Cuando quedan horas para que el gobierno de Sebastián Piñera baje la cortina de su segunda administración 2018-2022, es el momento de evaluaciones y una de ellas es, sin duda, la calidad de las autoridades que fueron parte de la gestión en Aysén, su liderazgo, impronta y protagonismo en la implementación de las políticas públicas.
En ese sentido las cifras no mienten y el rechazo a Piñera y su administración supera el 71%, según la última encuesta CADEM, en parte por el mal proceso de designación de autoridades en todas las jerarquías.
Recordemos algunas designaciones que protagonizaron polémicas de la más diversa índole en este cuatrienio.
Cuando asumió Piñera en marzo de 2018, se nominó en la cartera de Minería a Vicente Solís, quien tuvo que ser descartado antes de asumir, ya que no contaba con los requisitos mínimos para liderar ese ministerio en la región, siendo una de las primeras controversias.
También en 2018, la flamante Seremi de Medio Ambiente, Vera Rebeco, fue investigada por hurto simple. El valor de lo hurtado ascendía a unos 40 mil pesos. Tuvo que renunciar.

“Hubo una falta de liderazgo de las autoridades regionales que implica que las políticas públicas no tienen la robustez necesaria, por lo tanto, se afecta a la población de Aysén”, resumió Humberto Marín, dirigente del PPD regional.
Los acosadores
Si pudiéramos decir cuál fue el sello de la gestión en Aysén o definirlo, en una palabra, sin duda que acosador y acosadora estarían presentes.

Como olvidar a los gobernadores de General Carrera, Pedro Durán, quien renunció en medio de un sumario por acoso sexual, antes durante la primera administración de Chile Vamos, había renunciado por grabar sin consentimiento a un estudiante de periodismo. Fue reemplazado por Mauricio Quercia, quien también se vio envuelto en posibles acciones de carácter sexual.
En Capitán Prat, Luis Báez tuvo que dimitir por otra denuncia de acoso sexual, acusado por una funcionaria de gobierno. Luego Gustavo Márquez no correría mejor suerte, siendo denunciado por acoso laboral y por exigir militancia política para su partido, la UDI, a una funcionaria bajo su dependencia.

Rodrigo Solo de Zaldívar, coordinador de seguridad pública en la entonces Intendencia de Aysén, también hizo noticia por una denuncia de connotación sexual.
Por cierto, no solo los hombres de la administración Piñera recibieron sendas acusaciones por acoso, también las mujeres en cargos de relevancia, como la directora del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAMEG), Elizabeth Gutiérrez, quien está suspendida del cargo por denuncias de acoso laboral.
La directora del Instituto de la Juventud Aysén (INJUV), Silvia Leiva, también cesó en su cargo, tras un sumario de acoso laboral a cuestas.
“Viejas de Mierda”
Otra de las autoridades que tuvo un paso polémico por su cartera fue el Seremi de Bienes Nacionales, Alejandro Escobar, quien en medio de una conversación virtual no tuvo mejor frase para referirse a las mujeres de un comité de vivienda de Caleta Tortel que como “viejas de mierda”. Luego se disculpó, pero el daño ya estaba hecho. Como si fuera poco, expuso un elemental Power Point en el gobierno regional que fue la guinda de la torta, por la falta de contenido y desarrollo de las ideas, que terminó por sepultarlo políticamente.
Cultura, las Artes y el Patrimonio
Y en cultura, Verónica Díaz, está siendo investigada por facilitar un bien mueble fiscal a una entidad privada, denuncia que hizo pública el diputado René Alinco hace un par de meses y que solicitó a Contraloría investigar, “ya que se habría facilitado sin ningún tipo de garantía, ni funcionarios debidamente capacitados para el uso de dicho bien, y vulnerando todo tipo de conducto administrativo”, señaló Alinco en su oportunidad.

La misma Díaz, Seremi de las Culturas, tuvo que reintegrar a un funcionario que fue despedido en mayo de 2021, pagando todas las costas y remuneraciones a cargo del Estado, por el tiempo que el funcionario no estuvo en su puesto laboral. A fines del mismo año volvió a despedirlo, y la situación se encuentra en la justicia laboral que deberá pronunciarse al respecto.
Por último, vale la pena recordar que incluso la diputada oficialista Aracely Leuquén, se vio envuelta en una compleja situación en un bar de Santiago, donde agredió a una trabajadora y el alcalde de Guaitecas, Cristian Alvarado, quien fue condenado a diez años de presidio por malversación de caudales públicos.
¡Arriba los corazones, fueron los tiempos mejores!








