Columna Seremi de educación Isabel Garrido Casassa
Como sociedad tenemos una gran deuda con las niñas, niños y adolescentes. Si bien se ha avanzado considerablemente en la equidad, aún queda mucho camino por recorrer. Las mujeres seguimos percibiendo un sueldo hasta 30% menor que nuestros pares varones por las mismas tareas, a pesar de dedicar muchas más horas del día a trabajar (considerando las labores de cuidados). Las personas disidentes en materia de género son discriminadas cada día; nos estremece el hecho que las personas trans en América Latina tienen una expectativa de vida de apenas 35 años. Los varones continúan siendo ferozmente ridiculizados por expresar sus sentimientos o manifestarse de manera distinta a lo que establece el rígido esquema masculino. Y podríamos seguir.
Muchas de estas desigualdades, que tienen su origen en la cultura, pueden ser abordadas educando en afectividad, sexualidad y equidad de género desde temprana edad. Esto ya existe al interior de los establecimientos educacionales. El problema es que es limitado, porque se centra solo en lo reproductivo. Lo que buscamos es ampliar la mirada para que abarque también la afectividad, las relaciones interpersonales, el autocuidado, entre otros aspectos que son parte del desarrollo de las personas. Esto es la Educación en Afectividad y Sexual Integral.
Es por ello que a hemos invitado a las comunidades educativas a detener la programación regular por un día y dialogar sobre cómo, entre todos y todas, podemos comenzar a avanzar hacia una para la igualdad e inclusiva dentro de nuestras escuelas.
“Nuestras voces hacen ley” es el nombre de la segunda jornada hacia una educación no sexista, a la cual el Ministerio de Educación y de la Mujer y Equidad de Género está invitando a participar a todos los establecimientos educacionales del país. Se trata de un proceso participativo que se desarrollará a partir de este 17 de octubre, y que abarcará desde el nivel medio mayor de la educación parvularia -es decir, entre 3 y 4 años- hasta cuarto medio. En esta oportunidad, la jornada busca escuchar y recoger las voces de la comunidad educativa completa: estudiantes, trabajadores y trabajadores, madres, padres y apoderados.
Todas las opiniones deberán ser registradas y subidas a una plataforma especialmente creadas para esta jornada. Luego, ese material será sistematizado para comenzar con el trabajo prelegislativo con el cual se diseñará el proyecto de ley de Política Nacional de Educación en Afectividad y Sexualidad Integral.
Esta es la segunda de un ciclo de 12 jornadas que promoveremos durante los 4 años de gobierno. La primera jornada se desarrolló el 19 de abril con estudiantes de 7° básico a 4° medio. En ella participaron 1.364 establecimientos, 859 de ellos públicos. En torno al 90% de los equipos directivos de los establecimientos educacionales que participaron, calificaron la jornada como buena y muy buena.
Invitamos a todos los equipos directivos a organizar sus jornadas y a convocar a sus comunidades a participar, y avanzar decididamente en una educación para la igualdad.








