Estimadas Compañeras y Compañeros Dirigentes PC y Frente Amplio.
Región de Aysén.
Por MIGUEL ANGEL ROJAS P.
Ya casi un mes que el Compañero Daniel Jadue cumplirá injustamente privado de su libertad. Por medio de la presente carta abierta me dirijo a ustedes y creo representar a muchas Compañeras y Compañeros con un profundo sentido de molestia y frustración, sentimientos que no puedo seguir guardando ante el silencio ensordecedor de nuestro sector frente a la injusta encarcelación de nuestro compañero Daniel Jadue.
Daniel ha sido un pilar fundamental en nuestra lucha por la justicia y la igualdad, y su actual situación no es más que una muestra clara de la persecución política a la que como sector estamos siendo sometidos. Es inadmisible que, como comunistas y de izquierda, no hayamos manifestado públicamente nuestra solidaridad y repudio ante esta evidente injusticia.
La falta de fraternidad y apoyo hacia Daniel no solo es decepcionante, sino que también erosiona los principios y valores que decimos defender. Tal como se establece en el Manifiesto Comunista, nuestra lucha se basa en los principios de justicia y solidaridad, valores que deben guiar nuestras acciones en todo momento. El Manifiesto nos recuerda que «los comunistas luchan por la consecución de los intereses inmediatos de la clase obrera, pero en el movimiento presente, representan, al mismo tiempo, el futuro del movimiento.» No podemos permitir que nuestros principios queden en palabras vacías cuando uno de los nuestros es víctima de la injusticia.
Además, resulta contradictorio que mientras nos encontrábamos en campaña política, nos sacábamos fotos con el compañero Daniel Jadue, mostrándolo como un símbolo de nuestros ideales y luchas. Y ahora, ante su injusto encarcelamiento, destacamos por nuestro silencio. Esta actitud no solo traiciona a Daniel, sino que también traiciona a nuestra historia y nuestros principios. No basta con colocar una foto junto al compañero Daniel Jadue en las redes sociales; como comunistas o representantes ideales de izquierda o humanistas, debemos salir a la calle y manifestarnos activamente.
¿O el silencio se debe a que muchos solo se unieron a la campaña buscando trabajo? Esta es una pregunta incómoda, pero necesaria. Somos nuestras acciones, y es en momentos de crisis cuando realmente demostramos nuestros valores y compromiso.
¿Qué nos diría la compañera Gladys Marín o el compañero Salvador Allende en este momento? Ambos lucharon incansablemente por la justicia y la solidaridad, y no hubieran permitido que la indiferencia se apodere de nosotros en momentos de necesidad. Debemos honrar su legado con acciones concretas y valientes.
Sin ánimo de dividir, sino todo lo contrario, con el respeto y la urgencia que la situación amerita, que como partido o sector emitamos una declaración pública expresando nuestra indignación y apoyo a Daniel Jadue. No podemos permitir que la indiferencia y la apatía nos definan en momentos tan cruciales.
Compañeros y compañeras, este es el momento de demostrar nuestra verdadera fuerza y unidad. Debemos actuar con valentía y determinación, recordando siempre que nuestra lucha es por la justicia, la igualdad y la solidaridad. Juntos, podemos superar cualquier obstáculo y demostrar que nuestra voz no puede ser silenciada. Ayer fueron nuestros Compañeros y Compañeras en dictadura. Hoy es el Compañero Daniel Jadue, pero mañana puedo ser yo o cualquiera de nosotros.








