Feliz Día de San Valentín
Queridos Lectores y amigos las fabulas que son una herramienta para el alma. Esta semana en el marco del día de San Valentín quería contarles una historia relacionadas con el amor. Hoy martes 14 de febrero es el día de los enamorados. Esta historia es un regalo para todas las personas que vibran con el amor. A continuación, les presento La Princesa con el Corazón de Roca”
Érase una vez…… una Princesa increíblemente rica, bella y sabia. Cansada de pretendientes mentirosos que se acercaban a ella, solo para conseguir sus riquezas, hizo publicar por todo el pueblo que se casaría con quien le llevase el regalo más valioso, tierno y sincero a la vez. El palacio se llenó de flores y regalos de todos los tipos y colores, de cartas de amor incomparables y de poetas enamorados. Y entre todos aquellos regalos magníficos, descubrió una piedra; una simple y sucia piedra. Intrigada, hizo llamar a quien se la había regalado. A pesar de su curiosidad, mostró estar muy ofendida cuando apareció el joven, y este se explicó diciendo:
– Esa piedra representa lo más valioso que os puedo regalar, princesa: es mi corazón. Y también soy sincero, porque aún, mi corazón, no es vuestro y es duro como una piedra. Sólo cuando se llene de amor se ablandará y será más tierno que ningún otro.
El joven se marchó tranquilamente, dejando a la princesa sorprendida. Con dicho acto del joven quedó tan enamorada que llevaba consigo la piedra a todas partes, y durante meses llenó al joven de regalos y atenciones, pero su corazón seguía siendo duro como la piedra en sus manos. Desanimada, terminó por arrojar la piedra al fuego; al momento vio cómo se deshacía la arena, y de aquella piedra tosca surgía una bella figura de oro. Entonces comprendió que ella misma tendría que ser como el fuego, y transformar cuanto tocaba separando lo inútil de lo importante.
Durante los meses siguientes, la princesa se propuso cambiar en el reino, y como con la piedra, dedicó su vida, su sabiduría y sus riquezas a separar lo inútil de lo importante. Acabó con el lujo, las joyas y los excesos, y las gentes del país tuvieron comida, salud, jubilación y libros. Cuantos trataban con la princesa salían encantados por su carácter y cercanía, y su sola presencia transmitía tal calor humano y pasión por cuanto hacía, que comenzaron a llamarla cariñosamente ‘La princesa con el corazón de fuego’. Y como con la piedra, su fuego deshizo la dura corteza del corazón del joven, que tal y como había prometido, resultó ser tan tierno y justo que se casaron e hizo feliz a la princesa hasta el fin de sus días.
Esta historia nos muestra que el verdadero amor se encuentra en las cosas simples de la vida ¿Pero que es el amor? Maturana define el amor, señalando que es la emoción fundamental que hace posible nuestra evolución como seres humanos.
Lo define de la siguiente forma: «… cuando habla de amor, no habla de un sentimiento, ni habla de bondad o sugiriendo generosidad. Cuando habla de amor habla de un fenómeno biológico, habla de la emoción que especifica el dominio de acciones en las cuales los sistemas vivientes coordinan sus acciones de un modo que trae como consecuencia la aceptación mutua, ósea la validación de otro como una persona única y libre.
En ese sentido, los seres humanos somos intrínsecamente amorosos, y podemos comprobarlo fácilmente, observando lo que ocurre cuando a una persona se le priva del amor, o sea, se les niega el derecho a existir o se les quita validez a sus propios fundamentos básicos, emocionales, para la existencia. Esta carencia afectiva produce trastornos, como la ansiedad, la agresividad, desmotivación, inseguridad, tristeza y estrés crónico, etc.
Pero lamentablemente el sistema capitalista y este mundo convulsionado, nos ha llevado alejarnos del amor, del amor propio, del amor con nuestros hijos y familias, el amor por el trabajo y por lo que hacemos o estudiamos. El filósofo polaco Zygmunt Bauman ha bautizado esta tendencia el «Amor Líquido» en un texto donde muestra cómo la posmodernidad, no sólo ha calado los cimientos de las ideologías y la política, sino los de las relaciones íntimas. Bauman plantea la primera paradoja es que, aunque las personas están más conectadas por medios electrónicos y de comunicación, no necesariamente están menos solas. La segunda, que, aunque la lógica del consumo se ha trasladado a las relaciones, y éstas se toman o se dejan como si se tratara de ir de compras, subsiste el temor a ser «desechado». La tercera es que, aunque la gente sigue buscando seguridad, quiere relaciones livianas, que no le cuesten demasiado esfuerzo. De todo esto está hecho el amor líquido.
El amor líquido, en definitiva, es un signo de los nuevos tiempos. De que lo desechable, la incertidumbre y la inestabilidad se han instalado también en nuestra vida cotidiana. Pero eso no quiere decir que el amor romántico y para siempre haya terminado. El amor en pareja tiene el mismo ciclo vital que un ser vivo, va creciendo, pero a su vez hay que cuidarlo día a día. Sustituir el amor propio, por el amor hacia los demás. A juicio personal creo que la clave en el amor es poder salir de nuestro egoísmo individual y entregarnos a los demás. “El amor es cambiar un insufrible tirano por un buen amigo”.
PhD (c) Miguel Angel Rojas Pizarro.
Psicólogo – Profesor de Historia y Cs. Políticas.








