Reconocieron que lo positivo fue el proceso vacunatorio contra el Covid-19.
Desconexión con el pueblo de Chile, sus necesidades y demandas, y la violación sistemática de los derechos humanos, son parte de la evaluación que los partidos de oposición realizaron de lo que fueron los cuatro años de la gestión de Sebastián Piñera al mando del país.
Por otra parte, coincidieron en señalar que el proceso de vacunación fue lo único positivo que se puede rescatar. “Un gobierno que improvisó durante estos cuatro años. El estallido social lo encontró con una falta de vinculación con la ciudadanía que mostró una pésima gestión del conflicto social, porque un gobierno de derecha no cuenta con el equipo que tenga las habilidades necesarias para enfrentar situaciones de esta naturaleza”, dijo Humberto Marín, dirigente del PPD.
Marín también señaló que en el denominado “conflicto mapuche” se adoptaron decisiones desafortunadas que implicaron “apagarlo con bencina”.
En el tema de la delincuencia, aunque fue bandera de lucha de las dos administraciones de Sebastián Piñera, fueron “un fracaso”, según Marín, y “tiene que ver con políticas mal implementadas en esta materia”.
También en materias migratorias existieron desaciertos – de acuerdo a Humberto Marín- ya que se invitó a ciudadanos venezolanos, “sin la institucionalidad para recibirlos, esto demuestra a un gobierno que improvisó de principio a fin”.
No obstante, el dirigente PPD le reconoce a Piñera el buen proceso vacunatorio, “una acción a nivel nacional que, como partido, reconocemos”, precisó.
Mientras Fabián Añiñir, presidente del Partido Socialista, dijo que es preciso recordar que el “movimiento social de Aysén marcó la primera administración de Piñera y habiendo tenido una segunda oportunidad, tampoco fue capaz de avanzar en el petitorio regional. Un gobierno marcado por el estallido social, que surge a raíz de la poca conexión que hay con los reales problemas de la gente, tales como pensiones, AFP y que este gobierno trató de no tocar”.
Y aunque existió bastante oposición del oficialismo a los retiros de las administradoras, finalmente se hicieron tres. “Es un gobierno quebrado, porque muchos de los colaboradores, partidos, amigos de su gobierno, terminaron aprobando los retiros del 10%, donde el gobierno decía una cosa y se aprobaba otra”.
El máximo referente del PS en Aysén, destacó el proceso de vacunación, “pero lo malo y lo feo superan con creces lo ejecutado”.
Desconexión ciudadana
Por su parte Fernanda Soto, de la directiva de Convergencia Social, agregó que “su sello fue la desconexión con la ciudadanía, donde el más claro ejemplo fue el estallido social, donde se expresó el descontento general del país por demandas incumplidas”.
Y lo primero que hizo Piñera fue “echarles la culpa a extranjeros, porque no podía entender que estas demandas vinieran de chilenos y chilenas. Jamás pudo conectar con las personas y sus exigencias”.
A su vez Soto subrayó que hay una mayor desconfianza en el estado y sus instituciones, tras la administración de Sebastián Piñera. “Hay situaciones en Aysén muy urgentes que el gobierno saliente jamás se hizo cargo, tales como conectividad, acceso a servicios básicos” y “este es el legado lamentable que nos deja el gobierno de Sebastián Piñera”.
Claudia Cantero, de la directiva de Revolución Democrática, al igual que en Convergencia Social, en Revolución Democrática creen que el legado de Piñera pasa por la desconexión absoluta con las demandas ciudadanas. “Nos habla de un gobierno que no conoce la realidad, ni las necesidades y problemas que afectan a los territorios”.
Asimismo, existió “una violación constante de los derechos humanos, lo cual refleja que fue un gobierno que no supo enfrentar la crisis social y política del país y la forma que tuvo de hacerlo fue a través de la violencia de estado”.
También sostuvo que la vacunación fue un proceso que ayudó a controlar la pandemia en el país.
El peor evaluado de la historia
Desde el Partido Comunista, en tanto, Rosa Pesutic, añadió que “el desgobierno de Piñera ha sido peor evaluado que el de Pinochet y eso es mucho decir, hablamos de un régimen que fue una Dictadura atroz y este gobierno de Piñera tiene una evaluación aún más baja”.

No obstante, reconoció que “lo bueno, el manejo de la pandemia, Chile estuvo a la vanguardia en esto de la vacunación y eso evitó más muertes”.
Pero, junto con eso agregó que “se llegó tardísimo a apoyar a la gente que tuvo que quedarse en sus casas y no pudo salir a trabajar, no se les entregó ayuda oportuna de carácter económica, teniendo los recursos se le negó el pan a la gente”.
Y -para Pesutic- los retiros de los fondos de pensiones no fue una buena política.
“La constante agresión a la gente, cualquier manifestación fue respondida con violencia y lo vemos también en la macrozona de la Araucanía, algo doloroso, porque se optó por militarizar la zona, utilizando la fuerza, con negacionismo a los problemas reales”.
También “el trabajo con los migrantes, si la solución es andar haciendo zanjas y no reconocer el drama de la persona al hablar de los migrantes ilegales, la verdad es que no existen los ilegales, las personas tienen derecho a movilizarse por el mundo. Chile ha sido habitado por migrantes en su gran mayoría y los pueblos originarios han sido desplazados. No ha habido una acogida y tratamiento con las personas que vienen buscando mejores oportunidades en el país”.

El Partido Radical, también quiso referirse a los últimos días de Piñera, a través de su presidente Guillermo Martínez. “Se caracterizó por la indolencia respecto a la sensibilidad social que se necesita para tener un buen gobierno. Hizo falta más consideración y oído político para saber qué estaba pasando fuera del gobierno y esa es una de las características que marcó el gobierno saliente y los factores adicionales con la pandemia, el estallido social, la situación internacional y la crisis económica que acentuaron el pésimo gobierno de Piñera”, sentenció.








