Haciendo gala de una pésima gestión municipal, el alcalde de Coyhaique, Carlos Gatica, apareció este viernes en medios de comunicación nacionales informando que no cuenta con los recursos para pagar los sueldos de los trabajadores y que ante esta situación se ve en la obligación de “organizar un bingo”. De paso, acusó al gobierno de no facilitarle los recursos necesarios para complementar los 250 millones de pesos que mensualmente se destinan al pago de los profesores.
El alcalde que llegó al cargo en cupo DC, pero luego tomó distancia del partido y que nunca se supo a ciencia cierta si optó por el rechazo o el apruebo en el plebiscito constitucional ha mantenido una nefasta administración, sumando uno y otro problema a los ya existentes.
«Tiene una composición mixta. Parte de la composición mixta es un déficit que se arrastra por la ley de Planta Docente que establece que hay horas de docencia y otra que son para planificación y esas horas se consolidaron con esta ley y lo que hacía era que el profesor que tenía 40 horas de clases ya no tenía 40 horas, sino 20 y 20 de planificación y por lo tanto había que contratar otro profesor que supliera las otras 20 horas de clases. Ahí aumentó la dotación. En el caso de Coyhaique teníamos 700 funcionarios y llegamos a 1.200 en el DEM (Dirección de Educación Municipal)», dijo a emol el alcalde Carlos Gatica.
«Estamos organizando, planeando un bingo, una acción que pueda hablar de recursos. Estamos hoy día consiguiéndonos premios, buscando a empresas a todos lados dentro de las mismas gestiones que podemos hacer es buscar premios para levantar el bingo. Tenemos los establecimientos, los mismos gimnasios para poder levantar este tipo de iniciativas y principalmente hoy día tener recursos para poder apalear este déficit que cierta parte de arrastra de administraciones anteriores, pero otra se agudiza con los gastos que se han aumentado en el último tiempo».
Finalmente señaló que de no existir el bingo o alguna otra ayuda estatal se verá imposibilitado de cumplir con el compromiso de pago de sueldos a profesores y docentes, aunque algunos mal pensados leen entre líneas que podría tratarse de una maniobra política para futuros despidos de fin de año.








