ya la tercera comuna de Chile en población y con 320 mil adicionales, la que más habitantes ha sumado en las últimas dos décadas ¡creciendo casi dos y media veces en el período!  

Con el aditamento que muchas sino casi todas esas trescientas mil personas nuevas residentes en la Comuna de Santiago, que conforman hoy la mayoría de su población, ya no provienen del rancio y enjuto campo tradicional chileno, que en los años 1950 les pintaba como Condorito, Juan Verdejo y Carmela de la Pérgola de las Flores.

Las nuevas personas que pueblan hoy la capital de Chile brotan del volcán en plena erupción urbana de los pueblos de América Latina y El Caribe. La mayoría exhibe los finos rasgos de los pueblos originarios de América. Muchas son tataranietas y chosnanietas de las que llegaron por acá encadenadas desde África. Para producir el azúcar de la pastelería y el algodón de los tules, de los elegantes palacios de industriales del Londres decimonónico y un siglo antes los de mercaderes de Ámsterdam. Toda gente muy ilustrada que no hizo ningún asco a arrebatarse sucesivamente el tráfico de esclavos, originado en la señorial Lisboa.

Es un torrente vital, alborotador, cálido, suculento, multicolor, en ocasiones violento, que brota directamente de un cráter abierto en medio de la Plaza de Armas de Santiago. Es un espectáculo alucinante que cualquiera puede comprobar dándose una vuelta por ahí, por estos días. Lo confirman las recientes declaraciones de Rodrigo Roco, Director de Educación de la Municipalidad de Santiago: “Pasamos de tener cerca de un 8% o 9% en proporción de migrantes el 2014, a tener hoy casi un 40%”.

Las 22 comunas de la Provincia de Santiago incluyen a la segunda más poblada de Chile, Maipú, que con 587 mil habitantes ha sumado más de cien mil en las últimas dos décadas. También a La Florida, que con 407 mil habitantes es la quinta comuna más numerosa del país y tuvo su gran crecimiento en décadas precedentes, el que no ha continuado significativamente en las dos últimas.

Sin embargo, la Provincia de Santiago deja afuera a la aledaña Comuna de Puente Alto, la más poblada de Chile. Antes un pequeño pueblo unido al centro por un pintoresco tren de montaña, hoy por una moderna línea de Metro inaugurada por el Presidente Lagos. Actualmente esta comuna tiene 668 mil habitantes, número similar al que tenía Santiago completo en el censo de 1930. 

Los 158 mil nuevos habitantes de la Comuna de Puente Alto desde los inicios de este siglo, la convierten en la segunda que más ha sumado en ese tiempo. Después de Santiago, y antes de Quilicura, Antofagasta, Colina, Coquimbo, Maipú, Lampa y La Serena, comunas que le siguen en ese orden. Esta última, por su parte, tenía 167 mil habitantes hace dos décadas, pero ha sumado 100 mil adicionales desde entonces, la novena comuna que más ha agregado, hasta alcanzar 267 mil en la actualidad.

También aledaña a la Provincia de Santiago, la Provincia de Chacabuco ha sumado 226 mil habitantes adicionales en las últimas dos décadas, más que ninguna provincia excepto Santiago, multiplicando 2,7 veces el número de sus habitantes. Es de muy lejos la provincia que ha crecido más rápido y con 363 mil habitantes se ha convertido ya en una de las 15 más pobladas de Chile. Incluye las ya mencionadas comunas de Lampa y Colina, cada una de las cuales creció en más de 100 mil habitantes en las últimas dos décadas, formando parte de las diez comunas de más rápido crecimiento del país. 

Lampa multiplicó su población 3,4 veces en las últimas dos décadas, ocupando el segundo lugar en ese orden de crecimiento, detrás de la comuna de Maule, aledaña a la ciudad de Talca que lo encabeza de lejos, multiplicando su población 3,9 veces en este período, en su caso por migración interna, principalmente. 

Les sigue la comuna de Alto Hospicio, aledaña a la ciudad de Iquique, que multiplicó su población 2,7 veces en este período. Así como Mejillones, que también triplicó su tamaño, balneario cercano a la ciudad de Antofagasta, comuna que, por su parte y como se ha mencionado, es la cuarta que más habitantes ha agregado en este período. En este caso por inmigración externa.

Otras de las comunas de más rápido crecimiento, que han más o menos duplicado su población en lo que va del siglo incluyen, además de la Comuna de Santiago, a Independencia, Quilicura y San Miguel, que forman parte de la Provincia de Santiago, así como Padre Hurtado, Pirque y Buin, que pertenecen a provincias aledañas a la capital. Asimismo a Machalí, comuna aledaña a la ciudad de Rancagua. También a una serie de balnearios de la costa central como El Tabo, El Quisco, Algarrobo y Quintero, en orden de velocidad de crecimiento según esta medida. En todos estos caso, probablemente en su mayoría por migración interna. 

Junto a la gigantesca Provincia de Santiago y la Provincia de Cordillera que incluye la ya mencionada gigante Comuna de Puente Alto, y Maipo que incluye San Bernardo, agrupa asimismo las provincias de Talagante y Melipilla, hasta hace poco zonas rurales con poblados como Curacaví, que hace dos décadas era un antiguo y apacible pueblo rural y en pocos años se ha convertido en residencia de muchas personas que trabajan en la capital.

Sin duda alguna el crecimiento y transformación de la Región Metropolitana de Santiago en las últimas dos décadas ha sido impresionante e histórico. Es una urbe que cuenta en la actualidad con 8,4 millones de habitantes, un tercio más que los que tenía hace dos décadas. Ha recibido a 2,1 de los 4,4 millones de habitantes adicionales de Chile en este período, poco menos de la mitad del crecimiento de la población del país.

Es una aglomeración urbana de tamaño medio respetable que se ubica en la mitad de las cien más grandes del mundo de hoy. En América Latina la superan en la misma categoría Bogotá, Lima, Buenos Aires, y Río de Janeiro, aparte de las gigantes São Paulo y Ciudad de México, que están entre las 10 mayores del mundo.  La población de la Región Metropolitana es similar o supera la de varios países completos, como Suiza, Suecia, Irlanda y Noruega, por ejemplo, además de todas las capitales del viejo continente a excepción de París y Londres.  

El hecho nuevo es que en las últimas dos décadas ha recibido la mayor parte de la inmigración sin precedentes de personas de otras nacionalidades, quienes casi con certeza conforman hoy la mayoría de la población de la Comuna de Santiago, capital de Chile.

De este modo, quienes ascienden hoy al San Ramón pueden apreciar en una noche clara el titilar de un diamante mucho más impresionante y extenso que el que extasiaba a excursionistas de hace dos décadas, un tercio más denso y brillante que entonces. En su corazón palpita el casco histórico de Santiago, con una luminosidad dos y media veces más intensa que antes. 

Urbanización de Chile

Sin embargo, más de 2,3 millones de nuevos habitantes de Chile, más de la mitad del total agregado en lo que va del siglo, se han distribuido en las ciudades que emergen en todas las otras 15 regiones a lo largo del resto del país, en varios casos aún más rápido que la capital. Es decir, sin perjuicio del gran crecimiento y transformación de Santiago, Chile se ha descentralizado levemente en cuanto al número de sus habitantes.

La población total del país se ha multiplicado poco más de un cuarto, 1,28 veces en ese período, como se ha dicho, mientras la Región Metropolitana ha crecido 1,34 veces, poco más de un tercio. De este modo, su participación en la población total ha subido cerca de dos puntos porcentuales, de 40,2 por ciento a 41,9 por ciento del total nacional.

Sin embargo, cuatro regiones del norte del país han crecido tanto y más rápido en lo que va del siglo. La Región de Arica y Parinacota creció también 1,34 veces, la Región de Tarapacá multiplicó su población 1,65 veces y es la que crece más rápido a nivel nacional, e incluye incluye la Comuna de Alto Hospicio, aledaña a la capital regional Iquique, que casi se ha triplicado creciendo 2,67 veces y es la tercera comuna de Chile continental que ha crecido más rápido. La Región de Antofagasta se multiplicó 1,43 veces y la Región de Coquimbo 1,49 veces. 

En conjunto, esas cuatro regiones del norte de más rápido crecimiento, absorbieron 693 mil nuevos habitantes, poco menos de un sexto del incremento total de 4,4 millones en lo que va del siglo. Su participación conjunta se elevó en 1,3 puntos porcentuales, de 10 por ciento a 11,3 por ciento del total nacional. Mismos que perdieron las regiones de crecimiento más lento.

Otras dos regiones, Valparaíso y Libertador Bernardo O´Higgis, crecieron 1,27 veces en las últimas dos décadas, ritmo parecido a las 1,28 veces que se multiplicó la población de Chile en el período. 

Las ocho regiones restantes también han crecido, pero significativamente menos que el promedio nacional de 1,28 veces en lo que va del siglo. Ellas son las regiones de Maule, Los Lagos, Atacama, Magallanes y Antártica, Aysén del General Carlos Ibánez, Ñuble, La Araucanía, Bío-Bío y Los Ríos, en ese orden, han multiplicado su población entre 1,24 veces y 1,12 veces, en orden descendente. En conjunto han sumado 950 mil habitantes adicionales en las últimas dos décadas, hasta alcanzar 6,4 millones de habitantes, un 30,5 por ciento del total nacional en 2024. Sin embargo, dado que el resto de las regiones creció más rápido, estas perdieron cerca de 10 puntos porcentuales desde el año 2002, cuando representaban el 40 por ciento del total nacional.

Con todo, la distribución de población a lo largo del país se mantiene en general. El total nacional, como se ha mencionado, ha crecido poco más de un cuarto, 1,28 veces, en 4,4 millones de habitantes, desde 15,7 millones en 2002 a 20,1 millones en 2024. 

Todas las regiones crecieron, encabezadas por la Metropolitana de Santiago que, como se ha mencionado, en 2024 alcanza a 8,42 millones de habitantes, un 41,9 por ciento del total nacional y 1,7 puntos porcentuales más que en 2002, un crecimiento de 1,34 veces. Le sigue la Región de Valparaíso con 2 millones de habitantes y un 10,1 por ciento del país, proporción levemente menor que en 2002. 

En tercer lugar de población se ubica la Región del Bío-Bío con 1,7 millones y 8,8 por ciento del total, una caída de 1,1 puntos porcentuales, creciendo 1,14 veces, la mitad del ritmo que multiplicó la población nacional 1,28 veces en lo que va del siglo. En cuarto lugar está la Región de Maule con 1,2 millones, un 5,8 por ciento del total y un crecimiento de 1,24 veces, cercano al total nacional. Aledaña a la ciudad de Talca, capital regional, incluye la Comuna de Maule que, cuadruplicando su población de hace dos décadas es la comuna de más rápido crecimiento a nivel nacional. En quinto lugar se ubica la Región de La Araucanía, que sobrepasó el millón de habitantes, con un 5,1 por ciento del total y un crecimiento de 1,14 veces. 

Les sigue la Región del Libertador Bernardo O’Higgins, en sexto lugar de población pero a punto de pasar al quinto. También por encima del millón de habitantes y con un 5,1 por ciento del total nacional, pero con un crecimiento de 1,27 veces en el período, similar al total nacional. Incluye la mencionada Comuna de Machalí, que ha más que duplicado su población en estas dos décadas, una de las 9 de más rápido crecimiento, aledaña a Rancagua conectada por metrotren a Santiago en menos de dos horas. 

En séptimo lugar se ubica la Región de Los Lagos, con 912 mil habitantes y un 4,5 por ciento del total nacional, con un crecimiento importante de 1,23 veces, impulsado por la Comuna de Puerto Montt, que con cerca de cien mil nuevos habitantes es una de las que más ha agregado en las últimas dos décadas. 

En octavo lugar de las más pobladas sigue la antes mencionada Región de Coquimbo, con 880 mil habitantes, que ha multiplicado su población 1,4 veces en las últimas dos décadas. Ocupa el tercer lugar entre las de más rápido crecimiento en ese período, tras la Región de Antofagasta que ha crecido 1,43 veces y Tarapacá que encabeza este ranking y ha crecido 1,65 veces, sobrepasando en población a la Región de Atacama. La Región de Coquimbo ocupa asimismo el tercer lugar nacional en número de nuevos habitantes, siendo superada en esta medida sólo por la Región de Valparaíso que ha agregado 428 mil nuevos habitantes, y la Metropolitana de Santiago que, como se menciona más arriba, ha sumado 2,1 millones de habitantes en lo que va de este siglo.

Migración

Por primera vez en su historia republicana, la inmigración desde otras naciones en lo que va del siglo XXI representa una proporción significativa del crecimiento de la población del país. Este fenómeno ha alterado definitivamente el rostro del pueblo trabajador, especialmente en las regiones, provincias y comunas que han crecido aún más rápido que el promedio nacional en este período, encabezadas por la región, provincia y comuna que albergan a la ciudad capital, Santiago de Chile. 

Según la proyección del INE de 2018 que sirve de base a este escrito, el saldo migratorio neto acumuló 1,3 millones de personas en las dos primeras décadas de este siglo, representando un 30,4 por ciento del incremento total de la población, el que alcanza a 4,4 millones de personas en el período. Todo ello según esta fuente que casi con seguridad subestima significativamente el fenómeno migratorio. Sin embargo, para tener una idea del impacto que aún así medida significa, baste considerar que, según esta misma proyección, el saldo migratorio acumuló apenas 48 mil personas a lo largo de toda la última década del siglo pasado.

Con seguridad la mayor parte de la inmigración neta fue absorbida por las cinco regiones de más rápido crecimiento en lo que va del siglo, y es la causa principal que multiplica su población igual o más que las 1,28 veces que creció la población total del país. Incluyen la Metropolitana y las cuatro regiones de más rápido crecimiento en el norte del país, Coquimbo, Tarapacá, Antofagasta, y Arica Parinacota, así como Valparaíso y Libertador Bernardo O’Higgins, cuyo crecimiento estuvo levemente por debajo del promedio. 

El aporte de la inmigración al crecimiento del pueblo trabajador en edad activa ha sido aún mayor, puesto que según el INE representa un 40 ciento del incremento de 2,8 millones de personas mayores de 15 y menores de 65 años de edad, tramo que muy probablemente ha recibido la mayor parte de la inmigración.

Sin embargo, el impacto sobre el pueblo trabajador es aún mayor. Así lo constata la estadística de los sistemas previsionales. Esta es la fuente más precisa al respecto, porque no se trata de una proyección estadística sino se basa en cerca de 15 millones de registros de personas afiliadas, actualizados mensualmente. Incluyen cerca de 3 millones de personas jubiladas, poco más de la mitad por AFP y el resto en sistemas públicos, y cerca de 12 millones de afiliadas AFP no jubiladas, todas ellas identificadas con RUT, nombre y apellido. Cubren cerca del 95 por ciento de la población mayor de 16 años estimada por la referida proyección del INE. 

Esta estadística cuasi censal está disponible por nacionalidad desde septiembre de 2019 a septiembre de 2023. Muestra para ese período de cuatro años un aumento neto de cerca de 770 mil personas afiliadas AFP no jubiladas, que incluyen 260 mil de nacionalidad chilena y 289 mil de otras nacionalidades, más de la mitad de las que informan esta condición. Registra asimismo 220 mil nuevas afiliadas que no informan nacionalidad. 

Constata asimismo que las personas afiliadas no jubiladas que declaran otra nacionalidad alcanzan a septiembre de 2023 a 1,3 millones lo que equivale a un 11,3 por ciento del total de personas afiliadas AFP no jubiladas, que en ese momento superan los 11,7 millones de personas. Sin contar una parte de las 220 mil que no declaran este atributo.

La mayor parte de las personas afiliadas que declaran otra nacionalidad, 376 mil y un 29 por ciento del total, son venezolanas, que dan cuenta de la mitad del aumento total en los últimos cuatro años. Han superado en este período a las afiliadas de nacionalidad peruana, que les siguen en número con 256 mil y un 20 por ciento del total. Les siguen afiliadas de nacionalidad haitiana, colombiana y boliviana, en ese orden. Estas nacionalidades en conjunto conforman el 83 por ciento de las 1,3 millones de personas afiliadas que declaran otras nacionalidades.

La proyección del INE entre esos años, por su parte, estima el aumento de población en 853 mil personas, incluyendo una inmigración neta de sólo 156 mil personas. Por otra parte, esta proyección del INE incluye un aumento en el segmento de entre 15 y 64 años de sólo 444 mil personas adicionales, entre esos años.

Ello no parece compatible con el incremento neto de 770 mil nuevas personas afiliadas no jubiladas del sistema AFP, las que evidentemente pertenecen a ese tramo de edad. Incluyen asimismo 289 mil que declaran otras nacionalidades, a las que se deben sumar otras personas de esa condición entre las 220 mil nuevas afiliadas que no informaron nacionalidad. 

De la constatación anterior se desprende que la proyección de población del INE publicada en el año 2018, en que se basan las cifras del presente texto, parece nuevamente presentar un sesgo que subestima severamente la inmigración realmente recibida por el país, al menos entre 2019 y 2023, que según los registros de personas afiliadas a las AFP no jubiladas, fue al menos el doble de la estimada por el INE para este período. Considerando la importancia de la inmigración en el incremento de población total, la subestimación de la misma implicaría el mismo sesgo en el incremento de la población total.

Hay que decir que esta proyección de población del INE en todo caso corrige, aunque lamentablemente de modo parcial como parecen comprobar estas cifras, el sesgo bastante grosero  de la proyección anterior de población, publicada en el año 2014, la que asumió inmigración cercana a cero para los años siguientes ¡mismos en que fue de muy lejos la mayor de la historia!. Dicha proyección fue publicada por la misma dirección del INE que comprobadamente falsificó los resultados del censo de 2012, hasta tal punto que debió ser anulado oficialmente por primera vez en la más que centenaria y prestigiosa historia de esta venerable institución nacional. 

Todas estas cuestiones quedarán zanjadas muy pronto, y obligarán a revisar todas estas cifras, cuando se procese y publique el censo realizado el año 2024. Sin embargo, en base a la evidencia presentada, puede afirmarse con bastante seguridad que la inmigración de las dos últimas dos décadas ha contribuido con cerca de la mitad del considerable crecimiento del pueblo trabajador de Chile en ese período. 

En consecuencia, cerca de la mitad del crecimiento del producto interno bruto, PIB, de Chile, el que se ha duplicado en el curso de este siglo, ha sido valor agregado por las personas de otras nacionalidades que se han sumado al pueblo trabajador de Chile en este período. Puesto de otra manera, el aporte acumulado al PIB de Chile por el trabajo de personas de otras nacionalidades a lo largo de las últimas dos décadas, es del orden de la mitad del PIB del año 2002. Similar al que aportaron las personas de nacionalidad chilena que se incorporaron al pueblo trabajador en el mismo período. Sin duda un aporte extraordinario. 

En los últimos cuatro años, por ejemplo, en que se cuenta con la estadística más precisa de personas afiliadas a los sistemas previsionales, cerca de la mitad de cuyo crecimiento se debe al aporte de personas de otras nacionalidades, puede afirmarse que su trabajo agregó cerca de la mitad del incremento del PIB, el que creció un 15 por ciento en el período. 

Es decir, el trabajo de las personas de otras nacionalidades que se han incorporado al pueblo trabajador de Chile en los últimos cuatro años, han aportado el equivalente aproximado a un 7 por ciento del PIB de 2019. Lo mismo que aportaron las personas de nacionalidad chilena que se incorporaron al pueblo trabajador en el período. 

Si se quiere verlo al revés, sin el aporte de los inmigrantes, el crecimiento del PIB en estos períodos sería la mitad del que se ha registrado.

Motor de modernidad

Al hablar de migración resulta imperativo recordar que los seres humanos somos una especie migratoria. Todas las personas que hoy habitamos el planeta somos descendientes de quienes emigraron de África, la auténtica tierra ancestral de la humanidad completa, hace apenas unos sesenta mil años atrás y a través de incontables dificultades, atravesando continentes y saltando de unos a otros y sobreviviendo una era glacial completa, poblaron toda la superficie del planeta. 

Entre los más inquietos y resistentes de ellos se cuentan quienes migraron hace algunos miles de años hasta el confín del mundo en que está ubicado el territorio de Chile, de quienes casi toda la población actual del país es descendiente directa, aunque no siempre lo reconoce sino muy por el contrario. 

Muy especialmente recordar a quienes alcanzaron su extremo sur y fueron exterminados, no por las increíbles dificultades de la naturaleza de ese territorio, sino por otros inmigrantes que llegaron allí en el siglo XX, venidos desde una pequeña isla en el otro extremo del planeta, que por azar fue la pionera de la migración y urbanización moderna

La reciente comprobación científica de lo anterior, junto a la del desplazamiento de las placas tectónicas y el hecho que los dinosaurios vuelan raudos hoy día por todos los cielos del mundo, se incluyen sin duda entre los descubrimientos más impactantes de las últimas décadas acerca de la vida en nuestro planeta.

Todos los habitantes del territorio que desde hace un siglo y medio conforma Chile somos inmigrantes. Incluidos por cierto los pueblos originarios, de quienes por lo demás casi toda la población actual de Chile, incluidos por cierto la de nacionalidad chilena, desciende sin lugar a dudas, como cualquiera puede comprobar con un sencillo examen de ADN. 

Del mismo modo, y en la época que nos toca vivir, la significativa migración que explica buena parte del crecimiento de la población  chilena en las dos primeras décadas del siglo XXI, ciertamente no tiene nada de extraordinario. La migración del pueblo trabajador es nada menos que el motor de la modernidad. Como regla general, la migración interna es el motor de la transición a la modernidad y la migración externa sostiene el crecimiento de las economías cuando, a resultas de la anterior, alcanzan cierto grado de desarrollo. 

La fuente de la migración masiva a lo largo de los tres últimos siglos ha sido la urbanización, es decir, la migración del campo a la ciudad. La mayor parte del campesinado migra a las ciudades del propio país, pero una parte no menor emigra hacia ciudades de otros países y continentes. Dado que todavía la mitad de la población mundial vive y trabaja en el campo al modo tradicional, este proceso continuará a lo largo de todo el siglo en curso. 

En casos excepcionales, en países y regiones determinadas, la migración externa es un motor importante en todo momento. Es el caso de los EEUU y las llamadas “colonias blancas” de Europa. También de las regiones del Río de la Plata y de São Paulo en América del Sur, así como Magallanes en el caso de Chile. Esos países y regiones recibieron en forma significativa el rebalse de la masiva migración campesina europea del siglo XIX, lo que generó allí importante urbanización y desarrollo económico a inicios del siglo XX. 

El caso de Chile, pequeño y remoto país de marcados rasgos insulares, se ciñe a la regla general, es decir, la migración interna promovió su bien notable transición a la modernidad a lo largo del siglo XX. En la actualidad, cuando ha alcanzado un cierto nivel de desarrollo, su continuado crecimiento se ve reforzado por la creciente inmigración externa, que proviene principalmente de América Latina y El Caribe, en pleno proceso de urbanización.

La población de Chile hasta ahora no incorporaba un componente significativo de personas de otras nacionalidades. Según la magnífica serie histórica compilada por un equipo de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Católica dirigido por el conocido economista Rolf Lüders, la proporción de personas de otras nacionalidades en la población chilena se mantiene en alrededor del uno por ciento a lo largo de toda su historia republicana y hasta fines del siglo XX. 

Se elevó durante la segunda mitad del siglo XIX hasta alcanzar un máximo de 4 por ciento en 1907, pero ello se debe principalmente a la ocupación de zona norte después de la Guerra del Pacífico. En efecto, la mitad de los habitantes de otras nacionalidades no eran inmigrantes sino personas de nacionalidad peruana y boliviana que residían allí antes de la ocupación. 

Hubo sin duda inmigración desde Europa, principalmente de nacionalidad española,  italiana, británica, alemana y francesa, en ese orden. Pero en conjunto la población inmigrante de todas las nacionalidades exceptuando los países vecinos alcanzaba del orden de 80 mil personas en total a lo largo de todo el siglo XX, la que se había reducido a 50 mil y su participación a menos del uno por ciento hacia fines del siglo. 

Muchas de esas personas significaron un aporte extraordinario a la conformación de la sociedad chilena,y se encuentran entre ellos a una pléyade de figuras determinantes de la vida social, económica, científica, cultural y política de Chile ¡Que duda cabe!

Sin embargo, el pueblo trabajador de Chile nunca, a lo largo de toda su historia, incluyó como ahora una parte significativa de otras nacionalidades. Eso es una experiencia nueva. Como todo lo desconocido, da miedo. Y el miedo es azuzado por intereses poderosos que se ven amenazados, y que sabiendo que la turba humana atemorizada es capaz de las peores cosas, tienen la pretensión de instrumentarla para conservar sus irritantes privilegios. Estas reflexiones tranquilas acerca de la migración pretenden justamente apreciarla en todo su extraordinario significado, y esencial humanidad. 

Hablar de modernidad es hablar de urbanización y hablar de urbanización es hablar de migración. Es hablar de dejar atrás el aislamiento y sumisión de la vida y el trabajo en el campo tradicional, donde por lo demás y según NN.UU., todavía habita la mitad de la humanidad, aunque está migrando a las ciudades a un ritmo vertiginoso. 

Hablar de crecimiento de la población es hablar de urbanización, de migración del campo a la ciudad, puesto que sólo en el curso de ese tránsito y a consecuencia directa del mismo se genera la doble explosión, demográfica y económica, que la acompañan en todos los países que la atraviesan. 

La primera explosión multiplica la población al menos por cinco porque gracias a las mejores condiciones sanitarias reduce la mortalidad infantil hasta casi eliminarla, antes que las parejas reduzcan el número de sus hijos, que eran la fuente de la riqueza de la familia campesina.  

La segunda explosión se origina en el Toque de Midas que otorga a las manos del pueblo trabajador el acto de vender en el mercado la mayor parte de lo que produce en la vida urbana. 

Es esta una explosión doble, el primero de cuyos fogonazos resulta de otorgar este toque milagroso al trabajo de los varones. En el campo tradicional ellos se desloman de sol a sol pero el producto de su esfuerzo en buena parte se autoconsume allí sin pasar por el mercado, en su familia y en servicios a los terratenientes. En la ciudad también se desloman de sol a sol, en largos traslados y trabajos aún más intensos, pero la mayor parte de cuyo resultado ahora sí se vende y por este acto agrega valor al PIB. 

Pero hay un segundo fogonazo económico gigantesco, que se origina en las mujeres del pueblo trabajador. Ellas pasan de deslomarse de sol a sol en el campo tradicional, a deslomarse de sol a sol en sus precarios y hacinados hogares en la ciudad, los que pronto sin embargo dejan y se incorporan también ellas al mercado del trabajo, siempre de sol a sol, sumando a sus nuevos empleos y traslados en la ciudad el que siguen realizando en el hogar, hasta que se rebelan masivamente y exigen ser tratadas de igual a igual. 

El resultado de esa doble explosión, demográfica y económica, que acompaña la urbanización, es decir la migración, en Chile lo conocemos bien si observamos lo ocurrido desde el censo de 1930, que constató que por primera vez el número de habitantes rurales era igualado por el de habitantes urbanos, hasta casi un siglo después en 2024. Dicho sea de paso, el hito de 1930 en Chile es exactamente el mismo que NN.UU. constató a nivel global en 2008.

El número de habitantes de Chile se multiplicó por cinco, de cuatro millones en 1930 a veinte millones en 2024. La población rural se mantiene en los mismos dos millones de entonces, mientras quienes la que vive en ciudades se multiplicó por nueve, pasando de dos millones en 1930 ¡a 18 millones en 2024! De ese modo, la proporción de población rural se redujo desde un 51 por ciento en 1930, a 10 por ciento en 2024.

En el mismo período, el PIB de Chile ¡se multiplicó 23 veces, incluyendo duplicarse en el curso del presente siglo! Con la particularidad que la mitad del crecimiento reciente lo han aportado migrantes de otras nacionalidades.

Pero la transición a la modernidad, es decir, el resultado de la urbanización, es decir, el resultado de la migración del campo a la ciudad, es decir, el resultado de la liberación de la esclavitud a la tierra y el hogar en el caso de las mujeres, es también la liberación de las viejas relaciones sociales agrarias y su reemplazo por otras nuevas en la moderna vida urbana. 

La transición a la modernidad es también el resultado de la liberación del sometimiento a los variopintos señorialismos agrarios y el patriarcado masculino, y el paso al sometimiento asalariado a los propietarios del capital, y de ambos a la obligación de pagar rentas a los propietarios de la tierra, las tres grandes clases sociales de la sociedad moderna. 

Es asimismo la creación de los Estados nacionales y supranacionales, la forma moderna de la autoridad política, la moderna forma de El Príncipe. Todas las revoluciones modernas han construido modernos Estados que han jugado el papel principal en prohijar y proteger a sus modernos protagonistas, el pueblo trabajador asalariado y los propietarios de medios de producción, encargados de organizarla y reproducirla de la forma más avanzada disponible, respetando siempre sagradamente la parte del producto que el pueblo trabajador reserva para sí para mantener una vida digna junto a su familia, incluidos sus viejos.  

Este sin duda no es un tránsito tranquilo, no es una simple migración que gotea, sino uno en que el pueblo trabajador se impone mediante una sucesión de irrupciones masivas en el espacio político. Siguiendo un curso cíclico como el que describen todos los movimientos de grandes masas de millones de personas y productores en la sociedad, también incontables partículas en la naturaleza, que interactúan y se influencian unas a otras hasta coincidir en una determinada dirección y sentido. Así conforma en este tiempo de grandes migraciones cada país su respectiva “Era de Revoluciones”. 

Uno de esos ciclos de actividad política del pueblo trabajador y una de sus irrupciones masivas en el espacio político en que todos esos ciclos culminan, las modernas naciones les distinguen del rest y la llaman su Revolución con mayúscula y la reconocen como la madre que los parió a la vida moderna. 

Es así que el caprichoso curso de la urbanización alrededor del planeta y el caprichoso curso de las migraciones que la constituyen, se puede reconocer por los fogonazos de las modernas Revoluciones.

Justamente en esas estamos en Chile. Tras el inacabado parto que ha durado justo un siglo, estamos por estos días culminando nuestra aún inacabada “Era de Revoluciones”. La que por cierto, como sucede en todas, no sólo ha incluido irrupciones populares victoriosas sino también derrotas espantosas. También transitorios, reaccionarios y vanos intentos de imposibles restauraciones de viejas relaciones señoriales, las que aunque intenten vestirse de seda, como rancias y ridículas oligarquías quedan. 

En el trance de culminar nuestra “Era de Revoluciones”, acabando con lo que se inició el 11 de septiembre de 1973, es decir, acabando los grandes abusos y distorsiones que se impusieron entonces al pueblo trabajador, y que aún subsisten como una costra fétida que la moderna sociedad y el moderno pueblo trabajador que bulle debajo pronto se sacará de encima. 

En esas estamos en el Chile de 2024. En medio de una crisis política nacional de padre y señor mío, que nadie desconoce pero que por ahora nadie parece acertar por qué camino resolver. 

Con el agregado original que por primera vez en la historia de este insular territorio, el pueblo trabajador cuenta con un componente significativo que ha nacido en otras tierras y registra otras nacionalidades. Urge fusionar su experiencia en la lucha política común del mismo modo que se ha fusionado su trabajo aportando al conjunto de la producción social. 

Sólo una vez completada en Chile su “Era de Revoluciones”, lo que como en todas partes y siempre sólo será posible cuando una autoridad política se legitime de la única manera que es posible hacerlo, enfrentando a los poderosos para impedir que abusen del pueblo trabajador y exigirles que cumplan todas sus obligaciones en el contrato social moderno.

Santiago, principal obra colectiva del pueblo trabajador de Chile y cuyo pueblo trabajador concentra hoy una proporción aún más significativa de personas de otras nacionalidades, es uno de los lugares donde esta batalla decisiva está siendo librada. 

Su tamaño y potencialidad son muy grandes. Sin duda dará que hablar cuando Chile entre con decisión en la verdadera “Era del Capital”. Ojalá que logre evitar que le sucedan también una “Era del Imperio” que arrastre al país a los horrores de una “Era de Extremos”. 

Anexo

Cuadro 1: Nacional: Indicadores demográficos derivados de estimaciones y proyecciones de población 2002-2035

Año
Estructura de la población2002200620242035
Población (al 30 de junio)
Ambos sexos15.691.70116.347.89020.086.37721.137.769
Hombres7.720.7018.043.9649.910.50010.424.918
Mujeres7.971.0008.303.92610.175.87710.712.851
Crecimiento población total desde 2002, ambos sexos656.1894.394.6765.446.068
Población según grandes grupos de edad
0-14 años4.156.8123.921.5213.698.0253.410.425
15-64 años10.288.68311.017.52913.619.16513.733.523
65 y más años1.246.2061.408.8402.769.1873.993.821
Indicadores de estructura
Índice de masculinidad (por 100)96,996,997,497,3
Relación de dependencia demográfica total (por 100)52,548,447,553,9
Índice de envejecimiento (por 100)30,035,974,9117,1
Edad media de la población29,330,836,741,9
Estructura de la población urbana2002200620242035
Población (al 30 de junio)86,3%87,0%88,7%89,1%
Ambos sexos13.541.50114.221.32817.824.97718.831.623
Hombres6.575.2876.913.9758.721.0859.212.674
Mujeres6.966.2147.307.3539.103.8929.618.949
Crecimiento población urbana desde 2002, ambos sexos679.8274.283.4765.290.122
Estructura de la población rural2002200620242035
Población (al 30 de junio)13,7%13,0%11,3%10,9%
Ambos sexos2.150.2002.126.5622.261.4002.306.146
Hombres1.145.4141.129.9891.189.4151.212.244
Mujeres1.004.786996.5731.071.9851.093.902
Crecimiento población rural desde 2002, ambos sexos-23.638111.200155.946
Período
Dinámica de la población2002-20032006-20072024-20252035-2036
Tasa bruta de natalidad (por 1,000)15,514,711,710,0
Nacimientos243.266239.610235.377211.966
Tasa bruta de mortalidad (por 1,000)5,45,56,37,5
Defunciones84.12589.824126.241158.511
Tasa neta de migración internacional (por 1,000)0,41,20,60,5
Saldo migratorio internacional6.14120.25611.43611.000
Tasa de crecimiento natural (por 1,000)10,19,25,42,5
Tasa de crecimiento total (por 1,000)10,510,36,03,0
Saldo migratorio acumulado desde 200268.8371.323.6651.456.349
Fecundidad10,49%30,12%26,74%
Tasa global de fecundidad1,971,891,581,60
Edad media de la fecundidad29,0329,4830,4330,33
Mortalidad
Esperanza de vida al nacer
Ambos sexos76,977,881,683,4
Hombres73,974,978,980,9
Mujeres80,080,984,386,0
Fuente: CENDA en base a INE: «Estimaciones y Proyecciones 2002-2035, base 2017, región-area tabulados

Cuadro 2: Población total de Chile por región, ordenadas por número habitantes en 2024

Nombre RegionNombre ProvinciaNombre ComunaSUM de Poblacion 2002SUM de Poblacion 2006SUM de Poblacion 2024∆ 2002-24 (# habitantes)∆ 2002-24 (# veces)∆ 2002-24 (% anual promedio)∆ 2006-24 (% anual promedio)% población 2002% población 2024
Total Metropolitana de Santiago6.305.6476.597.6988.420.7292.115.0821,341,32%1,36%40,2%41,9%
Total Valparaíso1.597.3461.669.8392.025.693428.3471,271,09%1,08%10,2%10,1%
Total Biobío1.483.0361.521.8681.686.225203.1891,140,59%0,57%9,5%8,4%
Total Maule943.174975.8761.171.982228.8081,240,99%1,02%6,0%5,8%
Total La Araucanía904.700924.6311.032.164127.4641,140,60%0,61%5,8%5,1%
Total Libertador General Bernardo O’Higgins808.184843.1311.025.586217.4021,271,09%1,09%5,2%5,1%
Total Los Lagos742.689779.460912.171169.4821,230,94%0,88%4,7%4,5%
Total Coquimbo628.489664.731879.267250.7781,401,54%1,57%4,0%4,4%
Total Antofagasta502.741531.553718.232215.4911,431,63%1,69%3,2%3,6%
Total Ñuble455.240465.154521.71166.4711,150,62%0,64%2,9%2,6%
Total Los Ríos369.407374.372412.78643.3791,120,51%0,54%2,4%2,1%
Total Tarapacá246.265268.976406.287160.0221,652,30%2,32%1,6%2,0%
Total Atacama263.924274.064319.99256.0681,210,88%0,86%1,7%1,6%
Total Arica y Parinacota195.426204.095261.77966.3531,341,34%1,39%1,2%1,3%
Total Magallanes y de la Antártica Chilena152.394156.053183.23530.8411,200,84%0,90%1,0%0,9%
Total Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo93.03996.389108.53815.4991,170,70%0,66%0,6%0,5%
Suma total15.691.70116.347.89020.086.3774.394.6761,281,13%1,15%100%100%

Fuente: CENDA en base a INE: «Estimaciones y Proyecciones 2002-2035 – comunas

Cuadro 3: Población total de Chile por provincia, ordenadas por número habitantes en 2024

Nombre ProvinciaSUM de Poblacion 2002SUM de Poblacion 2006SUM de Poblacion 2024∆ 2002-24 (# habitantes)∆ 2002-24 (% anual promedio)∆ 2006-24 (% anual promedio)% población 2002% población 2024
Santiago4.866.8055.010.4366.170.1211.303.3161,08%1,16%31,0%30,6%
Concepción951.660972.5521.078.673127.0130,57%0,58%6,1%5,9%
Valparaíso679.003704.513831.958152.9550,93%0,93%4,3%4,3%
Cautín695.522716.234815.799120.2770,73%0,73%4,4%4,4%
Cachapoal562.376589.886731.581169.2051,20%1,20%3,6%3,6%
Cordillera539.951572.188720.444180.4931,32%1,29%3,4%3,5%
Elqui382.843414.675594.663211.8202,02%2,02%2,4%2,5%
Maipo391.355429.849585.222193.8671,85%1,73%2,5%2,6%
Antofagasta320.716342.083475.920155.2041,81%1,85%2,0%2,1%
Talca367.504380.717466.83799.3331,09%1,14%2,3%2,3%
Llanquihue332.820360.660458.662125.8421,47%1,34%2,1%2,2%
Bíobío367.620382.530429.66162.0410,71%0,65%2,3%2,3%
Marga Marga287.611305.613392.953105.3421,43%1,41%1,8%1,9%
Iquique227.236249.301375.256148.0202,31%2,30%1,4%1,5%
Chacabuco136.678171.972362.884226.2064,54%4,24%0,9%1,1%
Talagante224.938251.096358.723133.7852,14%2,00%1,4%1,5%
Diguillín295.943304.914350.12354.1800,77%0,77%1,9%1,9%
Curicó253.026264.499325.51672.4901,15%1,16%1,6%1,6%
Linares263.521271.562317.48353.9620,85%0,87%1,7%1,7%
Valdivia269.017276.207314.62345.6060,71%0,73%1,7%1,7%
Arica192.343201.026258.40966.0661,35%1,40%1,2%1,2%
Osorno230.086233.956250.19220.1060,38%0,37%1,5%1,4%
Suma total15.691.70116.347.89020.086.3774.394.6761,13%1,15%100,0%100,0%
Provincias con menos de 250 mil habitantes en 20242.853.1272.941.4213.420.674567.5470,83%0,84%18,2%18,0%
Fuente: CENDA en base a INE: «Estimaciones y Proyecciones 2002-2035 – comunas

Cuadro 4: Población total de Chile por comuna, ordenadas por número habitantes en 2024

Nombre ComunaSUM de Poblacion 2002SUM de Poblacion 2006SUM de Poblacion 2024∆ población 2002-24 (# habitantes)∆ población 2002-24 (# veces)∆ población 2002-24 (% anual promedio)∆ población 2006-24 (% anual promedio)% población 2002% población 2024% población 2024, acumulada% ∆ población 2002-24, acumuladoPosición Comuna SUM de Poblacion 2024
Puente Alto509.453537.475667.904158.4511,311,24%1,21%3,25%3,33%3,33%3,61%1
Maipú483.980507.149586.812102.8321,210,88%0,81%3,08%2,92%6,25%5,95%2
Santiago224.989276.552544.388319.3992,424,10%3,83%1,43%2,71%8,96%13,21%3
Antofagasta300.303319.944444.276143.9731,481,80%1,84%1,91%2,21%11,17%16,49%4
La Florida376.943379.297407.29730.3541,080,35%0,40%2,40%2,03%13,20%17,18%5
Viña del Mar301.496313.217371.49069.9941,230,95%0,95%1,92%1,85%15,05%18,77%6
San Bernardo255.558274.511348.64093.0821,361,42%1,34%1,63%1,74%16,78%20,89%7
Las Condes255.694265.432343.63287.9381,341,35%1,44%1,63%1,71%18,49%22,89%8
Valparaíso285.076290.203320.81635.7401,130,54%0,56%1,82%1,60%20,09%23,71%9
Temuco257.329267.743309.69652.3671,200,85%0,81%1,64%1,54%21,63%24,90%10
Puerto Montt182.575205.025280.95598.3801,541,98%1,77%1,16%1,40%23,03%27,14%11
Quilicura131.411155.179275.744144.3332,103,43%3,25%0,84%1,37%24,40%30,42%12
Coquimbo170.920186.648275.644104.7241,612,20%2,19%1,09%1,37%25,78%32,80%13
Rancagua222.553228.442274.40751.8541,230,96%1,02%1,42%1,37%27,14%33,98%14
Peñalolén223.363232.935272.91349.5501,220,91%0,88%1,42%1,36%28,50%35,11%15
La Serena167.730182.848267.40099.6701,592,14%2,13%1,07%1,33%29,83%37,38%16
Ñuñoa168.511181.850266.90698.3951,582,11%2,15%1,07%1,33%31,16%39,62%17
Pudahuel201.805212.866261.59659.7911,301,19%1,15%1,29%1,30%32,46%40,98%18
Arica191.170199.861257.16365.9931,351,36%1,41%1,22%1,28%33,74%42,48%19
Talca210.107214.233242.34432.2371,150,65%0,69%1,34%1,21%34,95%43,21%20
Concepción226.751227.279239.77613.0251,060,25%0,30%1,45%1,19%36,14%43,51%21
Iquique173.611169.377231.96258.3511,341,33%1,76%1,11%1,15%37,30%44,84%22
Los Angeles174.082186.495223.75149.6691,291,15%1,02%1,11%1,11%38,41%45,97%23
Estación Central131.745122.752221.90190.1561,682,40%3,34%0,84%1,10%39,52%48,02%24
Chillán169.176175.446204.09134.9151,210,86%0,84%1,08%1,02%40,53%48,81%25
Colina79.57397.979197.370117.7972,484,22%3,97%0,51%0,98%41,52%51,49%26
Recoleta161.310154.615196.85635.5461,220,91%1,35%1,03%0,98%42,50%52,30%27
Suma total15.691.70116.347.89020.086.3774.394.6761,281,13%1,15%100,00%100,00%100,00%100,00%346
Comunas con menos de 200 mil habitantes en 20249.454.4879.782.53711.550.6472.096.1601,220,91%0,93%60,25%57,50%57,50%47,70%319
Fuente: CENDA en base a INE: «Estimaciones y Proyecciones 2002-2035 – comunas

Cuadro 5: Población total de Chile por comuna, ordenadas por variación de variación población 2002 – 2024 (# habitantes)

Nombre ComunaSUM de Poblacion 2002SUM de Poblacion 2006SUM de Poblacion 2024∆ población 2002-24 (# habitantes)∆ población 2002-24 (# veces)∆ población 2002-24 (% anual promedio)∆ población 2006-24 (% anual promedio)% población 2002% población 2024% población 2024 acumulada% ∆ población 2002-24, acumuladoPosición Comuna ∆ población 2002-24 (# habitantes)
Santiago224.989276.552544.388319.3992,424,10%3,83%1,43%2,71%2,71%7,27%1
Puente Alto509.453537.475667.904158.4511,311,24%1,21%3,25%3,33%6,04%10,87%2
Quilicura131.411155.179275.744144.3332,103,43%3,25%0,84%1,37%7,41%14,16%3
Antofagasta300.303319.944444.276143.9731,481,80%1,84%1,91%2,21%9,62%17,43%4
Colina79.57397.979197.370117.7972,484,22%3,97%0,51%0,98%10,60%20,11%5
Coquimbo170.920186.648275.644104.7241,612,20%2,19%1,09%1,37%11,97%22,50%6
Maipú483.980507.149586.812102.8321,210,88%0,81%3,08%2,92%14,90%24,84%7
Lampa41.95757.272143.032101.0753,415,73%5,22%0,27%0,71%15,61%27,14%8
La Serena167.730182.848267.40099.6701,592,14%2,13%1,07%1,33%16,94%29,40%9
Ñuñoa168.511181.850266.90698.3951,582,11%2,15%1,07%1,33%18,27%31,64%10
Puerto Montt182.575205.025280.95598.3801,541,98%1,77%1,16%1,40%19,67%33,88%11
San Bernardo255.558274.511348.64093.0821,361,42%1,34%1,63%1,74%21,40%36,00%12
Estación Central131.745122.752221.90190.1561,682,40%3,34%0,84%1,10%22,51%38,05%13
Alto Hospicio53.62579.924143.29489.6692,674,57%3,30%0,34%0,71%23,22%40,09%14
Las Condes255.694265.432343.63287.9381,341,35%1,44%1,63%1,71%24,93%42,09%15
Independencia71.82377.817153.62481.8012,143,52%3,85%0,46%0,76%25,70%43,95%16
Viña del Mar301.496313.217371.49069.9941,230,95%0,95%1,92%1,85%27,55%45,55%17
San Pedro de la Paz83.721100.282153.51669.7951,832,79%2,39%0,53%0,76%28,31%47,14%18
Arica191.170199.861257.16365.9931,351,36%1,41%1,22%1,28%29,59%48,64%19
San Miguel80.65788.678145.42464.7671,802,72%2,79%0,51%0,72%30,31%50,11%20
Pudahuel201.805212.866261.59659.7911,301,19%1,15%1,29%1,30%31,62%51,47%21
Iquique173.611169.377231.96258.3511,341,33%1,76%1,11%1,15%32,77%52,80%22
Lo Barnechea76.73185.855131.05354.3221,712,46%2,38%0,49%0,65%33,42%54,04%23
Calama142.211149.442196.15253.9411,381,47%1,52%0,91%0,98%34,40%55,26%24
Buin65.54975.647117.98252.4331,802,71%2,50%0,42%0,59%34,99%56,46%25
Temuco257.329267.743309.69652.3671,200,85%0,81%1,64%1,54%36,53%57,65%26
Rancagua222.553228.442274.40751.8541,230,96%1,02%1,42%1,37%37,90%58,83%27
Suma total15.691.70116.347.89020.086.3774.394.6761,281,13%1,15%100,00%100,00%100,00%100,00%346
Comunas con menos de 200 mil habitantes en 202410.665.02110.928.12312.474.4141.809.3931,170,71%0,74%67,97%62,10%62,10%41,17%319
Fuente: CENDA en base a INE: «Estimaciones y Proyecciones 2002-2035 – comunas

Cuadro 6: Población total de Chile por comuna, ordenadas por variación población 2002 – 2024 (# veces)

Nombre ComunaSUM de Poblacion 2002SUM de Poblacion 2006SUM de Poblacion 2024∆ población 2002-24 (# habitantes)∆ población 2002-24 (# veces)∆ población 2002-24 (% anual promedio)∆ población 2006-24 (% anual promedio)% población 2002% población 2024% población 2024 acumulada% ∆ población 2002-24, acumuladoPosición Comuna ∆ población 2002-24 (# veces)
Maule17.72625.21268.97551.2493,896,37%5,75%0,11%0,34%0,34%1,17%1
Lampa41.95757.272143.032101.0753,415,73%5,22%0,27%0,71%1,06%3,47%2
Antártica48651511033,155,35%4,79%0,00%0,00%1,06%3,47%3
Alto Hospicio53.62579.924143.29489.6692,674,57%3,30%0,34%0,71%1,77%5,51%4
San Pedro de Atacama4.2375.81111.0306.7932,604,44%3,62%0,03%0,05%1,82%5,66%5
Colina79.57397.979197.370117.7972,484,22%3,97%0,51%0,98%2,81%8,34%6
Santiago224.989276.552544.388319.3992,424,10%3,83%1,43%2,71%5,52%15,61%7
Isla de Pascua3.9525.0248.8724.9202,243,74%3,21%0,03%0,04%5,56%15,72%8
Machalí29.94237.07064.75134.8092,163,57%3,15%0,19%0,32%5,88%16,52%9
Independencia71.82377.817153.62481.8012,143,52%3,85%0,46%0,76%6,65%18,38%10
Quilicura131.411155.179275.744144.3332,103,43%3,25%0,84%1,37%8,02%21,66%11
La Cruz13.32715.71027.89814.5712,093,42%3,24%0,08%0,14%8,16%21,99%12
El Tabo7.4389.30015.1967.7582,043,30%2,77%0,05%0,08%8,24%22,17%13
Padre Hurtado40.09947.06881.74341.6442,043,29%3,11%0,26%0,41%8,64%23,12%14
Torres del Paine5366601.0815452,023,24%2,78%0,00%0,01%8,65%23,13%15
Pirque17.13420.09933.02115.8871,933,03%2,80%0,11%0,16%8,81%23,49%16
El Quisco9.78111.82718.8409.0591,933,02%2,62%0,06%0,09%8,91%23,70%17
Pozo Almonte9.83310.61218.7138.8801,902,97%3,20%0,06%0,09%9,00%23,90%18
Mejillones8.4009.52915.8777.4771,892,94%2,88%0,05%0,08%9,08%24,07%19
San Pedro de la Paz83.721100.282153.51669.7951,832,79%2,39%0,53%0,76%9,84%25,66%20
San Miguel80.65788.678145.42464.7671,802,72%2,79%0,51%0,72%10,57%27,13%21
Buin65.54975.647117.98252.4331,802,71%2,50%0,42%0,59%11,15%28,32%22
Algarrobo9.04310.55716.0957.0521,782,66%2,37%0,06%0,08%11,23%28,48%23
Quintero22.12725.25538.61316.4861,752,56%2,39%0,14%0,19%11,43%28,86%24
Pica3.6203.9036.2912.6711,742,54%2,69%0,02%0,03%11,46%28,92%25
Alhué4.5675.2347.8563.2891,722,50%2,28%0,03%0,04%11,50%29,00%26
Juan Fernández6437321.1044611,722,49%2,31%0,00%0,01%11,50%29,01%27
Suma total15.691.70116.347.89020.086.3774.394.6761,281,13%1,15%100,00%100,00%100,00%100,00%346
Comunas con menos de 200 mil habitantes en 202414.655.94315.094.89217.775.8963.119.9531,210,88%0,91%93,40%88,50%88,50%70,99%319
Fuente: CENDA en base a INE: «Estimaciones y Proyecciones 2002-2035 – comunas

Cuadro 6: Población total de Chile por comuna, ordenadas por variación población 2002 – 2024 (# veces)

Número de Afiliados 1 según país de nacionalidad 2 y sexo
Total2019/09!$A$3:$G$1532023/09!$A$3:$G$153
Actualizado a2019/092023/09Proporción vigenteProporción crecimientoCrecimiento (#/año)Crecimiento (%/año)
País de nacionalidad
CHILE9.778.10110.038.43388,7%85,7%47,4%33,9%57.8520,6%
Otras nacionalidades993.2291.281.83611,3%10,9%52,6%37,5%64.1355,8%
Sin Información3179.535399.606100,0%3,4%100,0%28,6%48.90519,5%
Total10.950.86511.719.875100,0%100,0%170.8911,5%

Manuel Riesco

Vicepresidente CENDA

20 de julio de 2024

P.S. Una versión completa del presente texto, con sus cuadros anexos, se puede encontrar en este vínculo.

Tags: CENDAManuel RiescoMiguel LawnerSalvador AllendeSantiagourbanización
Noticias Anteriores

CON RECURSOS DE LA SUBDERE, LA MUNICIPALIDAD DE GUAITECAS MEJORÓ DOS MULTICANCHAS DE MELINKA

Siguientes Noticias

Gobierno Regional, Obras Públicas y Municipio firman convenio para construcción de Centro de Artesanal de Coyhaique

Otras Noticias Relacionadas

Podemos seguir administrando lo mismo en treinta años: No son 30 pesos, son 30 años
Destacadas

Podemos seguir administrando lo mismo en treinta años: No son 30 pesos, son 30 años

26 de agosto de 2026
Casi 4 de cada 10 estudiantes de Aysén faltan de forma crónica a clases
Destacadas

Casi 4 de cada 10 estudiantes de Aysén faltan de forma crónica a clases

24 de agosto de 2026
Fallece destacado periodista y luchador socio ambiental
Destacadas

Fallece destacado periodista y luchador socio ambiental

22 de agosto de 2026
Habitar el cargo: La incomodidad de la crítica y el vaciamiento del ideario de izquierda
Columnas

Habitar el cargo: La incomodidad de la crítica y el vaciamiento del ideario de izquierda

21 de agosto de 2026
El frío que mata
Columnas

El frío que mata

19 de agosto de 2026
El Gobierno del Ruido
Columnas

El Gobierno del Ruido

11 de agosto de 2026

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PUBLICIDAD

FACEBOOK

PUBLICIDAD

INSTAGRAM

tehuelchenoticias

Detenidos por conducción estado de ebriedad y sus Detenidos por conducción estado de ebriedad y sustancias psicotrópicas aumentan un 5% respecto a 2022
AUTORIDADES Y ORGANIZACIONES CIUDADANAS DESTACAN E AUTORIDADES Y ORGANIZACIONES CIUDADANAS DESTACAN ENTRADA EN VIGENCIA DE LA LEY DE RESPONSABILIDAD PARENTAL Y PAGO EFECTIVO DE PENSIONES DE ALIMENTOS
TRIBUNALES DE FAMILIA PODRÁN RETENER FONDOS DE CU TRIBUNALES DE FAMILIA PODRÁN RETENER FONDOS DE CUENTAS BANCARIAS Y DE AFP PARA EL PAGO EFECTIVO DE DEUDAS DE PENSIONES DE ALIMENTOS
Cuenta Pública Participativa del Servicio de Salu Cuenta Pública Participativa del Servicio de Salud Aysén destaca reducción de listas de espera quirúrgica e inversión en infraestructura
Seremi de Minería destaca avance de proyecto de r Seremi de Minería destaca avance de proyecto de royalty minero que permitirá recursos frescos para las regiones
Columna: Educación inclusiva: resguardando la vid Columna: Educación inclusiva: resguardando la vida de las y los estudiantes
Síguenos en Instagram

TWITTER

Tweets Por TehuelcheNotic

Categorías

  • 50 años del Golpe
  • Columnas
  • Destacadas
  • Editorial
  • El rol de las mujeres en organizaciones sociales.
  • El Rol de los Dirigentes de los Pueblos Originarios en las Organizaciones Sociales.
  • Entrevista
  • Nacional
  • Opinión Ciudadana
  • Regional
  • Sin Categoria

Publicaciones Recientes

  • Podemos seguir administrando lo mismo en treinta años: No son 30 pesos, son 30 años
  • Casi 4 de cada 10 estudiantes de Aysén faltan de forma crónica a clases
  • Fallece destacado periodista y luchador socio ambiental
  • Habitar el cargo: La incomodidad de la crítica y el vaciamiento del ideario de izquierda

 Fono: +56 9 93095358

Correo: contacto@tehuelchenoticias.cl

  • A 50 años del Golpe: Testimonios y Relatos desde Aysén
  • Columnas
  • Contacto
  • Destacados
  • Editorial
  • El rol de las mujeres en las organizaciones sociales. Empoderamiento femenino: Entrevistas y testimonios
  • El Rol de los Dirigentes de los Pueblos Originarios en las Organizaciones Sociales
  • Entrevistas
  • Las Voces de Aysén y su Aporte a la Identidad Local
  • Nacional
  • Nosotros
  • Opinión Ciudadana
  • Propuesta Constitucional
  • Regional

© 2022 Tehuelchenoticias - Todos los derechos reservados

No Result
View All Result
  • A 50 años del Golpe: Testimonios y Relatos desde Aysén
  • Columnas
  • Contacto
  • Destacados
    • INICIO
  • Editorial
  • El rol de las mujeres en las organizaciones sociales. Empoderamiento femenino: Entrevistas y testimonios
  • El Rol de los Dirigentes de los Pueblos Originarios en las Organizaciones Sociales
  • Entrevistas
  • Las Voces de Aysén y su Aporte a la Identidad Local
  • Nacional
  • Nosotros
  • Opinión Ciudadana
  • Propuesta Constitucional
  • Regional

© 2022 Tehuelchenoticias - Todos los derechos reservados