Roberto Recabal (68) nació en la Región de Aysén y ha recorrido por más de cuatro décadas la tierra y los cielos de la Patagonia. Primero, tras ser emplazado por su familia, como camionero. Y luego, en paralelo, desde 1977 como piloto, siguiendo la pasión de toda su vida.
Su historia está marcada por el rol que desempeñó en el poblamiento, el abastecimiento y la conexión que generó para su comuna, Villa O’Higgins, recorriendo kilómetros que lo llevaron, incluso, del otro lado de la cordillera para satisfacer las necesidades de su comunidad. Hoy mantiene un fuerte vínculo con la zona y en especial con el Campo de Hielo Sur, lugar que señala clave para el futuro mundial.
Por ello es que, además, con miras a mejorar la conexión y abrir oportunidades económicas y de desarrollo en su zona, afirma que “lo ideal sería que todas las licitaciones que se hacen en aviones, que sean ahora aviones presurizados que vayan con la tecnología”.
Para Recabal, piloto con 46 años de experiencia, “la Región de Aysén es una de las más malas para volar, reconocida por todo el mundo”. Según explica “generalmente allí la nubosidad está entre los 10 mil y 13 mil pies”, por lo que actualmente “con un avión a pistón es muy complejo sobrepasar ese nivel”. La ventaja observada en este tipo de aeronaves está en que “el avión presurizado tiene la facilidad de llegar a 18, 20 o 25 mil pies de altura”.
Dicha tecnología de presurización en una aeronave se trata del bombeo activo de aire comprimido en la cabina, debido a que mayor altura el oxígeno desciende. En ese sentido afirma que “los aviones presurizados te dan la garantía que vas a llegar a destino”.
No contar con esta tecnología trae problemas como “por ejemplo, desde la semana pasada no hay vuelos a O’Higgins por condiciones climáticas, y un avión presurizado no hubiera tenido ningún problema en hacer ese vuelo”. Por eso afirma que “te daría una garantía extraordinaria para que los vuelos itinerarios a la fecha”.
Otro de los problemas que identifica actualmente es que “los aviones a pistón, generalmente, por una norma de la Dirección General de Aeronáutica Civil tienen que tener oxígeno para los pilotos y para los pasajeros. Y eso es imposible acá en Aysén”.
“Por eso es tan importante, no solamente para los pasajeros que van desde Coyhaique a O’Higgins, que son colonos, sino que también una tremenda puerta para que conozcan el territorio más maravilloso que existe en Chile y en el mundo que es Parques de Hielo Sur”, agrega.
El piloto además contrasta la situación del transporte en Villa O’Higgins con “Explora, que hace turismo en Cochrane. Contrata aviones turbohélice para sus pasajeros hasta Balmaceda. Un vuelo de 30 minutos”.
Desde esa perspectiva cuestiona ¿Cómo no vamos a ser merecedores los pobladores de O’Higgins no tener turbohélice que también garantice seguridad y poder cumplir con los itinerarios en la zona?”
En ese sentido, explica que la ventaja de un avión presurizado está en que “el pasajero tendría la seguridad y la certeza que el día en que programa su vuelo va a llegar a O’Higgins”.
Villa O’Higgins, una comuna clave para el futuro de Chile y el mundo
En el contexto climático y político en ese sentido en que se encuentra el mundo, las miradas se dirigen a zonas glaciares por sus reservas de agua y para la investigación.
“Creo que el 90% de los chilenos lamentablemente no conoce la importancia que tiene esa comuna geopolíticamente para Chile. Ahí está Campos de Hielo Sur, la tercera reserva hídrica más importante del mundo. ¿Cuántos chilenos saben de eso? Los grandes conflictos que vienen dentro de poco no son por cobre, no son por gas, son por agua. Y ahí está, 350 km de hielo, es como viajar de Santiago a Chillán. 2000 metros de profundidad de hielo”, explica.
Recabal señala que este campo de hielo, en su magnitud, se encuentra tan sólo detrás de Groenlandia y la Antártica. Y por ello plantea que allí “deben estar los universidades, el mundo científico y conocer todo lo que está bajo el hielo en la Antártica, que está bien, pero acá también en Campos de Hielo Sur, en la Región de Aysén”.
Finalmente, concluye que “aparte que soluciona un problemas los aviones presurizados para los pobladores del sector también se abre una tremenda para el turismo, porque todo el mundo busca la Patagonia. Y creo, y siempre he sido un convencido, que la única posibilidad de desarrollo que tiene la Región de Aysén es a través del turismo. Ojalá prospere. Ojalá las nuevas licitaciones sean con aviones presurizados”.
Comunicado: Agencia Veritas








