Por Víctor Vásquez Vargas: Desde Puerto Ingeniero Ibáñez
Más de 30 años sin verse, separados por la distancia, el tiempo, imponderables y las circunstancias llegaron a su fin, cuando se re encontraron en la pequeña localidad de Puerto Ingeniero Ibáñez los hermanos José y Úrsula Mansilla Cárcamo. Fue esta última que tomó la decisión de visitar a su hermano mayor, don José, que actualmente tiene 82 años y una vida de sacrificio y esfuerzo. “Más de treinta años sin vernos y de repente llegó mi hermana acá y ahora estamos conversando, comiendo un plato de algo, contentos y felices que nos volvimos a juntar como cuando éramos chicos antes”, declara don José, visiblemente emocionado.
José Mansilla Cárcamo nació en 1940 y se vino de joven con un sobrino a Coyhaique y luego Puerto Ingeniero Ibáñez, donde trabajó de puestero y cuidador de animales, también tuvo un paso por Villa Ortega, “soltero solo toda la vida, he andado y caminado”, reconoció. Tras ello regresó a Ibáñez, “aquí pienso terminar mi vida”, agregó.
Y recuerda sus años de carencias y esfuerzos, “había que hacerle pata ancha a la vida, aunque haya sido mala”.
Su hermana Úrsula Mansilla Cárcamo, dijo sentirse feliz de volver a ver a su hermano. “Feliz y contenta por ver a mi hermano, está super bien, con su casita, porque él sufrió para tener sus cosas, pero las tiene, con su esfuerzo y trabajo. No sabe leer, ni escribir, pero salió adelante”.
Por su parte, Alex Andrade mansilla, hijo de Úrsula y sobrino de don José, añadió que “una hermosa experiencia, muy linda, emociona, porque veo a mi madre feliz de reencontrarse con su hermano después de tantos años y para mí también había primos que no conocía”.








